viernes, 21 de junio de 2019


HECHOS DE LA MATERIA DE LOS SUEÑOS

*
Cada día la luz de los crepúsculos
abre nuestros umbrales
a un infinito mundo de belleza.

Elevar la mirada, más allá de los móviles y tablets,
dejar por un momento
las intrigas políticas del reino,
recordar quiénes somos, simplemente.

Hijos del universo y las estrellas
hechos de la materia de los sueños
y con los mismos átomos
que resuenan aún en la conciencia
de la gran explosión.

El Big Bang floreciente en nuestras células,
ADN esperando a despertar.

Convertimos el tiempo en creación.
Dejamos las cadenas de las sombras
sobre tumbas virtuales y obsoletas.

Cada segundo es nuestro, sólo nuestro.

El holograma sigue
y somos los actores, productores y guionistas,
aunque a veces lo denso
nos impida recordar...


Ana Muela Sopeña

miércoles, 13 de marzo de 2019


BILBAO, CIUDAD DE ENSUEÑO

*
Bilbao es una herida melancólica
que, brutal, nos escinde cada día
en dobles integrados a la historia
de un pueblo latigado
por la memoria llena de recuerdos.

Por una parte el cielo
con una luz extraña,
rojiza como el alma de sus gentes.
En el metal de todas
las fundiciones hechas del amor
la fuerza que subyace en la penumbra.

Presidiendo las tardes y crepúsculos
la ría con sus barcos,
símbolos de grandeza,
de mundos traspasados por el sueño.

Cuando todo se anega en el silencio
el puente de Deusto
atrapado en la grieta de los hombres
bosteza con la noche en su  nostalgia.

La torre de Iberdrola
desafiante se alza
contra nubes de un reino inextinguible.

Calles entrelazadas con mujeres
que buscan su destino en otros ojos
sin renunciar al reto de ser libres.

La pasión escondida
en aceras desnudas de promesas
que duermen sin engaños
sobre las piedras sabias
del Casco Viejo lúdico y galante.

Bilbao siempre amanece con la luz
que persigue el arrullo de la infancia
y un futuro cargado de utopías...


Ana Muela Sopeña

HAIKUS

*
La luna roja
en el cielo de agosto.
Sueños de estío.

Grillos nocturnos,
la magia de las horas.
Son nuestros dobles.

Respiración,
nuestras almas en vuelo.
Relojes blandos.

Tus ojos verdes
clavados en los míos.
Tu sortilegio.


Ana Muela Sopeña

LA LUZ IGUALA A TODOS

*
A tu hermano

La vida es simplemente un gran suspiro,
todo pasa y se queda en lo esencial.
A veces no podemos suponer
que el final está cerca
y conspira en la sombra sin sentido.

De pronto el gran misterio nos redime,
ataca por la espalda
tumba nuestros cimientos sin rodeos.

La luz iguala a todos:
los ricos y los pobres, todos vamos
camino de lo oscuro,
al lado de cipreses y de lápidas...
Todos sin compasión,
nadie se libra.

Pero desde el espacio sideral
nuestros deudos nos miran y nos cuidan
para que no extraviemos nuestra ruta...


Ana Muela Sopeña

sábado, 9 de marzo de 2019


LA SEPULTURA DE MI PADRE

*
Los nombres en la lápida
grabados con las letras ancestrales
de una memoria única
que se alza inexpugnable
contra la brisa fría del olvido.

Un arbusto que nace desafiante
a pesar de los vientos del destino.

Una virgen plateada con el niño
de un estilo románico tardío.

Dos cruces que presiden
el eterno descanso de los deudos.

Los apellidos firmes,
estables contra el tiempo de la nada.

Flores llenas de fe
para mostrar el pulso de las cosas,
el ciclo interminable
de la respiración de la ciudad.

Cincuenta y ocho años
de llantos y suspiros,
ofrendas y plegarias,
dudas e incertidumbres.

La muerte inexorable
atrapa con regalos traicioneros
y precisión certera
cuando llega la hora...

El silencio dormido en "Vista Alegre",
el camposanto de Bilbao.

Cipreses rodeando
las hileras de tumbas.

Mausoleos acordes
a la vana impostura
de los moradores que se fueron.

Nichos en columbarios
con placas e inscripciones
adheridas al alma atemporal.

Esculturas de ángeles
con sus alas de piedra
y sus ojos abiertos a la luz.

Panteones y grises sepulturas,
unas detrás de otras,
recordando sin máscaras
la sucesión exacta
del orden en el caos y del desorden
del almacenamiento de las sombras.


Ana Muela Sopeña

(28-7-2018)

sábado, 9 de febrero de 2019


ROMANCE DE LA NIEBLA

*
Me enamoré de la niebla
cuyo nombre era de sueño
sumergido en la ilusión
más allá de un halo incierto.

Aterricé soterrada
en la belleza del eco
que se escuchaba de noche
con luz tenue y a lo lejos.

Supe que todo en la vida
era tan sólo un ensueño
que se mantiene por suerte
hasta que se rasga el velo.

Me enamoré de la bruma
en forma de un blanco espejo
adornado por las sombras
de la lujuria de un cuerpo.

En mitad de la sorpresa
encontré un trozo de cielo
integrado con el alba
y con los caballos negros.

Me enamoré de una imagen
bajo lluvias de febrero
y permanecí atrapada
por antiguos sortilegios.


Ana Muela Sopeña

LA LUZ INEXTINGUIBLE

*
Tu sonrisa es un mundo relajado
donde yo veo siempre una guarida
que me refugia de lo sórdido.

Aúllan las manadas en las calles
pero yo no las miro.

Tu calidez es siempre protectora
y todo lo que alcanza,
en su trayectoria enigmática,
renace a cada instante.

Tu asombro me sorprende por las noches
en mitad de la luz inextinguible...


Ana Muela Sopeña

LLOVIZNA DE ESTÍO

*
Caminamos a distancia por las calles
nadie sabe que somos uno solo.
Nuestro secreto es clave de la sombra
y la respiración de la ciudad.

La llovizna de estío
continúa lavando la nostalgia.

La ausencia se ha prendido de mi alma
y tu cuerpo recuerda mi piel lánguida.

Las plazas se han llenado de utopías
en este mes de julio
de días inestables.

Miro un escaparate con sus precios...
continúo despacio
hacia los soportales de la luz
que desnudos se alzan con su altivez de sueño
bajo los promontorios del crepúsculo.

Avanzo por aceras silenciosas
mientras un aire incierto me posee
con su enigma escondido.

Veo la luna azul tras una estatua
y lucho en el subsueño por la vida.


Ana Muela Sopeña

LÍNEAS INDEXADAS

*
De nuevo la noche,
con un rumor de pájaros,
nos sueña y nos hechiza
por su conjuro mágico del mundo.
Nos abraza en el límite
de las líneas indexadas en la lengua,
más allá de la luz de un sortilegio.
Entonces nos cerramos
con suavidad de luna,
como si nada fuera para siempre,
después de prometer con anillos de fuego
en los bosques salvajes
que respiran la utopía.


Ana Muela Sopeña

jueves, 7 de febrero de 2019


ÁLVARO DE CAMPOS

*
Acantilado y luz no son lo mismo.
La belleza es un lazo que nos une
valientemente al sol de medianoche.
A veces la verdad está en los sueños:
raíces interiores de la vida,
oración nihilista de nostalgia.

De pronto nada sabe el buscador
enlazado a los reinos intangibles.

Caminante del mundo trascendente
al tiempo que la sombra se degrada.
Murmullos en las calles de la urbe,
presentes como el árbol del destino.
Oscuridad que besa los crepúsculos
saturados de líneas algo tenues.


Ana Muela Sopeña


_____

Álvaro de Campos es un heterónimo de Alberto Pessoa, poeta portugués que desarrolló hasta 72 heterónimos para plasmar su obra literaria.

LA REGENTA

*
A veces la existencia es un suspiro
no parece que habita en este mundo,
al tiempo que las sombras son de niebla.

Oscuridad de lluvia en la ciudad,
zozobra de unas manos algo místicas.
Oración cotidiana, gran refugio,
risas entrelazadas con jadeos.
En el amor no hay reglas, todo vale.
Subrepticia mirada, oculta tras los votos.


Ana Muela Sopeña


-------

Ana Ozores es "La Regenta", personaje principal de la novela del mismo nombre de Leopoldo Alas Clarín.

PLATERO

*
Platero es como un sueño de la infancia,
ligero como el trote de una nube.
A veces me descubro recordándolo
tachonado de luces junto al río.
En mitad de la tarde me sorprende
raudo como las flores de azahar,
obediente a mi voz en el crepúsculo.


Ana Muela Sopeña


__________________


Platero es el inolvidable burrillo protagonista de "Platero y yo", de Juan Ramón Jiménez. Ese libro fue el primer libro de poesía que leí, con ocho años.

A EMMA BOVARY

*
Ensoñaba la vida por amor,
moría en el abrazo,
miraba lo imposible en la belleza,
adhería despacio el tiempo único.

Bostezaba en las tardes aburridas,
ofrecía sus ojos por un beso.
Valoraba los meses y a los hombres
a la vez que buscaba liberarse.
Rezó a la diosa íntima en su piel
y encontró sólo ruina en el derrumbe.


Ana Muela Sopeña


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Emma Bovary es la protagonista de la novela "Madame Bovary" de Gustave Flaubert.

Adoro esta novela. También he visto una adaptación al cine.

miércoles, 6 de febrero de 2019


EN EL ÁRBOL DE LOS SUEÑOS

*
A Marisa Peral


Murmullos en tu álbum
a la noche, con lluvia de tormenta.
Risas alborotadas en el mar,
irradiación de un reino de maní.
Susurros en el árbol de los sueños,
alteración del clima en la mañana.

Puertas entrelazadas y un hip-hop
en el laberinto hacia tu nube.
Ríos llenos de imágenes del sur.
Al terminar el tiempo de la ira
la belleza de un mundo sideral.


Ana Muela Sopeña

ACANTILADO

*
A Olga Orozco

Acantilado
con un pájaro herido,
mediodía con huesos en el alba.
Imágenes de ensueño entre la bruma.
Fantasmas en lugares olvidados
en trenes que caminan hacia el mar.
Zumbido de una luz entre las nubes.
El azar bajo un árbol.

Las maletas dispersas
en un andén desierto.
Destino de la sombra inalcanzable
bajo el residuo cruel de lo imposible.


Ana Muela Sopeña

ROMANCE DE LA CALLE OSCURA

*
A Federico García Lorca

En la ciudad de la sombra
había una calle oscura
donde todos los poetas
le cantaban a la luna.

Un día un hombre sin casa
encontró una flor oculta
sobre un banco, entre papeles,
que recordaba la bruma.

Federico desde el cielo
miraba nuestra locura
que nos hacía matar
y luego juzgar con lupa.

En la ciudad de la sangre
todos tomaban datura
a través de las noticias
y los sueños entre dunas.


Ana Muela Sopeña

ANIMAL DE SOMBRA

*
A Alejandra Pizarnik

Un animal de sombra
te poseyó en la noche sumergida,
al tiempo que las calles
de una ciudad desnuda
cayeron en ceguera silenciosa.

Ángeles de ceniza
adoraron tu cuerpo melancólico
y un pájaro,
en la espiral de la tormenta,
se posó en los alambres de la luz
mirando el horizonte.

El ave azul del sueño
escribió tu biografía paralela:
el entramado mágico del alba,
el sur con sus marismas.

Todo en ti fue belleza del destino,
crepúsculo
de líneas infinitas,
evanescencia de la tarde...


Ana Muela Sopeña

TEJIDOS DE HUMO

*
La matanza se cierne sobre el orbe
después de la victoria de "Juguete"
de atteN ializraB.
Sonidos de mentira y de sorpresa
para tapar el crimen genocida
en la franja de Gaza.
Los tejidos de humo
son la última moda
en este mundo absurdo cuyas máscaras
parecen melodías del horror.
Dicen que la canción va contra el bullying,
más bien es una burla contra el hombre.
Sonidos animales de fiesta y diversión
que son en realidad un camuflaje
de otras operaciones de Gog y de Magog.
Alta magia se cierne sobre Gaia
para hechizar sin prisa
a las cabezas de ganado de la granja
(franja),
humanos como simples conejillos
en un campo de pruebas.
Pero el lenguaje es siempre una señal
que no permite dudas ni en visiones.
Las onomatopeyas de el "yoT",
el tongo ganador
de los "Juegos del hambre"
de la Circovisión,
ridiculizan sin tapujos
al estúpido chico del teléfono,
al hombre del smartphone con dinero.
Mas ¿quién es ese hombre?
El hombre blanco joven y europeo
que está semidormido
ante las amenazas
que pugnan por romper su valentía
con fuerzas impostadas de estradiol
y manipulaciones desde "arriba".
Con sustancias estrogénicas
disueltas en la carne,
en el pollo, las verduras y los lácteos,
en el agua y las bebidas.
Los símbolos se suceden cada día
en la televisión y en los periódicos.
Sólo hace falta ver
y escuchar los mensajes sin las vendas.
El hombre que fue atteN
pasó de ser soldado a vestirse de geisha.
Primero sumisión (a su misión) para matar
y luego sumisión (a su misión) para engañar.
El signo de los tiempos:
el proceso de androginia
que se pliega a la agenda 21
y nos quiere sin género,
para reducir la población.
Metáforas de un reino que se muere
en sus contradicciones.
El ojo
que todo lo ve
quiere que el ciudadano cada vez,
pero el ángel nos auxilia
con sus alas de luz y redención
abriéndonos los párpados
a pesar de las cenizas
del volcán Kilauea en Hawái.


Ana Muela Sopeña

martes, 1 de enero de 2019


FELIZ DOS MIL DIECINUEVE

*
Felicidad en copa de cristal
en la noche que sabe de la lluvia.
Lucero sumergido en la belleza
irradiando energía en Iguazú.
Zigzag de grandes olas en el mar.
Dameros que nos llevan de la mano
oscilando en las nubes del ayer.
Silencio consagrado a la tormenta.
Maravillas del mundo por el aire,
imantadas por árbol con escarchas.
La vida es un milagro en un gran tren
dando las campanadas a la tribu.
Iris plenos de amor y sin azogue
en los bosques azules, con las hadas.
Cantos entre las piedras sin confort,
islas llenas de danzas por el sur.
Niños que juegan siempre en la avenida,
urnas blancas de sombras y presagios.
Enamorados locos de maní,
volando entre las páginas de un álbum
errantes por los montes, con la niebla.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 4 de julio de 2018


CORAZÓN DE AMARANTO

*
A Blanca Sandino, a propósito de su poema "Yo morí de un corazón hecho cenizas"


Blanca luce
la sepultura del amor.
En las cenizas de un mundo desértico
grita el vientre del agua
tu nombre en el solsticio del verano.

Tu palabra se dobla
como papiroflexia del destino.

Es la vida un lugar de torturas
si el amado se va sin despedirse,
en medio de las sombras
por aceras desnudas y siniestras.

Se murió sólo el cuerpo que habitabas,
mas no tu corazón de amaranto
ni tu espíritu indomable
hecho del bronce de las nubes
y de lloviznas melancólicas.

No te gustaba andar entre las jaulas.

Dormías siempre en las tormentas
ocultas en la noche de los tiempos.

Desde el otro mundo nos contemplas
escribiendo los versos del océano
que surgen del instinto jeroglífico
con las isobaras de la tarde.

Sobre el sueño el rizoma
dispuesto a sumergir los adjetivos
en el vértigo invisible de los árboles.


Ana Muela Sopeña

TARDES DE LLOVIZNA

*
Tu piel es mi refugio,
mi sueño libertario
donde alcanzo la luz de una vida sin sombras.

Mi cuerpo es tu noray,
donde atracas tu barco
después de la batalla sumergida en abismos.

Mis manos te recuerdan en mitad del naufragio
como un superviviente de guerras cotidianas.

Tus labios me recorren en tardes de llovizna,
cuando todo parece perdido en la añoranza.


Ana Muela Sopeña

HURACANES SIN NORTE

*
Vivo en la frialdad de un barco naufragado
que busca la belleza dentro de la belleza
y contento se abisma en la oscura maleza
para soñar que el mundo nunca le ha abandonado.

Habito en una nube del color de un fado
absorto en su prisión de un muelle en la tristeza
que todo lo planea sin prisa ni bajeza,
ni desnudez altiva por soledad del hado.

Parece que la luz vislumbra que la vida
es sólo un gran destello de huracanes sin norte,
para brindar con todo lo que el amor construye.

Al final de la ruta se impone la partida
atada a una existencia que ansía sólo el corte
con todo lo que daña el cuerpo y lo destruye.


Ana Muela Sopeña

martes, 3 de julio de 2018


JUGUETES

*
La niña juega al diábolo en su mundo
y espera con la luz la puntería
para coger sin trabas en la cuerda
el pequeño artilugio de la luna.

Un niño lanza el trompo sin temor,
lo baila en las aceras y en las sillas.
El tiempo pasa rápido
sobre los jeroglíficos del orbe.

Una muchacha enciende el universo
al mecer a su osito de peluche
con sus manos de lluvia,
soñando que las horas son de arena.

Un muchacho seduce por las noches
a la historia robada sin aristas,
jugando con su play.
Los héroes y villanos se transforman
en personajes de sus sueños.

Veo a un niño extasiado por el sol.
Se mueve suavemente
sobre su caballo balancín.
Sangra el espacio blanco, no hay fisuras.
La chispa de la infancia es sólo un trasgo
que vive entre la niebla y se divierte.

Una niña sonríe al sostener
a su muñeca Nancy.
Le cambia los vestidos y zapatos.
Imagina que crece
y disfruta disfrazándose.

Los años han pasado,
pero sigue vigente la emoción
de todos los juguetes del desván
que animaron alguna vez la imagen
de un tiempo consagrado a la niñez.

La edad de lo absoluto
integra al rorro eterno
en la respiración del infinito.


Ana Muela Sopeña

EN MITAD DE LA LUZ

*
A Carmen Sopeña Soto

Te fuiste al otro lado de las cosas
con la música alada del recuerdo,
en mitad de la luz, sin cicatrices.

Dormías
y ya no te despertaste,
para abrazar el alma del espacio
y el tiempo silencioso de las nubes.

Viviste intensamente
entre notas de un piano consagrado
a la belleza etérea de lo eterno.

Adoraste los viajes y las artes
y disfrutaste todo con pasión,
como si nada fuese para siempre.

Deslizaste tus manos de pianista
por los teclados llenos de secretos,
hasta las últimas semanas.

Exprimiste el placer hasta el final
de todo lo habitable, hasta lo ínfimo.

Ahora, desde Altair, sientes el mundo
y te preguntas si la vida fue un suspiro
o transcurrió despacio como el mar.

Atrapas de los cuásares la esencia
y miras en penumbra el sortilegio
que te hizo residir en partituras.

Imantas el hechizo de la muerte
más allá de las huellas de lo oscuro,
en mitad del amor de las ciudades.

Un conjuro de nombres y pronombres
te llevó por distintos escenarios,
para tocar las obras, sin heridas,
como si todo fuese un espectáculo.


Ana Muela Sopeña

EL SUSURRO DE LAS AVES

*
A Ramón Ataz, a propósito de su poema "La falacia de la inmovilidad de las ciudades"


Sí, Ramón,
las ciudades se mueven en la noche
y apuestan en las timbas de la sombra
el próximo tumulto. Son monstruos del asfalto
que respiran el aire de los sueños
y trazan sin censura
dibujos ateridos por el frío.

En
sus
calles
hay
huecos
y
fisuras,
como en la piel amada por el hambre.

Sus plazas nos recuerdan que la vida
es sólo un soplo lánguido
fugaz como el susurro de las aves.

Todo se va quedando cada día
atado por las lianas de la memoria histórica.

Los suburbios dormidos persiguen en aceras
el significado de los nombres
y el lazo blanco en el pelo
de una joven hechizada por la luz...


Ana Muela Sopeña

SAMSARA

*
La soledad es siempre
el prólogo al amor más infinito.
Los amantes intentan curarse las fisuras.
Cuando logran sanar de sus heridas
hay un tiempo de luz, como de infancia.
Después uno recuerda que hay un mundo
e interrumpe el ritual de adoración.
Entonces todo vuelve a ser vacío
como la vida misma,
hasta que el círculo se cierra.

Ahora están atados
y notan el horror del aislamiento.
Yacen en su prisión y además sienten frío.
Asumen su destino sin quejarse
hasta que llega alguien dando fuego
y el engaño se torna inevitable.
Se trazan unos guiones en clichés,
se deslizan los días en penumbra.
Luego todo se rompe
para volver al equilibrio.

La copa se fragmenta,
la fluidez desliza escarcha libre.
Cada uno en su lado ya no se miran nunca.
Regresan a la rueda del samsara
como si todo fuera una película
de circos y aventuras en la luna.
El naufragio da paso a otra existencia
y todo se repite desde cero.
Un día uno despierta
al aprender que todo es maya.

Amanece sin miedo
y observa al ser amado mientras duerme.
Percibe una verdad: los días son ficticios.
Hay que fingir que todo sigue ardiendo
para poder lograr ser uno solo.
Evadir las preguntas de la mente
salvo que se pretenda el extravío
de las sombras cautivas en la cárcel.
De repente una imagen:
nuestra memoria vuelve al vórtice.

El tiempo se ha fugado
las personas partieron y ahora hay clones.
Es casi un videojuego pero todo es así.
Descartando a la gente como naipes
de un póquer sumergido en la discordia
hemos llegado al punto del inicio.
Se repiten los dramas, situaciones
del karma y confusión entre la arena.
De pronto detectamos algo atroz:
la experiencia es aquello que obtenemos
cuando no conseguimos
el sueño evanescente que nos ama.


Ana Muela Sopeña

PRELUDIO DE LA INFAMIA

*
La mirada sombría
se ha tornado preludio de la infamia.
Los sonidos sin alba esperan en la noche
el silencio de un árbol sin raíces.
Las palabras no dichas, ni en los whatsapps,
parecen el hechizo de la muerte.
Para saberte mío con las cuerdas
el único remedio es el adiós,
hasta encontrarnos solos
en otro mundo paralelo.


Ana Muela Sopeña

domingo, 29 de abril de 2018


PIROTECNIA

*
Tus palabras no pueden
habitar como ciudades
del vacío.

Me parece que todo
se ha exiliado en un mundo de tinieblas,
donde lo sórdido
ha reemplazado a la belleza natural.

Es imposible que tus miradas
sean esquivas
como la noche de los lobos,
pero tu pirotecnia de licántropo
hace que la nostalgia de lo apátrida
se parezca a la muerte.

Eres un muro frío
en el hielo del crepúsculo
que vive con las sombras de la nada.

Nuestros ecos son olas
de la materia más desértica,
porque tú has abrazado distopías
de prostitución y de extravío.

El sonido del nombre de la rosa,
de nuestros labios jadeando,
ya no resuena con la música del agua.

Mis párpados de nieve, ateridos,
esperan de tu escarcha las respuestas....

a preguntas que no son de tu interés
y yo sólo podría batirme en retirada,
como si el tiempo único
se hubiera roto para siempre.

Ahora el infinito me custodia
y me obsequia
imágenes de tardes clandestinas.

La protección de los recuerdos
es la memoria híbrida
que nos hace sentir entre visillos
que todo fue real.
Que no fuimos fantasmas de un sepulcro
ni cenizas de un cuento macabro.

En mi mente de Hécate
hay un jaguar dormido que despierta
capaz de devorarte,
para que no me olvides...


Ana Muela Sopeña

MIRADA

*
Todo se va anegando cada noche
en la mirada oscura del vacío...


Ana Muela Sopeña

MEDITACIÓN

*
La respiración se aquieta,
los pensamientos se apagan,
todo vuelve a ser vacío
en el tiempo primordial.
La luz se torna una esfera
seducida por las nubes,
en mitad de la tormenta
que nos lleva hacia la calma.

La luna escribe en la arena,
con vibración, las palabras
que parecen dulces ritos
sobre la sombra del mar.
Hay un árbol y una piedra
que se miran en un túnel,
sintiendo a veces la pena
oculta en un gran mandala.

El sol dibuja en estrellas
las nubes llenas de hadas
con sus bailes y sus nidos
que atraen todo como imán.
Hay caminos de belleza
que alcanzan siempre las cumbres.
En medio, la oscura tierra
protegida por las almas.

El planeta mira al sur
cuando las voces parecen
llegadas desde otro mundo
en el viento de la noche.
Todo es un sueño de agua
en la locura de azar
que busca sólo el color
adherido a la nostalgia.

En el horizonte azul
la extrañeza de la suerte
se exilia sólo en un búho
más allá de los pronombres.
El misterio de una estatua
aterriza como imán
en el alma de un crisol
enredado en la distancia.

Una fuga de grisú
y el pájaro de la muerte
ampara dentro del humo
los secretos de los cofres.
Los enigmas de un paraguas
saben sonidos de más
como puertas del candor
en imágenes de infancia.


Ana Muela Sopeña

lunes, 23 de abril de 2018


NORAY

*
A Era Roxane Aristy


En tu azaroso viaje
recuerdas la pureza de otro mar.
Al lado tu equipaje: la aventura.

Rezas todas las noches hacia el sur
oraciones de amor dentro del viento.
Xenófobos condenan a los Sioux
a despertar sin humo en la reserva.
Nunca, amiga, te rindas en tu plan,
enamorarte de un alerce.

Añoras las canciones de tu tierra,
recobras las maletas de un bazar
inventando el sabor de ajonjolí.
Sabes de la belleza de las norias
trayendo en su girar la luz del zenit
y la segura opción de tu noray.


Ana Muela Sopeña

lunes, 16 de abril de 2018


LA NOCHE SE DILUYE

*
Un animal oculto me recuerda
la sombra de tus besos encendidos
con la luz de la herida más atávica.

Prosigo mi camino con la lluvia
mientras el horizonte
me produce mareo y cierto vértigo.

El amor subrepticio nos disuelve
con labios adheridos a otro mundo,
en aceras mojadas.

La noche se diluye entre contornos
que se van alejando en el silencio.


Ana Muela Sopeña

QUIMERA

*
Los aviones fumigan sobre las almas grises,
pero todos estamos en deuda con la herida.
El mundo se hace polvo con la violencia ciega
de todos los conflictos.
Parece que la luz se ha encapsulado,
dormita en noticiarios y en volcanes.

Las antenas del Haarp nos vuelven zombis,
nos transforman en bots.
Somos cuerpos de dioses con sangre de animales
y estamos en las filas de los viejos arcontes,
aunque la lucidez sea quimera.
El aire es ya letal, como los verbos,
se ha vuelto irrespirable.

Los niños en prostíbulos lloran sin ser oídos,
el monstruo se los come.
Las cortinas de humo despistan a nuestros ojos hechizados
con drogas de la élite.
En el cine nos silencian con los héroes, como cuando éramos párvulos,
repitiendo sus frases y clichés.

En la mirada del amor perdido por todo el universo
se hace palpable la memoria de los genes
que se extravió por el trayecto
y nunca comprendimos el alcance del arcano del Loco.

Ahora, al despertar cada mañana
con metales
que en el aire nos definen tóxicos, más allá de la lógica;
podemos vincular nuestra experiencia
al mundo de la magia y la utopía
con ofrendas de agua.


Ana Muela Sopeña

LENGUAJE DE SOMBRA

*
A Olga Orozco


La canción de los sueños
contiene las palabras del destino
que exhiben la belleza como fractal de luz
en su jugada laberíntica.

Un alfabeto oscuro
abre las puertas blancas de todos los poemas
que, en calendarios del otoño,
parecen esas claves encriptadas
por los magos del tiempo.

Las aguas del enigma niquelado,
como los pájaros del código
que vuelan con el ángel,
permiten a las piedras
descifrar el secreto de los nombres
y seducir al muro en la distancia apátrida
del lenguaje de sombra escondido en la arena del crepúsculo.


Ana Muela Sopeña

CASIDA DE LOS BESOS DORMIDOS

*
Veo a mi amor
en la habitación nocturna del suspiro.
Allí
nos
miramos
y sentimos la alianza de lo oculto.
El aire se ha parado en el misterio
de la primera vez.
Los relojes apáticos persisten
en su avance inexorable
hacia el sueño del zenit.

Él me canta al oído las memorias
que se esconden en las brasas
y yo recuerdo siempre
el conjuro de luz de nuestra abrazo.

No hay dirección posible para ambos,
sólo un presente eterno y generoso.

Deambulamos sin rumbo
por la ciudad desierta.

El tiempo se ha hecho elástico
mientras mi mano pulsa las raíces
de los besos dormidos.

Él roza mi cabello y cuenta los portales
hasta el mundo en penumbra que nos une.


Ana Muela Sopeña

domingo, 15 de abril de 2018


LA LUZ ES LA VISIÓN

*
La luz es la visión
que nos ciega los ojos con frecuencias dormidas,
amadas por el milagro de lo íntimo
oculto en la fisura de los sueños.

Todo lo que el espíritu persigue en su ascensión,
en su vía litúrgica,
todo lo que las piedras absuelven en las horas
se viste con la red del universo.

Lo críptico es la esencia que buscamos sin pausa,
la pasión por el fuego, la antorcha de los dioses,
la vida imaginaria.

Somos el nombre eterno en cápsulas de arena,
las sílabas mortuorias de los libros egipcios,
los espejos de lodo traspasados
por los diamantes del Aleph;
aquel rostro sin rasgos definidos
llegado de muy lejos,
vestigios de un naufragio entre la niebla.

Somos esa visión iluminada
por el vacío cósmico del verbo...


Ana Muela Sopeña

POR SUBURBIOS DORMIDOS

*
Sordidez en tus ávidas palabras
vacías como la noche solitaria, extrañas como las jaulas
que demoníacas nos miran desde la luz de un faro.
Crepúsculos del pánico se alzan inexpugnables
al tiempo que el amor
busca en el alfabeto de los solos su semilla de sueño.

Aquel instante fue tu perdición.
Al decirme que todo era un teatro me condenaste a ser
sólo un espectro de ceniza entre las tumbas.

Por suburbios dormidos pasé desde otra vida
y me sentí desnuda, sin defensas.

Nuestro tiempo fue una cama de granito.

Me preparé sin prisa
para escapar muy lejos y sin ruido,
pero las llaves de mi historia
se habían extraviado en el tren de la nada...


Ana Muela Sopeña

BRUMA

*
En la arena del mundo
la belleza del tiempo se presagia
como un árbol caído en el otoño
en medio de la niebla.

El silencio dibuja la otra herida
al descubrir el sueño de la aurora.

La noche en jeroglífico interpreta el secreto
en horas circulares del eclipse.

Sonidos de la historia en la visión
conforman el presente.

Una mujer camina sin destino
sobre las hojas secas que la lluvia humedece
más allá de los límites visibles.

Una silueta extraña se ve en la lejanía,
en mitad de la bruma vagabunda,
como un fantasma ávido de sombras.

Sobre la tierra estéril:
las raíces del eco
que guardan los enigmas de los hombres.


Ana Muela Sopeña

jueves, 12 de abril de 2018


RUTA HACIA EL NIRVANA

*
Por las calles te veo en los espejos
mientras la luz se apaga
y la noche disuelve mi temor.

Tu imagen sumergida en las visiones
consigue encaminarse hacia la luna
entre coches dormidos en su mundo.

El instinto de niebla se hace nítido
y parece que todas las cortinas
ocultan las palabras.

La lluvia en las aceras
limpia la resaca de tu piel
mientras amortigua el silencio.

Las farolas dormitan en quietud...

Unos perros a lo lejos se revuelven
con sus ladridos vigilantes de lo oscuro.

Te contemplo en las tiendas de regalos
al mirar los portales del mutismo.

Gatos funambulistas se detienen
desde otra eternidad.

La bruma de las plazas
inunda toboganes y columpios
al descubrir fantasmas escondidos.

Los semáforos solos
prosiguen somnolientos su ruta hacia el nirvana,
vórtice del amor bajo los cirros
en la ciudad vacía...


Ana Muela Sopeña

FOCOS DE NEÓN

*
A Óscar Distéfano

Ordenas las palabras con el rayo
sabiendo que la luz es de los dioses.
Caminas por las playas de baurac
a la vez que percibes la tormenta
rugiendo entre las nubes al azar.

Discrepas con las sombras de la sed
intimando en las plazas de banzai.
Saturas la belleza con vocablos
tirando las memorias del argot.
Elaboras los dulces de merengue,
fabulosos en lienzos algo naif.
Alumbras el instinto de la niebla
niquelada por focos de neón.
Organizas el mundo del relámpago.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 11 de abril de 2018


CASAS FLOTANTES

*
La luna
en la noche
mientras las horas
deslizan el orbe
más allá de la luz
y la belleza de un broche,
entre los sueños del amor,
sabe ser la ilusión en un trote
al tiempo que el espejo de las sombras
se parece a la utopía de los hombres.
Sobre la arena del crepúsculo las olas,
con reflejos solitarios sin palabras,
seducen a los rayos de visiones
y preparan la brisa del alma
cuando los vientos del exilio
intentan soplar al alba.
El instinto del frío
sacude las ramas,
en el misterio
de las casas
flotantes.


Ana Muela Sopeña

CUANDO TODO SE DERRUMBA

*
Cuando la vida nos invade en medio del dolor y la nostalgia
nada puede pasar sin heridas mientras todo en el mundo es de barro.

A veces la belleza del naufragio se parece a esos sueños
donde todo se ha perdido incluso el hambre,
pero persiste la mirada,
siendo los límites del vértigo el silencio y los enigmas del vacío.

Una lágrima puede morir en la distancia de la sombra
y adentrarse en el desierto de otro cuerpo
al penetrar
en el territorio del mutismo.

Cuando todo se derrumba
el observador se hace de agua
y las mentiras se diluyen entre burbujas de visiones.

Sobre la estrella del amor el transeúnte apaga su ansiedad existencial;
mas la ceniza llega y rompe el código,
porque todo es efímero...


Ana Muela Sopeña

ACCIDENTE EN LA A-30

*
El centro de las cosas se rebela porque todo parece un sinsentido y la verdad del mundo es cada vez más extraña y dormida en pasatiempos. La etapa de visiones ha llegado para quedarse en sílabas de arena.

Mundos malditos,
entre la niebla hay hombres
que buscan la raíz.

Las calles se parecen a la bruma, atesoran en bancos y en esquinas los instantes perdidos en el sueño.

Los elefantes
andan por la autovía
con sangre por sus cuerpos.
Uno de ellos ya no está,
ha fallecido.

El circo está de luto por la pérdida de su figura estrella. El elefante no pudo liberarse de su jaula. En su intento fallido murió por las heridas al chocar contra el asfalto en el exilio.


Ana Muela Sopeña

domingo, 8 de abril de 2018


CUANDO LA NOCHE CONJURA LAS SOMBRAS

*
Entre la niebla la danza de un sapo
se hace de sueño en el árbol azul,
mientras las hadas del bosque de luz
protegen siempre a los niños con gatos.

Cuando la noche conjura las sombras
parecen frías siluetas oscuras,
hasta las meigas que vuelan desnudas
con estramonio alucinan con boas.

De madrugada contemplan las ánimas
del purgatorio sin luces ni ojos
hasta que va amaneciendo en la bruma.

Una plegaria y la cruz entre lágrimas
pueden burlar tras la muerte a los lobos
para vencer la maldita locura.


Ana Muela Sopeña


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CANDO A NOITE CONXURA AS SOMBRAS

Entre a néboa a danza dun sapo
faise de soño na árbore azul,
mentres as fadas do bosque de luz
protexen sempre aos nenos con gatos.

Cando a noite conxura as sombras
parecen frías siluetas escuras,
ata as meigas que voan espidas
con estramonio alucinan con boas.

De madrugada contemplan as ánimas
do purgatorio sen luces nin ollos
ata que vai amencendo na brétema.

Unha pregaria e a cruz entre bágoas
poden burlar tras a morte aos lobos
para vencer a maldita tolemia.


Ana Muela Sopeña


Revisión del soneto asonante endecasílabo de gaita gallega tanto del original en castellano como de la traducción al gallego: Xaime Oroza Carballo

HORAS EXTRAVIADAS

*
Sueño con volver
a encarnar este cuerpo que te doy
en las horas extraviadas de las tardes
adheridas al hambre de la piel.

Quiero degustar
tus secretos ocultos tras la valla,
aunque la luz no nos permita mucho más
y las prisas nos agredan con su sombra.


Ana Muela Sopeña