sábado, 23 de abril de 2016


ENROQUE CORTO

*
He jugado en la vida con peones
a dominar el centro del tablero.

Los caballos saltando son metáfora
de muchas experiencias novedosas.

Las torres, los alfiles y la dama
sacrifican a veces su papel
para lograr finales ventajosos.

Ahora permanezco en el letargo.
Me escondo en mi guarida misteriosa
en un enroque corto hasta el momento
de desplegar las alas sin temor.


Ana Muela Sopeña

SOMBRA ANIMAL

*
La vida se sorprende
con la sombra animal de la belleza.

Contemplo entre la lluvia manuscritos
que se escriben en calles con recuerdos
mientras los gatos miran las farolas.


Ana Muela Sopeña

domingo, 17 de abril de 2016


VÓRTICE DEL ALBA

*
El mundo es una puerta hacia el terror:
las noticias violentas
Fukushima
la crisis económica
los pactos
la corrupción política
el desastre...

Pero cuando me abrazas
me olvido de este caos
y emerjo entre las sombras como reina
de tu cuerpo perfecto.

Las noticias no paran de asustarme:
la guerra, los conflictos, los incendios,
los niños refugiados, las pateras,
los virus, las pandemias, las vacunas...

Pero tus besos suaves me restauran
y me llevan al vórtice del alba
donde no existe el tiempo ni el espacio...


Ana Muela Sopeña

EN MÍ

*
Sólo quiero sentir tu cuerpo en mí
aplastando mi miedo antiguo y sórdido
con tu calor ardiente.


Ana Muela Sopeña

BAJO LAS RUINAS

*
Te vi
en el jardín abierto por la luna
y en aquel instante
un rayo sumergido en el ensueño
te alumbró en la distancia.

Me viste
sobre la herida blanca del silencio
y entonces tú captaste
que el amor era sólo una visión.

Nos vimos
aquella tarde en medio de las nubes
y una línea infinita
hizo de bisectriz en nuestro encuentro.

Te miré
al tiempo que una estrella
nos robó el jeroglífico del alba.

Me miraste
a través de la luz de una farola
y entendiste mi alma con la sombra.

Nos miramos
un día de tormenta
bajo las ruinas grises de aquel faro
y un relámpago azul evanescente...


Ana Muela Sopeña

sábado, 16 de abril de 2016


EN ACERAS MOJADAS

*
Te imagino mirando las farolas,
sintiendo de las calles
la soledad tan fría,
deambulando con niebla entre los ojos.

Te veo desfilando con la herida
de la infancia anegada en el recuerdo.

Intuyo las imágenes
de tu alma sumida en la nostalgia...

y te acompaño siempre sin palabras
en aceras mojadas por la lluvia...


Ana Muela Sopeña

DE LLUVIA Y BARRO

*
¿En qué lugar habita
la mujer del tiempo perdido?

Soy como una luna roja que se viste de equinoccios
para no tener miedo a la oscuridad.

En mitad del latido de la vida
me encuentro únicamente guiada por la palabra.

Verbos de lluvia y barro
unidos al enigma del amor y de la muerte.

Ahogo mis pesares
en el agua bendita del océano.

Miro la luz amada del crepúsculo
mientras un petirrojo me recuerda
la belleza escondida...


Ana Muela Sopeña

viernes, 15 de abril de 2016


SUSURROS EN LA NIEBLA

*
A Nidia González, a propósito de su poemario "Brújula extendida"


Un pájaro errabundo
persigue su destino con la lluvia.

En el desierto
alumbra la belleza
sobre pergaminos de visiones.

Susurros en la niebla
van dejando ceniza en el recuerdo.

Precipicios de luces y leyendas
entrelazan el olvido con la jaula más pesada
de la estación apátrida.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 13 de abril de 2016


VERBOS CONDENADOS A SER LLUVIA

*
Palabras en la arena
se columpian con nieve en la distancia.
Como sueños antiguos
recuerdan en los labios
utopías amadas en la niebla
y verbos condenados a ser lluvia.
Respiración que surge de la tierra,
la mirada sombría del temor.
Una luna de jade
ilumina el camino
de la estrella imantada por luz negra.


Ana Muela Sopeña

martes, 12 de abril de 2016


ÁRBOL UTÓPICO

*
Tomamos de otros
lo que nos define
en medio de la sombra y de la herida.
Miramos en espejos
el peligro del que huimos.
Sabemos que el tiempo no perdona,
cada instante es único e irrepetible.
Cabalgamos entre el miedo y la torpeza
esperando encontrar una luz inextinguible
que nos llame desde el sueño.
Expulsamos al otro
cuando nos envuelve
en la trampa mortífera de un abrazo de humo
y nos paraliza
como si estuviéramos en la celda
de una prisión invisible.
Robamos de otros
los fragmentos de un árbol utópico
que nos oriente con sus ramas
por el caos del universo.


Ana Muela Sopeña

sábado, 9 de abril de 2016


COMO PÁJARO DE HUMO

*
Como pájaro de humo
atraviesas países
en la soledad de los desiertos.

Arrancas de la aurora la sonrisa de un niño
y la mano tendida
de un refugiado envuelto en niebla.

Respiras en las noches
a la luz de una estrella
y duermes con el ansia de un amanecer
con hombres desarmados...

Todo habla de otro mundo
posible en la utopía
arrastrado con sombras de otra época.

Una visión de bruma
en tu cuaderno de bitácora.

Los códigos de agua
en la búsqueda única, incansable,
de una espiral alquímica
en el alma escondida de las cosas...


Ana Muela Sopeña

miércoles, 6 de abril de 2016


MEMORIA ANCESTRAL

*
En la sombra recuerdo tu energía
oscura
como una noche de insomnio.

En las esquinas de las casas derrumbadas
la ciudad se sorprende.

Diviso nuestras plazas y tu beso que juega al escondite
con la neblina suave del otoño.

Abrazos en el margen de una acera,
miradas de temblor, cenizas, humo.

La urbe se despierta del letargo
mientras las calles abren sus persianas.

Un roce clandestino
en el pavimento que contiene
la memoria ancestral de nuestra piel.


Ana Muela Sopeña

martes, 5 de abril de 2016


POR LAS AVENIDAS SILENCIOSAS

*
Buscamos en la sombra de la ciudad amada
los latidos del otro.
Atrapamos la luz de las edades
mientras la niebla sube
por las avenidas silenciosas.
Todo habla en vibración
más allá de los árboles.
Tu sonrisa sutil
inunda los crepúsculos
y la urbe desnuda me envuelve con su ritmo.
Disuelta entre la lluvia
percibo de tu piel las horas lánguidas.
Recuerdo intensamente
las tardes compartidas bajo sábanas de agua,
mirando los semáforos
y las aceras grises.
Perseguimos los círculos
y la respiración sincronizada
en mitad de los días. Amamos los minutos
que sin pretextos brinda la existencia.
Habitamos las plazas, los rincones,
los paseos después de la tormenta.
Sentimos las palabras que nos unen
y los besos tan cálidos. Somos dos universos
que deambulan con magia en la mirada...


Ana Muela Sopeña

domingo, 3 de abril de 2016


EL ALFA Y LA OMEGA

*
Sopla el viento del sur
sobre la primavera de los sueños.
Se filtran las palabras en las rocas
más allá de las aguas primigenias.
La voz de los orígenes
llama como si fuese
el alfa y la omega.
Encendido en el alma de los códigos
un pájaro aletea con temblor.
La belleza contenida en los designios
de una vida plagada de señales.
La piedra oye distante
en visiones que buscan la plegaria.
Un fulgor galopante esculpe poco a poco
la sombra de lo extraño.
La esperanza es un dique tenebroso
oculto entre las cifras de lo ínfimo.
Late un sol escondido en mitad de la luna.
Otra vez en el barro
el sonido de un mundo en despedida.
Alzas los ojos llenos de tragedia
y encuentras el amor de los que aman.
Hay luz iluminando el jeroglífico
y un koan a lo lejos...


Ana Muela Sopeña

sábado, 2 de abril de 2016


DEL DERRUMBE

*
En mitad de la arena hay una herida
ardiente como el sol en el invierno.
La grieta de la tierra nos convoca
a solidarizarnos con el ángel
que está tocando oculto su trompeta.
Todo habla del derrumbe
o quizás no escuchamos y los gritos
estallan en visiones.
Noticiarios con listas de sucesos
se ven como relámpagos nocturnos.


Ana Muela Sopeña

martes, 1 de marzo de 2016


CON LA SOMBRA

*
Caminamos despacio
uniendo nuestras huellas con la sombra
y la lluvia que observa nuestra herida.

Sin palabras abrimos los umbrales
de la belleza efímera.

Los cuerpos nos sorprenden
con su temblor de agua.

Visitamos el templo de lo oculto
en medio de la nada.

Nos enlazamos suavemente
con la respiración de los portales.

Me atrapas con tus ojos del océano,
te seduzco en las horas del invierno.

Vamos entretejiendo las vivencias
al tiempo que los meses se diluyen
en la monotonía de las noches.

Deambulamos sin rumbo
bajo la luna atenta a las guaridas,
filtrando nuestro fuego
en la ciudad desnuda, sin fisuras.


Ana Muela Sopeña

domingo, 3 de enero de 2016


EN SUS MENTES LLENAS DE ABALORIOS

*
A Fackel


Deambulan por las calles transeúntes que huyen de la nada mientras miran los árboles con adornos brillantes y corren por aceras hacia lugares níveos que no existen más que en sus mentes llenas de abalorios. Son fechas que nos llevan a la infancia, donde todo era gozo y alegría. Entonces disfrutábamos de colocar el árbol con guirnaldas, el Belén con su estrella, comprar los polvorones y el turrón, saludar a parientes, cocinar el cordero y el besugo, pensar en los regalos del día 24, esconder los juguetes de los Reyes. Ahora contemplamos el teatro desde un espacio neutro y sin color. Parecemos los zombis que únicamente viven los detalles externos de estas fiestas, pero han perdido el alma de todo lo que un día fue esencial.


Ana Muela Sopeña

NÚMEROS

*
Números en las guerras
que arrojan un balance
de ganancias y pérdidas.
Las fábricas de armas
incrementando ventas
hasta el límite.

Cifras que van danzando
en las cotizaciones de la bolsa,
divisas y futuros,
opciones, derivados.
Barómetro del mundo
mientras la gente muere
en una inanición fuera de juego.

Dígitos en las claves
de la telefonía,
emisoras de radio,
canales de TV e Internet.

El mundo es un gran número
absorto en su humo gris,
diabólico en su centro de agonía.

Ganancias billonarias
con el parque incesante nuclear,
a pesar de Chernóbil,
de Fukushima Daiichi,
Harrisburg y Garoña.

El universo en cifras
que caben en agendas electrónicas
y buscan la ganancia
aunque caigan los niños,
los ancianos y el futuro ADN.

Mientras quiebran los bancos y las bolsas
y la gente entra en pánico
el tren del despertar es imparable,
para en las estaciones más diversas.
Es la hora de ver
la realidad de un mundo
sin tapujos.


Ana Muela Sopeña

CARRETERA

*
Una niña indefensa
mira la carretera de la luna
y ve una luz precaria
con hombres que codician la sombra de lo denso
y la corrupción de los caníbales.


Ana Muela Sopeña

viernes, 1 de enero de 2016


FELIZ AÑO 2016

*
Felicidad si no eres como Falstaff
en mitad de la noche, en una nube.
Laberinto en un vaso de cristal
interior con secretos de maní,
zaheridos con frío sobre un cáliz.

Del mundo conocemos su gran red
oscura como el cielo del invierno,
silbando entre las horas con serpientes.

Murmullos en las luces de Mirzam,
intuyendo el sonido colibrí,
luna que cae en torre de Babel.

Divina la belleza en la pared
iniciando el camino desde ti,
enredadera azul dentro de un duende,
cantando en el gran bosque su tictac
incierto como un árbol de rubí.
Susurrantes los vientos y relámpagos
en la barca habitada por un ave
irradiando en espejos la metrópoli,
siempre con un crepúsculo de mundos.


Ana Muela Sopeña

martes, 29 de diciembre de 2015


SENTIRNOS SIMPLEMENTE

*
Las calles con la lluvia me recuerdan
a tu cuerpo transido por la bruma
y tu piel que me añora a cada instante
en mitad del invierno despistado.

Deambulo por aceras con el viento
y se alumbran tus ojos sumergidos
en la melancolía de la noche
al tiempo que batallas con la niebla.

No olvido tus palabras y susurros
atrapados en sombras de la urbe
y mi imagen danzando en tu sonrisa.

Espero tu contacto subterráneo
sin heridas ni verbos de reproche,
sentirnos simplemente por placer.


Ana Muela Sopeña

domingo, 27 de diciembre de 2015


CONTRASTES NAVIDEÑOS

*
El amor en las calles con sus luces
mientras los niños van como volando
en medio de los árboles, guirnaldas,
villancicos de ahora y de siempre.


Mendigos en esquinas
pidiendo sin futuro.
Transeúntes que pasan sin mirar
al tiempo que revisan
su lista de la compra...


Reuniones con unos y con otros,
la familia, parientes, los amigos.
El calor compartido
con la calefacción siempre encendida.


En el silencio lágrimas de fuego
recordando despacio
a aquellos que se fueron.
Los que nunca estarán en nuestro brindis.


La mirada de sueño de un bebé
y una niña
absorta con pupilas de inocencia
frente al escaparate bullicioso
de una juguetería iluminada.


El desamor que duele, la tristeza.
Los enfermos en cama, desahuciados,
terminales que pronto marcharán...


Las recetas antiguas
como nieve que llega en la montaña,
el sabor de la infancia, la compota,
el turrón, mazapanes, polvorones,
el besugo, cordero, el chocolate,
las frutas escarchadas y los postres.


Las colas en los bancos de alimentos,
las familias que ya casi no existen,
las bolsas de comida
donde las proteínas no se ven.


Los regalos: perfumes y abalorios,
los libros y los vídeos, las consolas,
smartphones, abrigos, complementos,
los viajes, las tarjetas y los bolsos,
cosméticos, adornos, las mascotas.


Los parados que buscan y no encuentran,
el intento de ser en almacenes
necesarios en los días del bullicio.
Aunque ya no contratan personal.
Los de siempre trabajan horas extras
y cansados
se enfrentan a la cuesta
de enero, nuevo año, más estrés...


La utopía que nace y se disuelve
en los días de fiesta y en las noches
donde somos de nuevo
humanos egoístas y narcisos.


El equilibrio extraño:
que nos permita ser más altruistas
sin olvidar lo nuestro,
tradiciones.


La tristeza de todos los que solos
necesitan volver a los inicios
cuando la vida era una ilusión.


La alegría del árbol y el acebo,
las felicitaciones, el humor...
el cava compartido y la sonrisa...


Desahuciados
que buscan
en sus cosas
sensaciones de antes del desastre.


Mientras el mundo gira como noria
sin mirar a los nadies.
Eludiendo sus rostros sin un norte.


Y la necesidad de renunciar
a engordar para luego adelgazar,
habiendo tanta gente
que busca el alimento
en los contenedores de basura.


Felices navidades en el sueño


o una quincena extraña
por los fríos contrastes de la nada
con la sobreabundancia de lo frívolo.


Ana Muela Sopeña



miércoles, 23 de diciembre de 2015


POR EL ABISMO

*
Todo lo que hace tiempo
cayó por el abismo de la luna
parece una utopía, una ficción de niebla.

A veces el futuro
se asemeja a una pompa de jabón
en medio del desierto y de la herida.

Deambulamos con frío por la ruta
más allá de los márgenes
que el destino demarca con desidia.

Nos cubrimos con prendas
mientras la nieve cae
en la ciudad de sombra.

Cuando los gritos nos sorprenden
la vida es similar
a una batería de preguntas.

Todo lo que firmamos
al entrar en el pacto
de red trasnacional
nos entrampó hasta el Euro Stoxx 50,
hasta el mito desnudo de la muerte,
hasta la destrucción de la leyenda
que soñaba tranquila
en un cofre de ámbar.

Todo lo que nos late
en el interior del corazón
es un anfibio enorme
que no tiene certeza
o un reptil perdido
en la bruma de un mundo despiadado.

Deconstrucción del hombre y el sonido,
un trayecto hacia nada, nunca, nadie,
el éter dominado por las cifras.

Todo lo que hace tiempo
se doblegó en crepúsculos de sol
debe volver a ser obra incesante,
para evitar que el reino
sufra devastación
por parte del espíritu diabólico.

Y la bestia que habita
en los números negros de tecnócratas
llegará a ser tan sólo
estadística neutra,
resultado letal
de insensibles efectos
colaterales.


Ana Muela Sopeña

domingo, 29 de noviembre de 2015


TU BOCA ES UNA FRUTA TROPICAL

*
Tu boca es una fruta tropical
que me gusta en la noche percibir
a través de las horas de placer
cuando el tiempo se abisma en nuestros cuerpos.

Tu piel es territorio clandestino
que me permite siempre ser tu sombra
en medio del sonido primigenio,
cuando los alfabetos de la luz
se convierten en claves enigmáticas.

Tus ojos me recuerdan
en visiones urbanas, con la lluvia,
mientras los coches pasan por las calles
y un autobús nocturno nos observa.

Mis labios son refugio de tus miedos,
en ellos te reflejas cada día
y sabes que te sienten
en la suavidad de los relámpagos.

Mis manos te acarician sin relojes
más allá de los límites del vértigo,
en mitad del camino de la luna.

Mis párpados se cierran
cuando tú me susurras
palabras insinuantes
y me llevas a espacios sin un nombre
donde los asteroides son fantasmas.


Ana Muela Sopeña

sábado, 28 de noviembre de 2015


ACERAS VACÍAS

*
En medio de la sombra
la noche se presenta traicionera
como animal que huye de la muerte
y un híbrido de luz en la conciencia.
La lluvia sabe ser compañera en las calles
y un frío sumergido en el silencio
se adhiere con la niebla
a la piel de los sueños.
Las plazas enigmáticas
permiten la presencia de farolas
en aceras vacías.

La oscuridad se siente
bajo las marquesinas de autobús
y en los rostros cansados de transeúntes
que buscan el mutismo entre los charcos.
La humedad del otoño nos cala hasta los huesos
y el pensamiento viaja por la urbe
mientras el tiempo vuela
hacia estrellas distantes.
Los bancos en la bruma
nos ofrecen refugio sin sobornos
más allá del olvido.

Y una iglesia lejana
toca su carillón imperturbable
a través de los siglos, sin sorpresas,
para avisar con música del hálito.
Las voces de los niños que juegan en jardines
se asemejan a risas del subsueño
que llaman al presente
mientras cae la llovizna.
Edificios alados
presiden la ciudad con su lenguaje
de vocablos ocultos.

Semáforos sin pánico
habitan en los barrios de suburbios
para enhebrar con hilos de misterio
las horas sepultadas por imágenes.
Escaparates llenos de artículos inútiles
acallan nuestra soledad más frágil
con símbolos felices
que se alojan sin rumbo
en las claves y códigos
de nuestra sociedad más arquetípica,
buscando el paraíso.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 25 de noviembre de 2015


NI UNA MÁS

*
Recordando a Teresa, la primera mujer que fue asesinada por violencia
de género en el año 2015, en España



Teresa sucumbió
a golpes por el hierro.
Encontró su final sin esperarlo
en la sombra dormida
de una separación nunca aceptada.
En el árbol repudiado
de la muerte
el final del calvario.

Laberinto existencial
sólo por intentar ser ella misma.
Una red de palabras insultantes
en medio de sus sueños,
pesadillas.
Su cuerpo destrozado por los golpes,
moratones de niebla.
Una paliza extraña
inaugurando tristemente
la lista de mujeres
asesinadas en el año dos mil quince.

Teresa fue dolor,
hemorragia de mundos escondidos
la incomprensión,
el grito primigenio.

Un manto oscuro y triste
nos hace recordarla
en el desierto de la voz.

Teresa fue una víctima
y su pánico puro se quedó
resonando para siempre
en la habitación
más despiadada.


Ana Muela Sopeña

domingo, 22 de noviembre de 2015


EN LAS VISIONES

*
A Carmen López

La vida es un torrente de emociones
envueltas en un cofre de cristal
que pugnan por llegar a lo abisal
y transformar lo gris en mil pasiones.

A veces hay un tiempo de bombones,
pero también hay horas en que el mal
te arrastra hacia lugares del umbral
donde todo se abisma en las visiones.

La historia nos enseña que el olvido
es una nota extraña y necesaria
para poder seguir siendo de fuego.

Por ello es importante que el sonido
transforme los naufragios en plegaria
y la fuerza vital retorne al juego.


Ana Muela Sopeña

MIENTRAS LLUEVE EN LAS CALLES

*
A través de las horas te contemplo
frente a un espejo azul.
En la sombra te sueño y no te olvido
mientras llueve en las calles.
Un conjuro de niebla
es el futuro,
la esencia de la llama que nos une.
Las calles solitarias
se parecen de noche a nuestros cuerpos
que habitan en el frío.
Edificios de bruma nos observan
al tiempo que escuchamos
las gotas que golpean el asfalto.
La oscuridad rodea nuestra piel
en el umbral de lo invisible.


Ana Muela Sopeña

sábado, 21 de noviembre de 2015


DE IMPROVISO

*
Una luz de improviso
provoca la incerteza del hombre de los hielos
que humillado se esconde
en fisuras del tiempo soñador.

El cree que el "no poder"
es una lacra,
un castigo del cielo,
una venganza.

De pronto halla en la sombra
el camino ritual hacia el amor,
un sendero de niebla matutina,
el devenir eterno del ocaso.

Y puede percibir en su cuerpo de luz
la belleza del mundo y de la sal
derramando lo fértil
en una gruta abierta a los deseos.

Él no puede gozar la unión perfecta,
sólo puede sentir
la unión entrelazada con el hambre.

Un fulgor en la noche
le conecta
a la matriz de fuego.


Ana Muela Sopeña

martes, 17 de noviembre de 2015


LLANTO POR BEIRUT

*
A las víctimas del 12-N


Los muertos nos escuchan en sus tumbas
y nos piden que oremos por la paz.

Somos la unión del mundo
en nuestra luz.

Entonamos plegarias
por la hermandad de hombres y mujeres.

El atentado de Beirut
nos sume en el dolor más infinito.

Sabemos de memorias
que acaparan el árbol de la sombra:
los muertos nos escuchan.

El Líbano se viste de luto riguroso,
el mundo se conecta
y solloza por todas las víctimas...


Ana Muela Sopeña

sábado, 14 de noviembre de 2015


UN MINUTO DE SILENCIO

*
A las víctimas del 13-N


Ni dioses ni demonios, no hay excusas
para masacrar a otros humanos.
El trece de noviembre
del año dos mil quince
un polvorín de miedo se hizo lágrima
en la ciudad amada de la luz.

El terror fue la sombra
y dominó el reloj de la desdicha.

Tantas vidas segadas...
relámpagos de pánico en el mundo.

Desde otro reino oculto
las víctimas contemplan este caos
y piden quietamente por la paz.

Aquí, desde este lado,
guardaremos los nombres
en la memoria de los días.

Una fecha de luto
para recordar entre sollozos
lo que nunca debió suceder.

En medio de la pérdida:
las flores, las ofrendas, las plegarias
y...
un minuto de silencio
como el fuego infinito del dolor...


Ana Muela Sopeña




*****


UNE MINUTE DE SILENCE

Aux victimes du 13-N

Ni dieux ni démons… pas d’excuses
pour massacrer des êtres humains.
Le treize novembre
de l’an deux mille quinze,
une poudrière de peur devenait larme,
dans la ville aimée de la lumière.

La terreur fut l’ombre.
Et il domina l’horloge du malheur.
Que de vies fauchées!
Des éclairs de panique sur le monde.


D’un autre règne caché,
les victimes contemplent ce chaos,
et prient quiètement pour la paix.
Ici, de ce côté,
nous garderons les noms
dans la mémoire des jours.

Un jour de deuil
à fin de retenir, entre des larmes,
ce qui ne aurait dû jamais se passer.
 
Dans la perte:
Des fleurs, des hommages, des prières
et…
Une minute de silence.
Tel le feu de la douleur qui ne cesse…


Ana Muela Sopeña- España
Traducción al francés: Susana Gómez Cacho


TIERRA DE HIELO

*
Tierra de hielo
en tu alma desnuda.
Desolación.


Ana Muela Sopeña