viernes, 26 de agosto de 2016


RELOJES DE ESTÍO

*
El verano transcurre
con la tristeza suave de las horas
que se escapan del tiempo de los astros.

Los relojes de estío son nostálgicos,
todo gira desnudo frente a un árbol
de raíces dormidas en la arena.


Ana Muela Sopeña

LABERINTO DE LA ROSA

*
Permanezco en el aire silencioso
y brindo con dos copas, sin mantel,
mientras rozo sin prisa ya tu piel
y percibo tu espíritu amoroso.

Soy el fulgor de un árbol luminoso
que se inclina cual torre de Babel,
más allá de la sombra y un papel
donde sentir el hambre de un coloso.

Presagio el laberinto de la rosa
y miro el firmamento con su luna
al margen del futuro y su neblina.

Deambulo por las tumbas y una losa
me deja aproximarme por fortuna
al ángel de la noche clandestina.


Ana Muela Sopeña

martes, 23 de agosto de 2016


PULSO RÍTMICO

*
No hay nada superior a este momento,
ningún premio es mejor que los crepúsculos
ni la fama aventaja a respirar
ni el éxito merece el gran letargo.

No hay nada superior a este momento,
tan sólo el pulso rítmico del mundo
se asemeja a las nubes de papel
que dirigen mi vida hacia una estrella.

Sincronizar relojes con los astros
es algo luminoso y acertado
para soñar con lunas sin historia.

La armonía terrestre me seduce
mientras vivo el delirio y la locura
en medio de las olas de un tsunami.


Ana Muela Sopeña

lunes, 22 de agosto de 2016


GIMNASIA ARTÍSTICA

*
BARRAS ASIMÉTRICAS

Ella salta y se agarra
a la barra más alta con sus manos.
Su cuerpo gira y gira
al tiempo que su rostro apunta al cielo.
Se balancea en mundos inconclusos.
Dos barras semejantes a la vida.
El reto de lo fácil
da paso a lo más arduo.

BARRA DE EQUILIBRIO

Conserva el equilibrio
sobre la barra estrecha.
Sus pies se pegan siempre
a la superficie de la viga.
Respira lentamente y se concentra.
El cuerpo va arqueándose hacia atrás
hasta que sus dos manos aterrizan.
Entonces ella eleva sus dos piernas
y permanece recta
y luego vuelve a estar de nuevo en pie.
Como la vida misma, el balanceo:
el columpio que baja, sube y baja.
Salta sobre la barra.
Un mortal hacia atrás, riesgo total.
Seguridad de un cuerpo
entrenado en la élite, sin pánico.

SALTO

A la carrera salta y toma impulso.
Pone abajo las manos, salta sobre el gran potro
y da un doble mortal sin enterarse.
Cae sobre sus dos pies como si nada.

SUELO

Diagonales circenses.
La gimnasta es la dama del rectángulo.
Corre, corre y se eleva sin temor.
Gira y gira segura de su hazaña
y cae con maestría mientras dobla
un poco las rodillas.
Su cuerpo ya no pesa, es una pluma
o es un ave de paso...
quizás es como Ícaro y asciende
al reino consentido de lo bello,
la libertad efímera...
La música es su guía y los aplausos.
Ama los desafíos y se dobla
sabiendo que la fuerza es sólo la antesala
de la sutil destreza en lo flexible...
La gimnasta es la dama del espacio
y el cronómetro el pulso para el vuelo...


Ana Muela Sopeña

domingo, 21 de agosto de 2016


FIESTAS DE BILBAO

*
.....Salimos por las calles en fiestas de Bilbao. Contemplamos las luces, los vendedores de refrescos, puestos de bocadillos, los globos, los pequeños artesanos, los tenderetes de recuerdos. La ciudad fagocita lo que toca como el gigante Gargantúa. Se siente la alegría de las txosnas, las cuadrillas que viven la fiesta como suya y beben sin parar los katxis como agua, extranjeros deambulando absortos como niños. Los punkis, los mendigos, las familias, parejas, los amigos...Todo se mezcla en una poción mágica, donde el tiempo no existe, donde la noche alarga sus tentáculos... La Plaza Nueva alberga en sus terrazas a los grupos tranquilos que buscan simplemente disfrutar de un buen pincho de tortilla o tomar un zurito. La música es muy fuerte, los decibelios salen de los quioscos de verbenas y de los mp3 de los bares. El sonido es un caos que envuelve con su ritmo la melancolía de la gente y la transforma en sed de diversión.
.....Cada noche los fuegos de artificio seducen con sus formas y colores a niños y mayores. Todo se va quedando en el crepúsculo disuelto en la distancia de las cosas. Lo próximo se va haciendo lejano. Lo lejano se siente como próximo. Las multitudes te hacen extenderte, saber que eres partícipe de la familia humana. Da igual cómo te vistas. En fiestas lo que impera es la comodidad. Avanzas por aceras y te rozas con los desconocidos y la gente te habla y tú les hablas porque los protocolos dejan de estar vigentes estos días.
.....Hay los que sólo desean evadirse, perderse en la marea, olvidar cualquier frío y separatidad. Los hay que se decantan por comer: cazuelitas de mariscos, bacalao, bonito y el jamón de Jabugo o la paleta ibérica. Otros buscan bailar, ligar y beber hasta caer exhaustos y acaban la jornada junto al ayuntamiento tomando chocolate con churros.
.....Otros son los adictos al teatro o los conciertos. Los que aprovechan la borrachera colectiva para agenciarse sexo sin parar, casi sin elegir, un "lo que salga"...
.....Los que huyen de todo este jaleo, como una marabunta tremenda y gigantesca y se van de Bilbao a otras ciudades... Cada persona toma lo que quiere...
.....De pronto la ciudad es como un gran salón. Todo el mundo se sienta donde más le apetece.
.....Los diccionarios caen de los tejados. Los códigos se tornan plastilina y se descuelgan de balcones. Los parques se vacían porque toda la gente se concentra en las plazas y avenidas. El Arenal es centro de la "Semana grande". Es el punto neurálgico de todo. Allí miras la ría y el Arriaga y sientes que la urbe te abraza fieramente (para bien o para mal...).
.....Los otros te sonríen y te invitan. Ves padres con sus hijos que llevan los peluches de las tómbolas. Las barracas encantan a los niños. Las norias, caballitos, tiovivos...Los remolques de hamburguesas y perritos calientes. El tren de los horrores y los puestos de tiro...
.....La fiesta es la sonrisa que aparece por todos los rincones. La transgresión amable de las normas...La fiesta al mismo tiempo es la herida que sabe maquillarse con máscaras de luces y de lluvia y nos acerca al punto de la liberación de convenciones, de donde nunca debimos salir...


Ana Muela Sopeña

sábado, 20 de agosto de 2016


A LA DERIVA

*
.....Las calles permanecen sumergidas en nuestras citas llenas de neblina. Avanzamos seguros por las plazas, envueltos en miradas clandestinas. Disfrutamos de todos los momentos con la lluvia mojando los jardines. Contemplamos la ría y sus sollozos. Los barcos con las luces, tenderetes nocturnos, las farolas. Somos los habitantes misteriosos del tiempo consagrado a la deriva que pugna por salir de la costumbre y convertirse en mundos sin censura.
.....Amamos los instantes de la niebla, nuestras huellas parecen invisibles, pero graban instantes de locura en nuestros ojos ávidos de estrellas.
.....Esperamos minutos en los parques, nos sentamos en bancos, en las estaciones sin heridas. Bajo las marquesinas de autobuses sentimos en el rostro el viento que nos lleva al peligro escondido en las estatuas. La ciudad se convierte en nuestra luna y nos defiende siempre del olvido. Deambulamos sin rumbo, sólo por el placer de respirar. Dejamos las defensas en el sueño y nos desnudamos sin temor. Nuestra psique descansa cabalgando las nubes. Divisamos cornisas, edificios, escaparates llenos de abalorios, maniquíes con ropa atemporal...
.....Adoramos las horas como liturgia rítmica del fuego. Charlamos sin tocarnos en los cafés y bares periféricos, donde la urbe acaba y se convierte en el confín del aire.
.....Nos gusta seducir a los que miran nuestros delirios llenos de aventuras.
.....Emanamos la fuerza del asombro, la ilusión del inicio de los días.
.....Sabemos que lo nuestro es algo efímero, por eso atesoramos los segundos, rozando lo infinito de la sombra en el vértigo suave de la piel...


Ana Muela Sopeña

HE VISTO UN LOBO

*
He visto un lobo
de raíces dormidas en el barro,
cautivo en la prisión,
domesticado sin permiso
con una cuerda blanca,
caminando de la mano de una chica.

He sentido sus ojos en los míos,
la nostalgia del bosque, su tristeza perenne,
su afán de libertad.

He visto un lobo
y me he acordado de ti...


Ana Muela Sopeña

MADRUGADA

*
Por las noches me quedo mirando la ventana y contemplo la ría con los barcos hasta que me llega el sueño. Los coches me mantienen hechizada con sus motores roncos, rasgando el espacio invisible, en la madrugada más insomne.


Ana Muela Sopeña

PALABRAS DEL BOSQUE

*
La luz es territorio
de la piel
en la noche que busca el sortilegio.
La oscuridad es siempre
el refugio perfecto para el canto.
Hay una sombra suave
que escapa de lo anónimo.
Se iluminan los cuerpos
en vórtices prohibidos de lo amado.
Soy la mujer que huye
de tu muro de hielo
y conjura su pánico
con palabras del bosque.


Ana Muela Sopeña

viernes, 19 de agosto de 2016


SULEIKA

*
En el bosque de los duendes
hay una antigua palabra
que suena como la lluvia
y el secreto de un mandala.
Se trata de un nombre dulce
que nos acaricia el alma,
es el nombre de una meiga
que danza dentro del alba.
Ella se llama Suleika
y tiene manos de maga
para entonar la canción
de las cenizas sin brasas.
En los troncos de los árboles
habitan miles de hadas
que sonríen con las nubes
y se emborrachan con cañas.
Ellas son las protectoras
de algunas niñas muy malas
que desobedecen siempre
cuando bailan por las playas.
En el bosque de los elfos
he oído una balada
dedicada a la orfandad
de los niños sin hermanas.


Ana Muela Sopeña

domingo, 14 de agosto de 2016


MUJERES QUE NO CALLAN

*
He tenido el honor y el privilegio de participar en una antología contra la violencia de género editada y compilada por Ruth Pérez Aguirre, escritora y poeta mexicana.


"Mujeres que no callan"
Ediciones htuRquesa, cartonera
Lugar de edición: Comalcalco, Tabasco, México.
Editora y antóloga: Ruth Pérez Aguirre
Año 2016.


El libro alberga narradoras y poetas de diez países y de quince estados de México.


Todas las autoras:
Amanda Espejo, Iris Violeta Pujols, Sheila Dorantes de Monterde, Marianela Puebla, Norma Espinosa Zurita, María Eugenia Torres Arias, Martha Rosa Esquinca Díaz, Patricia Rodríguez Ruiz, Chary Gumeta, Brenda Noemí Parra Ruiz, Irma Lucía Fernández Calles, Soni Conde, Ana Patricia Martínez Huchim, Melba Alfaro, Patricia Garza Soberanis, María Elena Solórzano, Dulce María Solís Téllez, Laura Virgina Ocaña Zurita, Yoanis Beltrán Sainz, Amira Rosas, Cleotilde Gordoa De la Tejera, Araceli Otamendi, Rebeca Díaz Suárez, Gloria Dávila Espinoza, Eréndira Toledo Cortés, Guadalupe Azuara Forcelledo, Liz Durand Goytia, Graciela Salazar Reyna, Marcela Magdaleno Deschamps, Lety Luna, Lunamia Rocío Jiménez Pérez, Ruth Pérez Aguirre, María Dolores Reyes Herrera, Lidia Cristina Carrizo, Daniela Maimone, Ana Livia Salinas González, Lorena Moreno, Olga Sotomayor, María Perry, Obdulia Ortega, Zarela Pacheco, Marcela Rodríguez Valdivieso, Karina de Jesús Pérez Chablé, Rosana Pérez Domínguez, Carolina Ríos Omaña, Elizabeth Altamirano Delgado, Silvia Martínez Cupido, Ana Muela Sopeña, Queta Navagómez, Ingrid Huerta Valenzuela, Maigualida Pérez González, Guadalupe Martínez Bernal, Reyna Hernández Haro, Berónica Palacios Rojas, Marina Cateriano Luque, Lidia Beatriz Herrera, Ana Stoppa, Josie Bortz, Ma. Cristina Murrieta, Cristina de la Concha y Delfidia Alicia Flores Ramírez y la Dra. María Candelaria May Novelo.
Como artista plástica Paola Bradamante.




En este link se puede leer más sobre el libro:




http://tulancingocultural.cc/letras/publicaciones/mujeresquenocallan/index.htm




Infinitas gracias, Ruth, por pensar en mí para este proyecto.




Ana Muela Sopeña

sábado, 13 de agosto de 2016


PÁJAROS DE ESTÍO

*
A Manuel Martínez Barcia que hace un año nos dejó


El tiempo sideral ha transcurrido,
las palabras se han vuelto ya vacías
y tú ya has encontrado las dos vías
en el fulgor intenso de tu nido.

Todo se difumina en el olvido
que se resiste en pájaros de estío
a ser tan sólo signo de tu brío
y a disolver tu mundo fenecido.

Los recuerdos se agolpan con temblor
mientras la lluvia cae en los tejados
y la belleza esconde nuestra gruta.

Te fuiste con los labios del amor
y quedamos sin ti, abandonados
a la suerte final de nuestra ruta.


Ana Muela Sopeña

jueves, 4 de agosto de 2016


APUNTES

*
I
Un pájaro de lluvia
me lleva por caminos ancestrales,
me susurra al oído la belleza
y me hace sumergirme en la utopía.

II
Noche en silencio:
camiones, lejanía.
El tiempo pasa.

III
En el cementerio de la nada
he visto las cenizas de la tarde.

IV
En la luz la nostalgia
se retrata
mientras la noche cae en el abismo
y el dolor
de la angustia
se hace nítido.

V
Las cenizas del mundo
atraviesan heridas
en medio de los muros.


Ana Muela Sopeña

EN LA SOMBRA DESTEJO LAS IMÁGENES

*
.....En la sombra destejo las imágenes que me recuerdan siempre tu rostro atormentado por la cuerda. Sé que estás en la jaula, en la prisión del sueño anestesiado, donde no llegan pájaros de mundos, ni de puertos sin destino.
.....En la noche estructuro mis ideas y entiendo que el vacío es una herida abierta a la tristeza primigenia, pero el Aleph y el diccionario ancestral del océano me dictan la belleza de los días.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 3 de agosto de 2016


SÍLABAS DE ARENA

*
Las calles se parecen a la niebla
mientras tú te desplazas por la urbe,
entre coches y asfalto.

Atraviesas los cruces, las aceras,
deambulas por los parques
y saboreas siempre
las plazas de tu infancia.

Eres un habitante
de la ciudad dormida
que siente y percibe el alma de las nubes
y el despertar oculto
de las farolas ávidas de enigmas.

Un semáforo espera
al cambio de color dentro del tiempo.

Te miro en lejanía
y mi cuerpo atrapado por la luz
te inventa por las noches,
para soportar la vida anónima.

Eres un residente
de la rosa esencial
que dormita hechizada
en laberintos.

Me contemplas desnudo, sin disfraces,
en horas de recuerdos.

Edificios de sombra
nos hablan sigilosos
y nos susurran sílabas de arena.

Eres un inquilino
de los minutos híbridos de orgasmos
que camina despacio
por la ruta especial de aquellos que perdieron
el norte, la utopía...
en la existencia del no-sueño.

Tu morada es la luna,
sin olvidos,
y arrastras con tus manos
la piel de las angustias
y el crepúsculo amado de lo íntimo.


Ana Muela Sopeña

ESCUCHO

*
Escucho en la distancia
la voz de la belleza
y me voy,
sumergiéndome en la bruma.


Ana Muela Sopeña

lunes, 1 de agosto de 2016


LLUEVE

*
Llueve el humo de amor
que inunda mis pupilas
en los universos del instinto.


Ana Muela Sopeña

EL ÁRBOL CREADOR

*
El árbol creador
asoma entre la nieve
y capta de la herida sólo el beso.


Ana Muela Sopeña

ELOGIO DEL MAQUILLAJE

*
Sus ojos llevan kohl
y su mirada onírica
atrapa de la luz siempre la sombra.

Sus párpados ahumados
se parecen al sueño antiguo y dulce.

En la boca la fruta
de las fresas amantes del placer.

Sus mejillas rosadas
reflejan la alegría de vivir.

Las pestañas con rímel
capturan del vacío el centro inmóvil.

El rostro perfilado con pinceles
se parece al taller de un escultor.

La imagen sumergida en lo anodino
se transforma en belleza, simetría
y proporciones áureas.

Una mujer anónima sonríe,
abandona la gruta de la nada
y deja lo invisible
para hechizar a todos con sus iris.


Ana Muela Sopeña

domingo, 31 de julio de 2016


ALIADOS CÓSMICOS

*
I
MUJER DE BARRO

Mujer de barro y fuego
valiente frente al tímido oleaje
que se eleva con luz sobre la sombra.

Mujer atravesando jeroglíficos
con un Aleph de mundos abisales,
en mitad de la herida.

Mujer enamorada de lo oscuro,
consagrando su sangre a la locura
en letras de placer.

Mujer, reloj de arena,
con el tiempo sin tiempo a su favor,
alucinando en forma de rehén.

Mujer, espacio lúdico de amor,
liturgia de palabras,
amparo de la sed y la orfandad.

Mujer de estrellas creadoras
en abismos desnudos,
agradeciendo al orbe ser matriz.


II
HOMBRE DEL MAR

Hombre del mar azul,
guerrero en la tormenta con relámpagos,
buscador de corales y de espuma.

Hombre que se entrelaza con los signos
y el cuántum estelar de las edades
frente al misterio cósmico.

Hombre prendado siempre de la luz,
adorando el genoma de la paz
del ADN antiguo.

Hombre, espacio de agua,
inmerso en las cavernas del origen,
mitificando rutas ancestrales.

Hombre lleno de púlsares radiantes
en precipicios híbridos,
generando universos con su esperma.

Hombre liberado por el sol
en el último eclipse,
protector de los niños y los sueños.


III
ALIADOS CÓSMICOS

Pareja cooperante desde el fuego,
desentrañando códigos ocultos
del ADN inmerso
en sus genes de amor.

Amantes desde eones
y colaboradores en las lunas
para lograr el hilo de la vida
y salir de las cuevas
del oscurantismo más feroz.

Aliados en trayectos de satélites
hacia espacios sutiles
de viajes siderales.

Asociados con lazos de misiones
inventando la Tierra,
con su sistema críptico amoroso
y creación constante desde el círculo
atávico del alma insobornable.


Ana Muela Sopeña

DONDE NO HAY VÉRTIGO

*
Tu piel contra mi piel,
jadeos, roces,
la belleza del mundo
en nuestros besos.
Tus labios en la arena,
mis latidos,
un pulsar en la nieve,
el eco suave.
Nuestra respiración entrecortada.
Tus ojos, en el sueño, sumergidos
en la zona abisal, donde no hay vértigo.


Ana Muela Sopeña

CINCO CUARTETAS A LA MANERA DE NOSTRADAMUS

*
I
El gran monarca hará luna de sangre
en el sol de Verona, con espada.
Los hombres buscarán mil soluciones
para niños con hambre y sin hogar.

II
Una reina oriental se vestirá
con túnica de seda y sin el velo
para abrir el Islam a lo moderno
y sentir que la vida se renueva.

III
La belleza del mundo se hará huérfana,
todo se irá ocultando entre la niebla.
Los niños correrán hacia refugios,
los ancianos querrán no haber nacido.

IV
Un manuscrito negro traerá paz
en medio de la hoguera y la locura.
Un príncipe encantado se abrirá
a todas las opciones razonables.

V
La destrucción masiva surgirá
en una torre llena de abalorios,
mientras las barricadas contendrán
las balas de enemigos bien armados.


Ana Muela Sopeña


Nota: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Sólo he pretendido escribir unas cuartetas a la manera de Nostradamus.

sábado, 30 de julio de 2016


HE SOÑADO CON ROSTROS

*
He soñado con rostros
iluminados siempre por la luna,
en las calles desiertas
y en las plazas desnudas.

He mirado en el fondo del silencio,
donde reposo en cunas,
para vaciar el mundo
de la belleza absurda.

He creado una casa mortecina
atravesando dunas
hacia el sol de la tarde
y preparo pociones algo oscuras.

He amado los secretos de las cosas
al tiempo que he querido estar oculta
sin compromisos firmes, sin amparo,
luchando por la vida como un sutra.

He bebido de mares algo turbios
y he implorado regalos a la lluvia:
imaginar el vuelo
de un animal sin bruma.


Ana Muela Sopeña

TERRITORIO DE LA SOMBRA

*
La noche es territorio de la sombra, donde miro el espejo de mis días y contemplo las horas quietamente sin que me invada el vértigo.


Ana Muela Sopeña

lunes, 25 de julio de 2016


TRAYECTO CON DESTINO

*
Al que se fue el 5 de septiembre de 2015, Jesús Felipe Martínez Sánchez: escritor, crítico literario, catedrático de lengua y literatura y antólogo


La vida es un trayecto con destino,
todas las experiencias se terminan
y las horas no siempre vaticinan
nuestro final tan negro, nuestro sino.

No solemos pensar en nuestra muerte,
sólo cuando sentimos la tristeza
escondida en la sombra sin belleza
y olvidamos del todo nuestra suerte.

Ayer supe de pronto tu partida,
se deslizó la pena, desde el sueño,
escrita en un mensaje de correo.

La nostalgia ha tomado esta salida
como noticia en hoja de beleño
que me produce el pánico de un reo.


Ana Muela Sopeña

domingo, 24 de julio de 2016


ALFABETO DE LA SOMBRA

*
Adoras de lo oscuro sólo el eco
donde nadie te ve y todo es suave.

Besas en la distancia
el vértigo animal que te completa.

Caminas hacia extraños precipicios
donde un ritual salvaje te hace nada.

Dibujas entre nubes la belleza
para expresar tu mundo creador.

Enamoras al aire con espliego
y esperas de la luz su punto único.

Fantaseas con ángeles de sombra
que te permitan ser sin la censura.

Guardas entre tus libros los secretos
del tiempo consagrado a diosas blancas.

Habitas en la sangre de los sueños
mientras tu desnudez se transfigura.

Inspiras en mujeres
la magia sumergida en el ambiente.

Juegas con los colores de tus lienzos
al tiempo que te duermes en la arena.

Kamikaze te arriesgas cada instante
en las horas teñidas de nostalgia.

Lamentas que la vida sea breve
y procuras sentir los jeroglíficos.

Llueve sobre tu alma consentida
y la niebla desliza su misterio.

Murmullos en las calles te seducen
mientras un mirlo negro te hace señas.

Nadie conoce a nadie en la ciudad
pero tú reconoces cada voz.

Ofreces las palabras del Aleph
en mitad de la herida más profunda.

Presagias el futuro en los relámpagos
mientras la edad azul va derritiéndose.

Quema el aire en los parques de la urbe
y las estatuas sueñan otra época.

Restauras con la música del trueno
el instinto del agua.

Susurras en la noche las vocales
y los códigos áureos más antiguos.

Te gusta columpiarte bajo lunas
y sentir el silencio de las piedras.

Ululas como un búho en la distancia
y un gorrión diminuto te acompaña.

Ves el miedo en portales clandestinos
y el reloj se detiene en cada historia.

Xerografías siempre las visiones
en papel fotográfico y en sepia.

Yaces sobre las líneas de una gruta
hacia zonas abiertas por los vórtices.

Zahieres sobre un cáliz la experiencia
que destilas con dulce precisión.


Ana Muela Sopeña

DONDE TODO ES SECRETO

*
Te veo por las calles
con la eterna tristeza,
extrañando la época de tu infancia perdida.

Y contemplas las luces de la tarde
y los escaparates de las tiendas.
La gente, las sonrisas,
los rostros y los cuerpos seductores
que cabalgan aceras en la búsqueda
de la esquiva utopía...

Cubierto de añoranza
la lluvia es tu cómplice...

Los sonidos lejanos
de esta ciudad de niebla
te llevan por rincones
donde todo es secreto...

Allí, en el sigilo,
el ángel de lo oscuro te acompaña
con su mantra ancestral...


Ana Muela Sopeña

sábado, 23 de julio de 2016


APUNTES DE ESTÍO

*
I

Un pájaro de luz vuela despacio
mientras la sombra silba entre los árboles.

II

Las nubes de crepúsculo dormitan
bajo los rayos tenues de la tarde.

III

El instinto del agua
persigue, respirando, la belleza.

IV

El estío es presagio de otro tiempo,
las horas languidecen en lo oscuro.

V

Sonidos de verbenas a lo lejos.
Un columpio dibuja con la noche
la urbe iluminada por la luna.

VI

El verano desliza su misterio
con la lluvia constante de las calles.

VII

El silencio se abisma entre las plazas
y un gato despistado se refugia
en la híbrida nostalgia de una estrella.


Ana Muela Sopeña

viernes, 22 de julio de 2016


ANIMAL HERIDO

*
A Pere Bessó, cómplice de la poesía y aliado en la palabra

El animal herido
se oculta en la guarida de los lobos.
Allí mira en la noche
la estrellas desnudas.

Una luz cegadora
le lleva por lugares de obsidiana
y le muestra el camino más difícil.

Mira los precipicios y las grietas.
Mientras sangra el misterio se hace nítido.

El animal herido
escapa de las flechas
de los cazadores de relámpagos.

Construye su refugio
y poco a poco empieza a respirar.

Amanece con nubes encantadas
y la aurora transforma la tristeza
en pulso creador.


Ana Muela Sopeña

jueves, 21 de julio de 2016


OBJETOS PERDIDOS

*
Los objetos perdidos en la niebla
nos atraen
y nos llevan por mundos de visiones
donde no existe el tiempo ni el olvido.

Bolsos que ya no usamos,
revistas que nos permiten
viajar
a exóticos países,
vestidos que ya nunca nos ponemos.

Un atlas con fronteras de otra época.

Libros que hace ya años devoramos.

Los objetos ya idos
nos dotan de una cierta identidad.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 20 de julio de 2016


QUEMA EL AIRE

*
Quema el aire de estío
y se siente la piel como en un horno.

El calor sabe ser insoportable.

A veces el verano es insufrible...

La soledad es siempre más fuerte en esta época.
Todo se maximiza
con los días tan largos...

Crepúsculos rosados
con un sol casi hipnótico
en las retinas ávidas de olvido.

Quema el fuego de julio
la nostalgia sumida en las preguntas...

y las noches abrazan
la melancolía de los cómplices.

Las horas van pasando en medio de la herida
y el sueño sumergido en la niebla invisible
nos inunda los ojos de visiones.

La tierra negra abrasa sin piedad
y nos dicta al oído sus secretos.

Hierve el agua del ente colectivo
con noticiarios llenos de lo absurdo.

El bochorno anestesia nuestro espíritu
mientras el mundo avanza al precipicio...


Ana Muela Sopeña

domingo, 17 de julio de 2016


MUSEO

*
Entre cuadros sentimos una luz
que inundó las estancias de temblor.
Los turistas miraban quietamente
grandes obras maestras:
pinturas, esculturas,
esquinas con dibujos,
instalaciones novedosas.

Y tú me contemplabas de reojo
mientras yo respiraba y me movía
despacio, con sigilo,
por los lugares ebrios de la sala.

El cuadro de Chagall me transformó
en una soñadora de otro tiempo.

Tú pensaste en Juan Gris como un gran mago.

Picasso nos llevó hacia su secreto

y laberintos ocres
acercaron sus mundos de metal
a nuestros cuerpos llenos de inquietud.

Cada segundo fue como un relámpago
y una sombra surgida de la nada
disipó cualquier duda

y sentí la certeza de tu mano
sutil como al principio...


Ana Muela Sopeña

sábado, 16 de julio de 2016


HOMENAJE A MANUEL MARTÍNEZ BARCIA

*
Homenaje a Manuel Martínez Barcia (3/11/1952-13/8/2015) por once autores ultraversales:


http://revista.ultraversal.com/2016/07/homenaje-a-manuel-martinez-barcia-por-autores-ultraversales.html










SUEÑAN LAS CALLES

*
Sueñan las calles
a través de la lluvia.
El tiempo pasa.


Ana Muela Sopeña

INVISIBLE EN TU MUNDO

*
A veces te recuerdo bajo lluvia
en la neblina suave,
avanzando en la noche
invisible en tu mundo de apariencias...


Ana Muela Sopeña

viernes, 15 de julio de 2016


CIUDAD INSOMNE

*
Me perturba la noche
con sus sonidos tenues.

A lo lejos los árboles dormidos
alzan sus ramas suaves en la niebla.
Camiones incesantes
habitan carreteras
con sus motores llenos de rugidos.

Esta ciudad insomne
se desliza en la sombra
que el espacio sumerge en la belleza.

El pulso de las nubes permite que lo oscuro
envuelva con su ritmo los enigmas
que deambulan por todos los portales.

La noche me confía sus secretos
a través de la luz de las farolas
y el parpadeo extraño de un semáforo
que sigue su rutina misteriosa
sin coches ni transeúntes.

Las aceras susurran sus historias
con su respiración entrecortada:
los besos arrancados al reloj,
un anciano luchando con su herida,
los niños en su mundo de cartón,
estudiantes con libros y carpetas
soñando en la utopía...

La madrugada cierra
un crepúsculo inmenso
consagrado a la lluvia y el vacío...


Ana Muela Sopeña

jueves, 14 de julio de 2016


SOMBRA DE BAMBÚ


A Marius Gabureanu

Musitas las palabras de tu álbum
al tiempo que dibujas la tormenta
recuperando el agua del azar.
Iluminas la lluvia con maní
un día con recuerdos de tisú,
sumergido en estrofas de las nubes.

Guardas en tus poemas siempre un tag
anclado en el misterio de la herida.
Buceas en el mar de baobab
ululando cual búho en Ulurú.
Restauras el instinto del amor
entrelazas el mundo con un duende.
Adoras la utopía de la Tierra,
nadie conoce el túnel de tu tren.
Utilizas la sombra de bambú.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 13 de julio de 2016


DEAMBULAR OCULTO

*
Camino por las calles
mientras la luz de una farola
parpadea en la bruma.

El silencio se abisma en la distancia
y un perro callejero
ladra
con la tristeza de la luna.

Los gatos escondidos
cuidan desde los sueños
el deambular oculto de los hombres.

Todo habla de la sombra
en medio de lo incierto.

En la ría se ven algunos barcos
que esperan
otra jornada prodigiosa.

Me muevo suavemente entre las tiendas
mirando escaparates en la noche.

Maniquíes vestidos
con la ropa de moda
que parece más bien
sacada de un baúl
recuerdan cómo el tiempo
atraviesa la vida sin retorno.

Un reflejo en la niebla
percibe la ciudad
como simbolismo de la nada...


Ana Muela Sopeña

LA LUZ INEXTINGUIBLE

*
La luz inextinguible se hace sombra
para que tú la mires.


Ana Muela Sopeña

martes, 12 de julio de 2016


CÍRCULO

*
I
La soledad es un pájaro
que avanza inexorable hacia la luz.

II
La luz se hace crepúsculo
en las tardes amadas por el mar.

III
El mar es una herida
que despierta sin miedo
en mitad de la noche.

IV
La noche es jeroglífico del mundo,
metáfora invisible
de lo desconocido.

V
Lo desconocido
abre los umbrales
de la soledad.

VI
La soledad es una crisálida
que huye de la sombra
de la tiranía.


Ana Muela Sopeña

domingo, 10 de julio de 2016


PROTOCOLO

*
Primero fue la mirada:
viajamos sin retorno
hacia los precipicios del peligro.

Después vino el roce:
en un cáliz de agua
sumergimos la belleza del instante...

Más tarde...
la respiración llena de luna.

Todo sobre la cuerda
del funambulista de la nada.

Ahora tú deseas
marcar el territorio,
pero...
no puedes.
Sabes que si lo hicieras
quedarías atrapado sin el muro.


Ana Muela Sopeña

PASEO ESTELAR

*
Nebulosas de luz en nuestros besos
incendian la belleza de los días,
sepultan la nostalgia en los rincones
y amarran los instantes infinitos.

Un cuásar
en la raíz del agua
sustenta sin pánico
nuestros abrazos suaves.

Y una galaxia azul
nos abre a los umbrales de otros mundos
donde nuestros latidos son motores
para crear sin tiempo...

Un púlsar me seduce
desde tu cuerpo lúbrico...

Adoro tu mirada primitiva
que me hace conectarme ciegamente
con un pasado paleolítico.

Asteroides me envuelven
a través de tus labios
y me llevan por antros con espejos
donde me miro y veo
la sístole y la diástole
de un destino invisible
aún por descubrir.

Universos de aire hablan de antimateria
y susurran secretos
en eclipses de luna...


Ana Muela Sopeña

sábado, 9 de julio de 2016


VOCALES

*
A María Germaná Matta

Saltan vocales llenas de misterio
sobre los escenarios de la herida
y de nuevo sentimos en la vida
la paz de un sosegado monasterio.

Aman entre palabras nuestros versos
la belleza de un mundo renovado
que surge en un planeta abandonado
y acompaña de luz los universos.

Dormitan los poemas en lo oscuro
mientras aguardan quietos su destino
más allá del amor y de la muerte.

Nos enfrentamos siempre con un muro
en un hotel suicida, clandestino,
y regresa en la sombra nuestra suerte.


Ana Muela Sopeña

viernes, 8 de julio de 2016


EVANESCENCIA

*
El tiempo se sucede inexorable
bajo la luna cruel.

Una rama se mueve,
se columpia sin prisa
con el viento del norte.

Los coches a lo lejos
atemperan el mundo con motores
que pactan con la música callada
en el sueño sin alba.

El instinto del agua
arremete con furia
en medio de tormentas interiores.

Jeroglíficos llenos de silencio
en las plazas desiertas.

Un tsunami se cierne sobre mí
en la ciudad dormida.

Tu voz ensimismada
retumba entre la niebla.

Mi sombra se disuelve
entre los árboles
y nuestro roce queda respirando
en la evanescencia de la luz...


Ana Muela Sopeña