martes, 27 de septiembre de 2016


ARCANOS

*
0
EL LOCO

Energía, matriz, locura, gozo.
El inicio del todo primigenio,
el caos liberador, camino abierto.

1
EL MAGO

La magia masculina,
el yang inabarcable que guarda en el silencio
el esperma del mundo.
El Big Bang de galaxias, los neutrones.

2
LA SACERDOTISA

Los misterios de Eleusis,
la diosa arcana y virgen,
la luna sumergida en el abismo.

3
LA EMPERATRIZ

La belleza que nunca nos defrauda,
amor sin subterfugios,
la esencia de los círculos del tiempo.

4
EL EMPERADOR

El poder podría ser para servir,
solidario en su vórtice ancestral.
Pero la historia sólo arroja
líderes que buscan, sanguinarios,
sojuzgar a los hombres sin excusas.

5
EL SUMO SACERDOTE

¿Qué dicen esas páginas
de Biblias consagradas
mientras la Banca Vaticana
compra acciones bursátiles
de anticonceptivos y de armas?
¿Dónde está la autoridad de los patriarcas?
Todo son mascaradas
que llevan a los fieles
al desfiladero del error.

6
LOS AMANTES

Hay que elegir caminos:
la egolatría llena de peligros
o el apoyo a los más vulnerables.

7
EL CARRO

Acción hacia la luz,
acantilados llenos de guerreros,
lucha sin descartar el punto alfa.

8
LA FUERZA

La fuerza domestica
a los monstruos que habitan en el mar.

9
EL EREMITA

Soledad que se pierde
en las montañas níveas de los sueños.

10
LA RUEDA DE LA FORTUNA

El karma no conoce las batallas perdidas,
pues de todo se aprende.

11
LA JUSTICIA

La justicia nos habla
desde un precipicio
con lobos adheridos a lo oscuro.

12
EL COLGADO

A veces las palabras
arremeten con furia
sobre las corolas de las rosas.

13
LA MUERTE

Muerte y transformación
como liturgia amada de la sombra.

14
LA TEMPLANZA

La templanza nos dota
de mundos devastados por la niebla.

15
EL DIABLO

Ya comprendo al diablo.
Es demasiado astuto
para dejarse ver en soledad.
Es demasiado listo, para acompañar a sus aliados.

16
LA TORRE

Todo cae como torre de Babel.
Se derrumban los títulos, la bolsa, el estilo...

17
LA ESTRELLA

La esperanza no vive
en el horizonte de sucesos.

18
LA LUNA

Borrachera con miedo de la vida.
Lobos, perros e insectos
encerrados en jaulas del delirio.

19
EL SOL

El pulso de la luz en las tinieblas
permite restaurar la dirección.

20
El JUICIO

Cuando los muertos salgan de sus tumbas
sonarán las trompetas
del Apocalipsis de San Juan.

21
EL MUNDO

El mundo se disfraza de moral,
pero todas las cosas
tienen su contraparte cruel
que persigue sin descanso
la transgresión oscura.


Ana Muela Sopeña

viernes, 23 de septiembre de 2016


QUIETUD DE SEDA

*
.....Los pájaros nocturnos inundan con sus cantos la melancolía de la herida. Recuerdan el misterio de las nubes que buscan la belleza. Me asomo a la ventana y contemplo el vacío numinoso que pasa por la calle antes de que el enigma de las horas atraviese el instinto de la niebla. El silencio se abisma en la distancia mientras recuerdo tu rostro sonriente. Todo lo que me ata a tu piel cálida anida entre las sombras de esta quietud de seda. Amo los laberintos de tu cuerpo y desnuda te ofrezco el cofre de mis días. Los sonidos que pueblan las madrugadas blancas son una colección de sucedáneos que aminoran la historia de la nostalgia de los astros.
.....Deambulo por rincones de esta ciudad querida que plasma con la lluvia el extravío de todo lo que existe.
.....Las hojas caen sin mucho protocolo, sólo porque es otoño... y la hojarasca seca acompaña tristezas desbiográficas que pugnan por salir al horizonte.
.....Los pájaros nocturnos son memorias de todos y de todo que graban con sus plumas la liturgia sutil del abandono.
.....El tiempo se enamora del amor y capta muy despacio el mutismo de bruma que presiente la visita del ángel protector.


Ana Muela Sopeña

SE ACORTAN TUS TELÓMEROS

*
La piel se te levanta
mientras sufres a personas que no entiendes
y finges que las cosas están bien.

Te salen cicatrices en las manos
y heridas en el cuerpo y en el alma
y la sangre persigue tu ser híbrido.

Todo lo que deseas te aprisiona:
el coche, la hipoteca, el matrimonio,
el horario te mata y va agotando
la fuerza que te impulsa a ser creador.

La vida es una rueda que te aplasta.
Necesitas bajarte de la noria,
emprender un camino diferente.

Hay algo que no ves pero es real:
se acortan tus telómeros,
te vas deteriorando poco a poco,
caminas en la sombra hacia la tumba.

Pero puedes cambiar este destino,
tan sólo necesitas desearlo
y mover cada día
la pieza que te lleve a ser tú mismo.


Ana Muela Sopeña

EN LA SUAVIDAD DE LOS RELOJES

*
Por la noche las luces de la calle
reflejan ciegamente
la soledad del mundo.

Avanzo
en la suavidad de los relojes
y contemplo la ría con los barcos.

A lo lejos las nubes con la luna
y el tiempo eonario
que deja entrever
los árboles desnudos en el frío.

Los pájaros nocturnos
cantan mientras la lluvia los arropa.

El silencio respira la belleza
del inicio de otoño.

Un perro abandonado
deambula sin rumbo.

Los gatos callejeros
duermen bajo los coches
y detrás de las tapias.

Poco a poco las horas
dejan paso a otro día necesario
donde renace el alma del paisaje.


Ana Muela Sopeña

UMBRALES DEL ESPACIO

*
En todos los umbrales del espacio
la belleza del mundo se parece
a un ángel protector de lo que mece
la amada poesía en su palacio.
Muchas veces la vida va despacio
al revés que el amor que siempre crece
en un terreno fértil y florece
según la luz incide en un topacio.
Presiento que la sombra es una herida,
una tarde de niebla y de tristeza
raptada de la noche y sus visiones.
En todas las imágenes que olvida
zumba un sonido azul en la maleza
al tiempo que disuelve las pasiones.


Ana Muela Sopeña

lunes, 19 de septiembre de 2016


TIEMPO FUGAZ

*
1

Siento el cansancio del final del estío
que me apaga la luz
en la nostalgia apátrida del mundo.

2

Mi sombra se diluye entre tu piel
donde todo se une
a la respiración en el silencio.

3

Deambulo por aceras
con los sonidos híbridos ajenos
que me llevan por plazas y por parques
mientras la lluvia cae en el mutismo.

4

Un avión a lo lejos me recuerda
este tiempo fugaz y traicionero
del final del verano.

5

No olvido nuestros sueños compartidos
que van tomando cuerpo en los relojes
más allá de los límites del vértigo.

6

Las horas del otoño se avecinan
con el frío que cala hasta los huesos
y la melancolía de la urbe
disolviendo su miedo en las entrañas.

7

Un árbol jeroglífico de vida
atrapa la verdad
en el semisueño de la esencia.

8

El silencio perdido en las montañas
habla desde la roca sin las máscaras
y acompaña este viaje
de pasión creadora.

9

Sopla el viento del norte entre las calles
de esta ciudad que duerme en laberintos
de rosas sumergidas en imágenes
suspendidas en puntos del espacio.

10

La belleza es un pájaro que vuela
errabundo por círculos de bruma
y nos trae a la mente la conciencia
del latido de todo...

11

La neblina revela
el misterio robado
a los seres que sueñan en suburbios
con la luz primigenia.

12

Septiembre es un mes melancólico
que no olvida el color de la existencia
y se presenta siempre en el sigilo
con alma de hojarasca.

13

Oigo un zumbido de cables telefónicos
que conectan los yoes
a pesar del asfalto y aislamiento
donde nadie conoce al que está al lado.

14

Internet nos permite
la comunicación con quien no vemos,
así olvidamos pronto en el delirio
la soledad real
que lacerante apaga nuestra llama
en el pulso y la herida
del temblor cotidiano.

15

El animal de sombra nos corroe,
nos susurra despacio sus secretos
y protege en la noche nuestro pánico.

16

La vida inexpugnable nos acecha
con sus lujos y placeres
mientras
nuestras
heridas
avanzan
en la niebla
y silenciosamente nos dirigen
hacia la indefensión.

17

Veo en tu rostro siempre el primer hombre.

18

La desnudez del frío me condena
a escribir sin descanso
en el cuaderno de la sombra.

19

A veces no detecto la mentira,
pero nada es perpetuo y al final
todo se manifiesta como es...

20

Una palabra puede destruir,
pero también construye resiliencia
en el milagro abierto de la vida.

21

Los espejos alumbran
los precipicios híbridos del agua.

22

Un poema es un mundo
donde todos queremos habitar.

23

Tus pasos somnolientos
acompañan mi espíritu indomable
hacia una luna insomne.

24

La ciudad ha perdido su utopía,
pero yo la restauro cada tarde
al contemplar los rayos del crepúsculo.

25

Un pétalo de rosa es la visión
del alfabeto oculto de las flores.

26

En mitad de la herida
alucino con cambios
por el espacio atómico.

27

Un lobo negro aúlla en la distancia,
en la noche sagrada.
Los miedos ancestrales nos acechan.
Bosque de sombras.

28

Paseo por satélites de luz
mientras miro la estrella en mi universo
parpadear en mundos paralelos.

29

Pronto vendrá la nieve y sus sollozos
y el ángel creador nos hará suyos.

30

En el muelle contemplo la quietud
con los barcos silentes
que descansan sin tiempo...

31

A veces no te entiendo,
pero luego la historia nos obsequia
con vórtices de abrazos...

32

Un mirlo canta siempre en los jardines
y acompaña mis días solitarios.

33

Una mujer de niebla me sorprende
cuando a la noche avanzo sin un rumbo.

34

Un hombre entre la bruma me susurra
los secretos de un reino abandonado.

35

La soledad del mundo es un motor
que alimenta mi espíritu...

36

Alfabetos de luz
me auxilian sin pedirme nada a cambio.

37

Camino sin reproches
en el aura nocturna de las nubes
que buscan el temblor
en bandadas de pájaros ocultos.

38

El tiempo se hace nítido
mientras sentimos flashes
de una infancia perdida en las barracas:
con algodón de azúcar, caballitos
y sonrisas abiertas hacia el sol...


Ana Muela Sopeña

domingo, 18 de septiembre de 2016


ÚLTIMOS DÍAS DEL VERANO

*
La lluvia va calando las calles sumergidas en la niebla. El calor se ha marchado de repente. Hay que llevar más ropa. El sonido del agua transmuta la tristeza en algo dulce. Nos quedan cuatro días de verano. Pronto entrará el otoño, con su sombra del norte. Los coches a lo lejos nos muestran la nostalgia de las horas. Vamos volcando el mundo hacia el interior de la conciencia. Atrás quedaron solos los paseos, la playa y los crepúsculos tan cálidos. Tintinea la lluvia en los cristales y se siente el placer de contemplar las gotas desde dentro. La lluvia va mojando el alma que revela el silencio perdido entre la bruma. Los sonidos se aferran al verano, pero todo es inútil. Muy pronto llegarán el frío, el viento y las tormentas y de nuevo esa etapa abrirá nuestras puertas al vacío.


Ana Muela Sopeña

MEMORIAS

*
A Ramón Castro Méndez, poeta

Restauras la palabra con tu ser
al tiempo que contemplas la tormenta,
mientras miras las fotos de tu álbum
o sientes el crepúsculo sin miedo
nivelando vagones en tu tren.

Cantas al firmamento y su tictac
arrastrando la luna por la acera.
Sientes de la ciudad muchas memorias,
traccionas una luz sin gran confort.
Recuperas el círculo del mar,
obsidiana en tu árbol peregrino.

Miras por los senderos de Alnilam.
En medio un archipiélago y su clave
nutren con la belleza del vaivén,
desnudo como espejo de la sed,
el arco de platino de una nube
zahiriendo la sombra con su cáliz.


Ana Muela Sopeña

sábado, 17 de septiembre de 2016

.




Fotografía: Ana Muela Sopeña

SOMBRAS PERDIDAS

*
Amo tu piel de océano
que por las tardes mima mi abandono,
tus párpados de fuego sin excusas
cuando miras mi vientre de volcán,
tus labios atrapados por la noche
y tus manos lascivas.

Me enredo con tu lengua
y diluyo
 mi miedo
en tu saliva.

Adoro el ritmo abierto de tus músculos,
tu corazón desnudo, sin el muro,
tus sueños anudados a los míos.

Deseo ser tu luna y tu sonrisa,
envuelta entre tus dedos de alfarero.

Sedúceme despacio sin relojes,
para que al entregarme tú te olvides
de las sombras perdidas en el eco...


Ana Muela Sopeña

domingo, 4 de septiembre de 2016


LO QUE TENEMOS

*
La distancia me une a tu piel triste
mientras me piensas
solo en tu reloj.

Recuerdo de tus ojos la sonrisa
y miro fijamente
tu cuerpo melancólico de niebla.

Somos aliados llenos de locura
que buscan la belleza de las cosas
en medio de la arena y de la herida.

Te pregunto desnuda por tu muro,
pero no me contestas.

Me interrogas descalzo
y yo parezco fría sobre el suelo.

Lo que tenemos es siempre fugaz,
pero quiere la historia
que amemos el instante
sin disfraces.

Tan próximo y a veces tan lejano,

mientras todo se abisma
por la pendiente suave de la carne.


Ana Muela Sopeña

sábado, 3 de septiembre de 2016

.





Fotografía: Ana Muela Sopeña

EMBARCADERO

*
Cuando la luz se aquieta
veo el embarcadero
y las farolas tenues que presiden
la tarde silenciosa.

Paseo imperceptible por el muelle
y siento de la vida su vaivén
reflejado en la arena de la playa.

Todo se va quedando
melancólico,
mientras la luna asoma
en los tejados.

Un perro solitario
ladra desde otro lado de la acera.

Una chica patina y otra corre.

Se nota el viento cálido de agosto.

Cuando las sombras
filtran su temblor
me oscurezco despacio contra el cielo.

Contemplo sobre el agua
una casa flotante.

Los pescadores luchan
contra el tiempo.

Cuando llueve las nubes
son de plata.

La belleza diluye su misterio
entre los bancos ocres.

Todo va disolviéndose
en relojes
al final del estío.

El vértigo en la niebla
va calando
detrás de los espejos de la nada.


Ana Muela Sopeña

EN LA DISTANCIA

*
En la distancia siento tu tristeza
a pesar de que estás de vacaciones.
Deambulas con nostalgia
por las calles.
No sabes si disfrutas de la vida
o si sufres callado
un acto teatral.
El tren se aproxima a la estación,
toda va disolviéndose en la arena,
pero tú te resistes
a mirar fijamente la verdad.


Ana Muela Sopeña

lunes, 29 de agosto de 2016


LAMENTOS

*
PRIMER LAMENTO

En el primer lamento estaba ella,
escondida en la luna de la sombra
renegada de estrellas y de rosas
cubierta de hojarasca y de maleza.

Después llegó la urdimbre de los años,
provenía del mundo mineral
oculto en lo más hondo de su mar,
envuelto en un pretil abandonado.

Atrás quedaron cientos de preguntas
guardadas en los cofres infantiles
con la llave del llanto de la tierra.

Se contempló en espejos de locura
con las cenizas sórdidas y grises
asomando desnudas, sin belleza.

SEGUNDO LAMENTO

Su segundo lamento fue de piedra,
respiración muy tenue frente al río.
Allí supo velar todo el destino
y amar sin enfadarse con su pena.

Se convirtió en mujer, luz del planeta,
esperando descalza con su brío
portando los relojes de vinilo,
tatuada con los círculos de henna.

Su ánimo llegó a ser un fulgor
contenido en el tiempo del perfume,
liturgia del almizcle junto al fuego.

Se mostró luminosa como el sol,
etérea, evanescente como nube,
liberada del ángel de los miedos.

TERCER LAMENTO

Aprendió que vivir era un suceso
guardado en la galaxia sideral
con cintas de colores y un imán
contenidos en mundos paralelos.

Supo de los misterios de los sueños
a través del amor y la esperanza
dibujados en líneas de un mandala,
en memorias de un disco ultrasecreto.

Se desprendió de todo lo reptil
que bloqueaba su sangre y su ADN
en medio de la sed de la utopía.

Acompañó contenta a un colibrí
y huyó de los tentáculos de muerte,
ofreciendo su espíritu a la vida.


Ana Muela Sopeña

GIMNASIA RÍTMICA

*
PELOTA

La pelota es el símbolo del cosmos
que tomamos desnudo con los dedos
y gira sin descanso hacia la luz
sin quebrantar la sombra de los días.

CINTA

Ondulación perfecta de la cinta:
movimiento perpetuo sobre el aire
la espiral en la bruma silenciosa,
amor en las mareas del océano.

MAZAS

Acrobacias en campos de papel
malabarismo en medio de los pulsos,
la belleza que sabe sorprendernos
más allá de la música y el ritmo.

ARO

El círculo ancestral de los inicios
la atracción del espacio por la esfera
la contención de todo entre los vórtices
el Big Bang primigenio del origen.

CUERDA

La tensión que sujeta lo que vibra
lo abstracto que nos ata a la costumbre
seguridad envuelta en el caos virgen
un fulgor en la niebla del peligro.


Ana Muela Sopeña

sábado, 27 de agosto de 2016


LOBOS

*
Entre los árboles
la manada de lobos,
la luna blanca.


Ana Muela Sopeña

BLANCOS MUROS

*
Cuando la noche bosteza
los sonidos de lo oscuro
se adentran entre la niebla
y hacen despacio sus nudos.
Vienen las horas de estrellas
mientras observo el crepúsculo
y grabo versos de arena
en un pabellón sin rumbo.
El mar llora y se lamenta
de la soledad de un búho,
cuando la luna se queja
de la tristeza del mundo.
A veces en la maleza
se esconden flores y juncos
que susurran a las piedras
y custodian blancos muros.
Al amanecer, la tierra
hace señales de humo
mientras brinda una bandeja
de rosas, nubes y frutos.


Ana Muela Sopeña

viernes, 26 de agosto de 2016


RELOJES DE ESTÍO

*
El verano transcurre
con la tristeza suave de las horas
que se escapan del tiempo de los astros.

Los relojes de estío son nostálgicos,
todo gira desnudo frente a un árbol
de raíces dormidas en la arena.


Ana Muela Sopeña

LABERINTO DE LA ROSA

*
Permanezco en el aire silencioso
y brindo con dos copas, sin mantel,
mientras rozo sin prisa ya tu piel
y percibo tu espíritu amoroso.

Soy el fulgor de un árbol luminoso
que se inclina cual torre de Babel,
más allá de la sombra y un papel
donde sentir el hambre de un coloso.

Presagio el laberinto de la rosa
y miro el firmamento con su luna
al margen del futuro y su neblina.

Deambulo por las tumbas y una losa
me deja aproximarme por fortuna
al ángel de la noche clandestina.


Ana Muela Sopeña

martes, 23 de agosto de 2016


PULSO RÍTMICO

*
No hay nada superior a este momento,
ningún premio es mejor que los crepúsculos
ni la fama aventaja a respirar
ni el éxito merece el gran letargo.

No hay nada superior a este momento,
tan sólo el pulso rítmico del mundo
se asemeja a las nubes de papel
que dirigen mi vida hacia una estrella.

Sincronizar relojes con los astros
es algo luminoso y acertado
para soñar con lunas sin historia.

La armonía terrestre me seduce
mientras vivo el delirio y la locura
en medio de las olas de un tsunami.


Ana Muela Sopeña

lunes, 22 de agosto de 2016


GIMNASIA ARTÍSTICA

*
BARRAS ASIMÉTRICAS

Ella salta y se agarra
a la barra más alta con sus manos.
Su cuerpo gira y gira
al tiempo que su rostro apunta al cielo.
Se balancea en mundos inconclusos.
Dos barras semejantes a la vida.
El reto de lo fácil
da paso a lo más arduo.

BARRA DE EQUILIBRIO

Conserva el equilibrio
sobre la barra estrecha.
Sus pies se pegan siempre
a la superficie de la viga.
Respira lentamente y se concentra.
El cuerpo va arqueándose hacia atrás
hasta que sus dos manos aterrizan.
Entonces ella eleva sus dos piernas
y permanece recta
y luego vuelve a estar de nuevo en pie.
Como la vida misma, el balanceo:
el columpio que baja, sube y baja.
Salta sobre la barra.
Un mortal hacia atrás, riesgo total.
Seguridad de un cuerpo
entrenado en la élite, sin pánico.

SALTO

A la carrera salta y toma impulso.
Pone abajo las manos, salta sobre el gran potro
y da un doble mortal sin enterarse.
Cae sobre sus dos pies como si nada.

SUELO

Diagonales circenses.
La gimnasta es la dama del rectángulo.
Corre, corre y se eleva sin temor.
Gira y gira segura de su hazaña
y cae con maestría mientras dobla
un poco las rodillas.
Su cuerpo ya no pesa, es una pluma
o es un ave de paso...
quizás es como Ícaro y asciende
al reino consentido de lo bello,
la libertad efímera...
La música es su guía y los aplausos.
Ama los desafíos y se dobla
sabiendo que la fuerza es sólo la antesala
de la sutil destreza en lo flexible...
La gimnasta es la dama del espacio
y el cronómetro el pulso para el vuelo...


Ana Muela Sopeña

domingo, 21 de agosto de 2016


FIESTAS DE BILBAO

*
.....Salimos por las calles en fiestas de Bilbao. Contemplamos las luces, los vendedores de refrescos, puestos de bocadillos, los globos, los pequeños artesanos, los tenderetes de recuerdos. La ciudad fagocita lo que toca como el gigante Gargantúa. Se siente la alegría de las txosnas, las cuadrillas que viven la fiesta como suya y beben sin parar los katxis como agua, extranjeros deambulando absortos como niños. Los punkis, los mendigos, las familias, parejas, los amigos...Todo se mezcla en una poción mágica, donde el tiempo no existe, donde la noche alarga sus tentáculos... La Plaza Nueva alberga en sus terrazas a los grupos tranquilos que buscan simplemente disfrutar de un buen pincho de tortilla o tomar un zurito. La música es muy fuerte, los decibelios salen de los quioscos de verbenas y de los mp3 de los bares. El sonido es un caos que envuelve con su ritmo la melancolía de la gente y la transforma en sed de diversión.
.....Cada noche los fuegos de artificio seducen con sus formas y colores a niños y mayores. Todo se va quedando en el crepúsculo disuelto en la distancia de las cosas. Lo próximo se va haciendo lejano. Lo lejano se siente como próximo. Las multitudes te hacen extenderte, saber que eres partícipe de la familia humana. Da igual cómo te vistas. En fiestas lo que impera es la comodidad. Avanzas por aceras y te rozas con los desconocidos y la gente te habla y tú les hablas porque los protocolos dejan de estar vigentes estos días.
.....Hay los que sólo desean evadirse, perderse en la marea, olvidar cualquier frío y separatidad. Los hay que se decantan por comer: cazuelitas de mariscos, bacalao, bonito y el jamón de Jabugo o la paleta ibérica. Otros buscan bailar, ligar y beber hasta caer exhaustos y acaban la jornada junto al ayuntamiento tomando chocolate con churros.
.....Otros son los adictos al teatro o los conciertos. Los que aprovechan la borrachera colectiva para agenciarse sexo sin parar, casi sin elegir, un "lo que salga"...
.....Los que huyen de todo este jaleo, como una marabunta tremenda y gigantesca y se van de Bilbao a otras ciudades... Cada persona toma lo que quiere...
.....De pronto la ciudad es como un gran salón. Todo el mundo se sienta donde más le apetece.
.....Los diccionarios caen de los tejados. Los códigos se tornan plastilina y se descuelgan de balcones. Los parques se vacían porque toda la gente se concentra en las plazas y avenidas. El Arenal es centro de la "Semana grande". Es el punto neurálgico de todo. Allí miras la ría y el Arriaga y sientes que la urbe te abraza fieramente (para bien o para mal...).
.....Los otros te sonríen y te invitan. Ves padres con sus hijos que llevan los peluches de las tómbolas. Las barracas encantan a los niños. Las norias, caballitos, tiovivos...Los remolques de hamburguesas y perritos calientes. El tren de los horrores y los puestos de tiro...
.....La fiesta es la sonrisa que aparece por todos los rincones. La transgresión amable de las normas...La fiesta al mismo tiempo es la herida que sabe maquillarse con máscaras de luces y de lluvia y nos acerca al punto de la liberación de convenciones, de donde nunca debimos salir...


Ana Muela Sopeña

sábado, 20 de agosto de 2016


A LA DERIVA

*
.....Las calles permanecen sumergidas en nuestras citas llenas de neblina. Avanzamos seguros por las plazas, envueltos en miradas clandestinas. Disfrutamos de todos los momentos con la lluvia mojando los jardines. Contemplamos la ría y sus sollozos. Los barcos con las luces, tenderetes nocturnos, las farolas. Somos los habitantes misteriosos del tiempo consagrado a la deriva que pugna por salir de la costumbre y convertirse en mundos sin censura.
.....Amamos los instantes de la niebla, nuestras huellas parecen invisibles, pero graban instantes de locura en nuestros ojos ávidos de estrellas.
.....Esperamos minutos en los parques, nos sentamos en bancos, en las estaciones sin heridas. Bajo las marquesinas de autobuses sentimos en el rostro el viento que nos lleva al peligro escondido en las estatuas. La ciudad se convierte en nuestra luna y nos defiende siempre del olvido. Deambulamos sin rumbo, sólo por el placer de respirar. Dejamos las defensas en el sueño y nos desnudamos sin temor. Nuestra psique descansa cabalgando las nubes. Divisamos cornisas, edificios, escaparates llenos de abalorios, maniquíes con ropa atemporal...
.....Adoramos las horas como liturgia rítmica del fuego. Charlamos sin tocarnos en los cafés y bares periféricos, donde la urbe acaba y se convierte en el confín del aire.
.....Nos gusta seducir a los que miran nuestros delirios llenos de aventuras.
.....Emanamos la fuerza del asombro, la ilusión del inicio de los días.
.....Sabemos que lo nuestro es algo efímero, por eso atesoramos los segundos, rozando lo infinito de la sombra en el vértigo suave de la piel...


Ana Muela Sopeña

HE VISTO UN LOBO

*
He visto un lobo
de raíces dormidas en el barro,
cautivo en la prisión,
domesticado sin permiso
con una cuerda blanca,
caminando de la mano de una chica.

He sentido sus ojos en los míos,
la nostalgia del bosque, su tristeza perenne,
su afán de libertad.

He visto un lobo
y me he acordado de ti...


Ana Muela Sopeña

MADRUGADA

*
Por las noches me quedo mirando la ventana y contemplo la ría con los barcos hasta que me llega el sueño. Los coches me mantienen hechizada con sus motores roncos, rasgando el espacio invisible, en la madrugada más insomne.


Ana Muela Sopeña

PALABRAS DEL BOSQUE

*
La luz es territorio
de la piel
en la noche que busca el sortilegio.
La oscuridad es siempre
el refugio perfecto para el canto.
Hay una sombra suave
que escapa de lo anónimo.
Se iluminan los cuerpos
en vórtices prohibidos de lo amado.
Soy la mujer que huye
de tu muro de hielo
y conjura su pánico
con palabras del bosque.


Ana Muela Sopeña

viernes, 19 de agosto de 2016


SULEIKA

*
En el bosque de los duendes
hay una antigua palabra
que suena como la lluvia
y el secreto de un mandala.
Se trata de un nombre dulce
que nos acaricia el alma,
es el nombre de una meiga
que danza dentro del alba.
Ella se llama Suleika
y tiene manos de maga
para entonar la canción
de las cenizas sin brasas.
En los troncos de los árboles
habitan miles de hadas
que sonríen con las nubes
y se emborrachan con cañas.
Ellas son las protectoras
de algunas niñas muy malas
que desobedecen siempre
cuando bailan por las playas.
En el bosque de los elfos
he oído una balada
dedicada a la orfandad
de los niños sin hermanas.


Ana Muela Sopeña

domingo, 14 de agosto de 2016


MUJERES QUE NO CALLAN

*
He tenido el honor y el privilegio de participar en una antología contra la violencia de género editada y compilada por Ruth Pérez Aguirre, escritora y poeta mexicana.


"Mujeres que no callan"
Ediciones htuRquesa, cartonera
Lugar de edición: Comalcalco, Tabasco, México.
Editora y antóloga: Ruth Pérez Aguirre
Año 2016.


El libro alberga narradoras y poetas de diez países y de quince estados de México.


Todas las autoras:
Amanda Espejo, Iris Violeta Pujols, Sheila Dorantes de Monterde, Marianela Puebla, Norma Espinosa Zurita, María Eugenia Torres Arias, Martha Rosa Esquinca Díaz, Patricia Rodríguez Ruiz, Chary Gumeta, Brenda Noemí Parra Ruiz, Irma Lucía Fernández Calles, Soni Conde, Ana Patricia Martínez Huchim, Melba Alfaro, Patricia Garza Soberanis, María Elena Solórzano, Dulce María Solís Téllez, Laura Virgina Ocaña Zurita, Yoanis Beltrán Sainz, Amira Rosas, Cleotilde Gordoa De la Tejera, Araceli Otamendi, Rebeca Díaz Suárez, Gloria Dávila Espinoza, Eréndira Toledo Cortés, Guadalupe Azuara Forcelledo, Liz Durand Goytia, Graciela Salazar Reyna, Marcela Magdaleno Deschamps, Lety Luna, Lunamia Rocío Jiménez Pérez, Ruth Pérez Aguirre, María Dolores Reyes Herrera, Lidia Cristina Carrizo, Daniela Maimone, Ana Livia Salinas González, Lorena Moreno, Olga Sotomayor, María Perry, Obdulia Ortega, Zarela Pacheco, Marcela Rodríguez Valdivieso, Karina de Jesús Pérez Chablé, Rosana Pérez Domínguez, Carolina Ríos Omaña, Elizabeth Altamirano Delgado, Silvia Martínez Cupido, Ana Muela Sopeña, Queta Navagómez, Ingrid Huerta Valenzuela, Maigualida Pérez González, Guadalupe Martínez Bernal, Reyna Hernández Haro, Berónica Palacios Rojas, Marina Cateriano Luque, Lidia Beatriz Herrera, Ana Stoppa, Josie Bortz, Ma. Cristina Murrieta, Cristina de la Concha y Delfidia Alicia Flores Ramírez y la Dra. María Candelaria May Novelo.
Como artista plástica Paola Bradamante.




En este link se puede leer más sobre el libro:




http://tulancingocultural.cc/letras/publicaciones/mujeresquenocallan/index.htm




Infinitas gracias, Ruth, por pensar en mí para este proyecto.




Ana Muela Sopeña

sábado, 13 de agosto de 2016


PÁJAROS DE ESTÍO

*
A Manuel Martínez Barcia que hace un año nos dejó


El tiempo sideral ha transcurrido,
las palabras se han vuelto ya vacías
y tú ya has encontrado las dos vías
en el fulgor intenso de tu nido.

Todo se difumina en el olvido
que se resiste en pájaros de estío
a ser tan sólo signo de tu brío
y a disolver tu mundo fenecido.

Los recuerdos se agolpan con temblor
mientras la lluvia cae en los tejados
y la belleza esconde nuestra gruta.

Te fuiste con los labios del amor
y quedamos sin ti, abandonados
a la suerte final de nuestra ruta.


Ana Muela Sopeña

jueves, 4 de agosto de 2016


APUNTES

*
I
Un pájaro de lluvia
me lleva por caminos ancestrales,
me susurra al oído la belleza
y me hace sumergirme en la utopía.

II
Noche en silencio:
camiones, lejanía.
El tiempo pasa.

III
En el cementerio de la nada
he visto las cenizas de la tarde.

IV
En la luz la nostalgia
se retrata
mientras la noche cae en el abismo
y el dolor
de la angustia
se hace nítido.

V
Las cenizas del mundo
atraviesan heridas
en medio de los muros.


Ana Muela Sopeña

EN LA SOMBRA DESTEJO LAS IMÁGENES

*
.....En la sombra destejo las imágenes que me recuerdan siempre tu rostro atormentado por la cuerda. Sé que estás en la jaula, en la prisión del sueño anestesiado, donde no llegan pájaros de mundos, ni de puertos sin destino.
.....En la noche estructuro mis ideas y entiendo que el vacío es una herida abierta a la tristeza primigenia, pero el Aleph y el diccionario ancestral del océano me dictan la belleza de los días.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 3 de agosto de 2016


SÍLABAS DE ARENA

*
Las calles se parecen a la niebla
mientras tú te desplazas por la urbe,
entre coches y asfalto.

Atraviesas los cruces, las aceras,
deambulas por los parques
y saboreas siempre
las plazas de tu infancia.

Eres un habitante
de la ciudad dormida
que siente y percibe el alma de las nubes
y el despertar oculto
de las farolas ávidas de enigmas.

Un semáforo espera
al cambio de color dentro del tiempo.

Te miro en lejanía
y mi cuerpo atrapado por la luz
te inventa por las noches,
para soportar la vida anónima.

Eres un residente
de la rosa esencial
que dormita hechizada
en laberintos.

Me contemplas desnudo, sin disfraces,
en horas de recuerdos.

Edificios de sombra
nos hablan sigilosos
y nos susurran sílabas de arena.

Eres un inquilino
de los minutos híbridos de orgasmos
que camina despacio
por la ruta especial de aquellos que perdieron
el norte, la utopía...
en la existencia del no-sueño.

Tu morada es la luna,
sin olvidos,
y arrastras con tus manos
la piel de las angustias
y el crepúsculo amado de lo íntimo.


Ana Muela Sopeña

ESCUCHO

*
Escucho en la distancia
la voz de la belleza
y me voy,
sumergiéndome en la bruma.


Ana Muela Sopeña

lunes, 1 de agosto de 2016


LLUEVE

*
Llueve el humo de amor
que inunda mis pupilas
en los universos del instinto.


Ana Muela Sopeña

EL ÁRBOL CREADOR

*
El árbol creador
asoma entre la nieve
y capta de la herida sólo el beso.


Ana Muela Sopeña

ELOGIO DEL MAQUILLAJE

*
Sus ojos llevan kohl
y su mirada onírica
atrapa de la luz siempre la sombra.

Sus párpados ahumados
se parecen al sueño antiguo y dulce.

En la boca la fruta
de las fresas amantes del placer.

Sus mejillas rosadas
reflejan la alegría de vivir.

Las pestañas con rímel
capturan del vacío el centro inmóvil.

El rostro perfilado con pinceles
se parece al taller de un escultor.

La imagen sumergida en lo anodino
se transforma en belleza, simetría
y proporciones áureas.

Una mujer anónima sonríe,
abandona la gruta de la nada
y deja lo invisible
para hechizar a todos con sus iris.


Ana Muela Sopeña

domingo, 31 de julio de 2016


ALIADOS CÓSMICOS

*
I
MUJER DE BARRO

Mujer de barro y fuego
valiente frente al tímido oleaje
que se eleva con luz sobre la sombra.

Mujer atravesando jeroglíficos
con un Aleph de mundos abisales,
en mitad de la herida.

Mujer enamorada de lo oscuro,
consagrando su sangre a la locura
en letras de placer.

Mujer, reloj de arena,
con el tiempo sin tiempo a su favor,
alucinando en forma de rehén.

Mujer, espacio lúdico de amor,
liturgia de palabras,
amparo de la sed y la orfandad.

Mujer de estrellas creadoras
en abismos desnudos,
agradeciendo al orbe ser matriz.


II
HOMBRE DEL MAR

Hombre del mar azul,
guerrero en la tormenta con relámpagos,
buscador de corales y de espuma.

Hombre que se entrelaza con los signos
y el cuántum estelar de las edades
frente al misterio cósmico.

Hombre prendado siempre de la luz,
adorando el genoma de la paz
del ADN antiguo.

Hombre, espacio de agua,
inmerso en las cavernas del origen,
mitificando rutas ancestrales.

Hombre lleno de púlsares radiantes
en precipicios híbridos,
generando universos con su esperma.

Hombre liberado por el sol
en el último eclipse,
protector de los niños y los sueños.


III
ALIADOS CÓSMICOS

Pareja cooperante desde el fuego,
desentrañando códigos ocultos
del ADN inmerso
en sus genes de amor.

Amantes desde eones
y colaboradores en las lunas
para lograr el hilo de la vida
y salir de las cuevas
del oscurantismo más feroz.

Aliados en trayectos de satélites
hacia espacios sutiles
de viajes siderales.

Asociados con lazos de misiones
inventando la Tierra,
con su sistema críptico amoroso
y creación constante desde el círculo
atávico del alma insobornable.


Ana Muela Sopeña

DONDE NO HAY VÉRTIGO

*
Tu piel contra mi piel,
jadeos, roces,
la belleza del mundo
en nuestros besos.
Tus labios en la arena,
mis latidos,
un pulsar en la nieve,
el eco suave.
Nuestra respiración entrecortada.
Tus ojos, en el sueño, sumergidos
en la zona abisal, donde no hay vértigo.


Ana Muela Sopeña

CINCO CUARTETAS A LA MANERA DE NOSTRADAMUS

*
I
El gran monarca hará luna de sangre
en el sol de Verona, con espada.
Los hombres buscarán mil soluciones
para niños con hambre y sin hogar.

II
Una reina oriental se vestirá
con túnica de seda y sin el velo
para abrir el Islam a lo moderno
y sentir que la vida se renueva.

III
La belleza del mundo se hará huérfana,
todo se irá ocultando entre la niebla.
Los niños correrán hacia refugios,
los ancianos querrán no haber nacido.

IV
Un manuscrito negro traerá paz
en medio de la hoguera y la locura.
Un príncipe encantado se abrirá
a todas las opciones razonables.

V
La destrucción masiva surgirá
en una torre llena de abalorios,
mientras las barricadas contendrán
las balas de enemigos bien armados.


Ana Muela Sopeña


Nota: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Sólo he pretendido escribir unas cuartetas a la manera de Nostradamus.

sábado, 30 de julio de 2016


HE SOÑADO CON ROSTROS

*
He soñado con rostros
iluminados siempre por la luna,
en las calles desiertas
y en las plazas desnudas.

He mirado en el fondo del silencio,
donde reposo en cunas,
para vaciar el mundo
de la belleza absurda.

He creado una casa mortecina
atravesando dunas
hacia el sol de la tarde
y preparo pociones algo oscuras.

He amado los secretos de las cosas
al tiempo que he querido estar oculta
sin compromisos firmes, sin amparo,
luchando por la vida como un sutra.

He bebido de mares algo turbios
y he implorado regalos a la lluvia:
imaginar el vuelo
de un animal sin bruma.


Ana Muela Sopeña

TERRITORIO DE LA SOMBRA

*
La noche es territorio de la sombra, donde miro el espejo de mis días y contemplo las horas quietamente sin que me invada el vértigo.


Ana Muela Sopeña

lunes, 25 de julio de 2016


TRAYECTO CON DESTINO

*
Al que se fue el 5 de septiembre de 2015, Jesús Felipe Martínez Sánchez: escritor, crítico literario, catedrático de lengua y literatura y antólogo


La vida es un trayecto con destino,
todas las experiencias se terminan
y las horas no siempre vaticinan
nuestro final tan negro, nuestro sino.

No solemos pensar en nuestra muerte,
sólo cuando sentimos la tristeza
escondida en la sombra sin belleza
y olvidamos del todo nuestra suerte.

Ayer supe de pronto tu partida,
se deslizó la pena, desde el sueño,
escrita en un mensaje de correo.

La nostalgia ha tomado esta salida
como noticia en hoja de beleño
que me produce el pánico de un reo.


Ana Muela Sopeña

domingo, 24 de julio de 2016


ALFABETO DE LA SOMBRA

*
Adoras de lo oscuro sólo el eco
donde nadie te ve y todo es suave.

Besas en la distancia
el vértigo animal que te completa.

Caminas hacia extraños precipicios
donde un ritual salvaje te hace nada.

Dibujas entre nubes la belleza
para expresar tu mundo creador.

Enamoras al aire con espliego
y esperas de la luz su punto único.

Fantaseas con ángeles de sombra
que te permitan ser sin la censura.

Guardas entre tus libros los secretos
del tiempo consagrado a diosas blancas.

Habitas en la sangre de los sueños
mientras tu desnudez se transfigura.

Inspiras en mujeres
la magia sumergida en el ambiente.

Juegas con los colores de tus lienzos
al tiempo que te duermes en la arena.

Kamikaze te arriesgas cada instante
en las horas teñidas de nostalgia.

Lamentas que la vida sea breve
y procuras sentir los jeroglíficos.

Llueve sobre tu alma consentida
y la niebla desliza su misterio.

Murmullos en las calles te seducen
mientras un mirlo negro te hace señas.

Nadie conoce a nadie en la ciudad
pero tú reconoces cada voz.

Ofreces las palabras del Aleph
en mitad de la herida más profunda.

Presagias el futuro en los relámpagos
mientras la edad azul va derritiéndose.

Quema el aire en los parques de la urbe
y las estatuas sueñan otra época.

Restauras con la música del trueno
el instinto del agua.

Susurras en la noche las vocales
y los códigos áureos más antiguos.

Te gusta columpiarte bajo lunas
y sentir el silencio de las piedras.

Ululas como un búho en la distancia
y un gorrión diminuto te acompaña.

Ves el miedo en portales clandestinos
y el reloj se detiene en cada historia.

Xerografías siempre las visiones
en papel fotográfico y en sepia.

Yaces sobre las líneas de una gruta
hacia zonas abiertas por los vórtices.

Zahieres sobre un cáliz la experiencia
que destilas con dulce precisión.


Ana Muela Sopeña

DONDE TODO ES SECRETO

*
Te veo por las calles
con la eterna tristeza,
extrañando la época de tu infancia perdida.

Y contemplas las luces de la tarde
y los escaparates de las tiendas.
La gente, las sonrisas,
los rostros y los cuerpos seductores
que cabalgan aceras en la búsqueda
de la esquiva utopía...

Cubierto de añoranza
la lluvia es tu cómplice...

Los sonidos lejanos
de esta ciudad de niebla
te llevan por rincones
donde todo es secreto...

Allí, en el sigilo,
el ángel de lo oscuro te acompaña
con su mantra ancestral...


Ana Muela Sopeña

sábado, 23 de julio de 2016


APUNTES DE ESTÍO

*
I

Un pájaro de luz vuela despacio
mientras la sombra silba entre los árboles.

II

Las nubes de crepúsculo dormitan
bajo los rayos tenues de la tarde.

III

El instinto del agua
persigue, respirando, la belleza.

IV

El estío es presagio de otro tiempo,
las horas languidecen en lo oscuro.

V

Sonidos de verbenas a lo lejos.
Un columpio dibuja con la noche
la urbe iluminada por la luna.

VI

El verano desliza su misterio
con la lluvia constante de las calles.

VII

El silencio se abisma entre las plazas
y un gato despistado se refugia
en la híbrida nostalgia de una estrella.


Ana Muela Sopeña