miércoles, 13 de diciembre de 2017


EN LA LUZ TENUE

*
I

La nostalgia traspasa
el muelle sumergido en la luz tenue
y la melancolía de los barcos.

II

Edificios de sombra en la distancia
reflejan las estrellas
en la iridiscencia de los sueños.

III

Un banco solitario me recuerda
la invisibilidad de la mirada.

IV

Silencio sepulcral bajo las nubes
divisando la luna traicionera.

V

La mujer de la niebla
abraza quietamente
el brillo de la herida.

VI

El hombre de la bruma
casi no se distingue
de las siluetas de los árboles.

VII

Hay un gato maullando en una esquina.
Espera en su refugio,
en este otoño frío del exilio.

VIII

A lo lejos se escuchan los motores
de los coches que pueblan utopías.

IX

El instinto del agua es como lluvia
que penetra despacio
en la sangre adherida a los relámpagos.

X

Humedad de la noche
mientras una pareja
se va difuminando poco a poco
y se adentra en el mundo de la nada.

XI

Música de Satie
sobre un puente que adora su destino
en la madrugada del amor.

XII

El misterio vacía
su atmósfera de búhos,
al tiempo que la escarcha
desafía al temblor del infinito.


Ana Muela Sopeña

martes, 12 de diciembre de 2017


DICIEMBRE

*
Diciembre es el mes más solitario.

El aire va enfriándose muy nítido
y parece sentirse en las entrañas
antes de la llegada del solsticio.

Se dan cita en sus días
dos estaciones cíclicas:
otoño melancólico
e invierno subterráneo.

La gente se introvierte
mientras camina rápido por calles
hacia ninguna parte.

Las compras navideñas son la muestra
de nuestra sociedad tan consumista.

Se acumulan las cosas
en las estanterías de los sueños,
mientras los ojos buscan sin gran éxito
el sentido real de la existencia.


Ana Muela Sopeña

SUEÑOS POSTERGADOS

*
En la noche que sabe de recuerdos
los sueños postergados se hacen sombra
sobre historias de cuerpos y de labios.

Un murmullo en la herida más profunda
adora la canción de medianoche
en aceras clandestinas.

Hace frío y la lluvia se detiene
tras los cristales ebrios de caricias.

El mundo en sus latidos
respira sin saber adónde va,
como mi alma gélida
que se pierde en relojes de las plazas,
en la lejanía silenciosa
de gatos que se esconden bajo arbustos
o coches aparcados en quietud.

En lo oscuro hay un perro
que ladra en las guaridas solitarias
y nos salva del vacío.

Las calles permanecen
en su humedad de espejo
adheridas al sonido de la bruma,
espectrales en su nítida belleza
como fantasmas mudos de la ausencia.

Todo se precipita sobre el caos
y la playa dormita
sobre palabras duras
que jamás debieron pronunciarse...


Ana Muela Sopeña

AMOR EN SOMBRA

*
Amor
en
sombra
en
la
nada
perdida
en
el
adiós.


Ana Muela Sopeña

NIJINSKY

*
El dios de la belleza es mi habitáculo
que busca en la locura de la danza
la consagración a lo sagrado.

Ritmo
ancestral como el árbol del placer.

Fuego
que va quemando mi carne
saturada de amor inmarcesible.

Tierra
humedecida por los cuerpos de los faunos
en un lago
de cisnes y nenúfares.

En la masturbación
encuentro el centro
de la orgía ritual de la mandrágora.

Aire
para volar desnudo entre las nubes.

Agua
desolada en el vórtice
de la raíz primera.

Me abandonó la luz
en un siniestro acto de lujuria.
Tuve el mundo a mis pies
y lo perdí.

Serguéi
me destruyó con frío de iceberg.

Pulszky
me
condenó
a
reptar
entre
las
sombras.

Manicomios con lunas
espectrales.
El círculo enlazado
con el infierno del vacío.
La búsqueda del Grial en su fin último,
los números sagrados.

Dicen que soy idiota o estoy loco,
mas sólo soy un hombre incomprendido.
Se han inventado - ado
la otra realidad - idad
de mi ser crístico,
como si fuera el germen
de un tronco destruido por el rayo.

Relámpagos de sueños sumergidos
en noches de visiones
nómadas
lluviosas
infinitas
consteladas por hilos siderales.

Yo,
Vaslav Nijinsky,
he vuelto del pasado,
del abismo sutil del inframundo,
para empezar de nuevo
la danza del amor evanescente
y el temporal del arte...

Anónimo, cual dios desconocido,
me recreo en el líquido amniótico
y en la antorcha del mundo me reencarno.


Ana Muela Sopeña

FUEGO Y SOMBRA

*
Miro al horizonte con luz de mar
para recordar el calor del sol
y así saber que la vida es fugaz
como el árbol del mundo
en la luna azul.

Todo lo que vi era de fuego y sombra
en el tren cargado de sueños lúdicos
pero al despertar
en la cueva profunda
no pude mirar el abismo de sal.


Ana Muela Sopeña

PLEGARIA GALÁCTICA

*
Madre estelar,
que tu aliento divino nos ayude
a discernir en el caos de la tormenta.

Padre galáctico,
danos siempre el valor para soñar
una vida de humanos, no de máquinas.
Ata nuestros caminos a la luz
más allá de tinieblas.
Que la belleza etérea nos rodee.
Que podamos crear cada minuto
en sincronía abierta con el cosmos.
Que resuenen los mundos consagrados
en nuestros corazones de guerreros.
Que respiren los púlsares el aire
de los misterios llenos de guardianes.
Que podamos andar libres de humo
a través de senderos
de solidaridad y ayuda mutua.
Que todo lo que existe nos recuerde
la esencia inagotable de lo eterno.
Que el bien nos encamine hacia el umbral
más allá de las leyes del Talión.
Que el tiempo desintegre la venganza.
Que escuchemos al otro y nos escuche
para solucionar cualquier conflicto.




Ana Muela Sopeña

LÍNEAS DE TIEMPO

*
El tiempo se desliga de la historia.
Avanzamos desnudos por la línea
que nos lleva al lugar
de la nueva frecuencia.

El momento es ahora,
los cronómetros suenan en el alba...

Vivir ensimismados en lo oscuro
oyendo las noticias de las nueve,
con el miedo como aliado de la herida
y la desesperanza en la piel híbrida.

O...

Abrazar las estrellas del espíritu
y amar la creación inquebrantable,
anidando en los campos de plegarias
y sonreír al mundo
protegiendo a los árboles
de la tala psicópata y altiva.


-----

El instante es de oro y ya no hay bruma
en la decisión de los que sueñan.


Ana Muela Sopeña

martes, 5 de diciembre de 2017


VIAJE SIN RELOJ HACIA LA NADA

*
Un viaje sin reloj hacia la nada
progresa ciegamente en el reflejo
de los charcos amados por la lluvia.

La ausencia se apodera de los árboles
y mi alma contempla en lejanía
el poder silencioso del vacío.

La soledad se muere por los pórticos
y lucha por tejer entre las nubes
el sentimiento puro de la infancia.

Abrazo este momento melancólico
y recojo las flores ya marchitas
de nuestro encuentro lúdico
a través de las huellas del crepúsculo.

El dolor va adueñándose de todo
y diviso ese muro inexpugnable
del que siempre me hablabas...

La niebla se ha tornado casi onírica
y el adiós dominado por los astros
es sólo la ilusión de los cobardes,
porque eso es lo que somos, nada más...

La ciudad,
como escenario íntimo de nuestros besos lúbricos,
se ha quedado muy fría.

Pronto llegará la navidad.
Las luces de los árboles:
adornos sin sentido para muchos.

Mientras la nieve blanca, casi azul,
cubrirá mi mirada
y te convertirás en mi memoria
en la imagen de un mundo traicionado...


Ana Muela Sopeña

EN EL ALBA

*
Me refugio en el alba
antes de que las sombras me destruyan.


Ana Muela Sopeña

lunes, 4 de diciembre de 2017


ALPHA

*
Vemos el firmamento y nos sentimos
en el eje eonario de los astros.
Nuestra galaxia brilla como el oro
y nuestra amada Tierra nos protege.

Mitocondrias desnudas en la arena
albergan la canción del universo
que nos une a la danza creadora.

Los mares, los océanos, los bosques
presagian en sus hilos de cordura
el bello amanecer de la conciencia.

Estamos esperando desde siempre
el momento ancestral para mirar
hacia la luz sin mácula del cosmos.

Materia, antimateria, simetría:
el adn humano como clave
para desarrollar la comprensión.

Partículas atómicas de fuego,
subpartículas llenas del enigma
ubicado en neuronas del cerebro:
las neuronas espejo, la empatía.

Nuestro planeta avanza en el espacio
mientras la Vía Láctea nos susurra
las verdades antiguas reveladas.

Un fulgor en el cielo nos recuerda
los púlsares arcaicos silenciados
en las manchas solares y las sílabas
que empatizan sin pánico con todos,
antes de que las cárceles del miedo
nos llevaran por campos de exterminio.

El tiempo es nuestro aliado en la distancia,
en esta mutación alucinante
que nos arroja en brazos del milagro
para ser "Homo sapiens" siderales
en calendarios llenos del asombro.

Espirales de cuásares y estrellas
de neutrones que pugnan por nosotros,
nos avisan de todo lo que existe,
más allá de las celdas de las almas.

El rito del amor, centro galáctico,
nos lleva por caminos de utopías
y nos hace crecer en la esperanza
del cambio evolutivo de la especie.

Lucen entre bosones los zafiros,
diamantes, esmeraldas y rubíes
con las enanas blancas en sus reinos
alimentando el mundo subatómico.

Se presentan las puertas estelares
como umbrales de paz y de hermandad
que nos permiten ser entre maestros
humanos inventores de clepsidras
para impulsar sin frenos el Aleph.

La música de todas las esferas
retroalimenta el mundo cotidiano.

Somos genoma y marca del espíritu,
incapaces de entrar en rendición.
Nos levantamos llenos de alegría
en mitad de tormentas, terremotos
y erupciones volcánicas de fango.

Amamos esta octava y la otra,
subimos por las rutas del espacio
hacia nuevos confines, nebulosas,
asteroides con polvo de cenizas.

Alfabetos galácticos nos piensan
como seres con pulso creador,
llenos de las esencias de satélites
más allá de conflictos por fronteras.

Recordamos el sueño del archivo
oculto en los registros del submundo,
más allá de los límites del tiempo
secuestrado en la sombra por los amos.

La galaxia de Andrómeda nos habla
con su voz sumergida en otra historia.

Nos salimos del cuerpo, casa y patria
para mirar los ojos de la vida
de los antepasados y sus clanes
de caza paleolíticos.

Anhelamos el punto del origen
donde todo es completo, sin heridas.

Amamos las vocales de los púlsares
que nos dejan anclados
en dimensiones libres de cadenas.

Los números solares nos conducen
a la salida de emergencia
por los portales ebrios del amor...

En la luna se observan jeroglíficos
que persiguen la alquimia y creación.

Desde Neptuno llegan otros códigos
de solidaridad entre los seres.

La Tierra vencedora en su gran viaje
nos invita, cautiva, a despertar.


Ana Muela Sopeña

COFRE DE ÁMBAR

*
Guardo en un cofre de ámbar lo vivido.
Es lo que en este instante de penumbra
me sostiene en la luz inextinguible.

Olvido lo terrible,
las palabras tan crueles que laceran,
el punto de lo abyecto en un teatro.

Miro hacia el infinito,
cabalgo en desnudez, sin ataduras.
Me libero de sombras.


Ana Muela Sopeña

ABISMO Y VÓRTICE

*
La calle permanece silenciosa
con el dolor agudo en las aceras
y la respiración entrecortada,
más allá de los árboles.

Todo parece un sueño de la luna,
sumergido en relojes invisibles
que cuestionan la lluvia.

El romance es un cuento prehistórico
que nos conecta siempre con la herida
y el alba luminosa de lo vivo.

La explosión pasional nos electriza,
nos lleva al punto exacto del secreto
donde todo se torna abismo y vórtice.

La ceguera nos hace retorcernos
en los círculos lúdicos del pánico
y esperar lealtad entre las sombras,
en mitad de la noche.

Aguardamos al otro sideral,
que por fin el gemelo nos contenga
en su rostro de luz.

Cuando la oscuridad nos da su abrazo
terrible de la muerte clandestina
a través del instante primigenio
de la disolución en el desierto
sentimos la punzada de la grieta
en nuestra piel de híbridos.

El daño sabe ser maestro y ángel
consagrado a los ojos de los niños
en la licantropía de la urbe.

Todo se va tornando cada día
un lugar en la niebla
nada recomendable para amar.

Se caen por precipicios de conjuros
las palabras tan necias
que saltan entre rocas y espirales.

El instinto es ahora indistinguible
de la traición abyecta de lo denso,
mientras que en el inicio
danzaba en la inocencia
como virgen
protegida con velos
de lo pérfido.


Ana Muela Sopeña

jueves, 30 de noviembre de 2017


LA MANADA

*
Ella deambula ebria por las calles
y lamentablemente
deja de estar en guardia
con los desconocidos.
Encuentra cinco lobos
que parecen licántropos
sacados de un manual.
No discrimina bien
y cree que son humanos.
Su percepción de niebla la confunde.
Inundada de alcohol
no puede darse cuenta...

Con uno de los lobos
charla como si nada.

De pronto todo cambia.

La meten a la fuerza en un portal.
Lo atávico se torna una tortura.

Ella teme a la muerte, está indefensa,
le sobreviene súbito
un estado de shock.

Ellos tienen el rito ensayado.
Se sincronizan bien.

Ella quiere que el tiempo pase rápido.
Recuerda a otras mujeres
enterradas en tumbas
y permanece neutra
sabiendo que la vida es lo que importa.

Quiere sobrevivir pese al infierno.
Como un flash en su mente
ve a Nagore
y a otras mujeres muertas.
Entonces se disocia
y espera que el reloj no se detenga.

Ellos son la manada, están marcados,
con tatuajes que sirven
para identificarlos.
Son monstruos peligrosos.
En Pozoblanco hicieron otro abuso
a una chica que estaba inconsciente.

Ella capta el olor de sus colonias
y teme represalias.
Desea que terminen cuanto antes
para poder vivir
y escapar del lugar,
quitarse el pánico...

Cuando se queda sola
la cordura del frío,
en su embriaguez tan densa,
la hace reaccionar...

está sin su teléfono,
ellos se lo han robado.

Llora sin esperanza sobre un banco.

Allí siente el exilio
de la desolación
y llega una pareja...
Entre lágrimas cuenta
su horrible pesadilla:
la palabra tabú surge en el aire.
"Violación"
miedo
asco,
sensaciones de vértigo y vergüenza.
Ella acude por todas las mujeres,
para que no haya otras,
para que no haya más
víctimas de manadas
de cinco lobos/machos,
a denunciar los hechos
y luego al hospital para iniciar
su proceso privado
para sanar el trauma.
Y sabe que no es ella la única mujer,
que son muchas mujeres
las violadas
en portales oscuros o en cunetas,
en fiestas, casas, ríos, playas, bosques.
Los milenios
regresan con sus signos
de agresiones y abusos
y lucha para ser una persona
abrazando la vida en resiliencia.
Por ella, por su propia dignidad,
por todas las mujeres
y por todos los hombres que respetan
a todas las mujeres...


Ana Muela Sopeña

domingo, 5 de noviembre de 2017


HUESITOS DE SANTO

*
Al llegar estos días del centro del otoño
veo en pastelerías los "huesitos de santo".
Mazapán con membrillo, con yema o chocolate.

Cada año la lluvia
me hace sentir la vida trepidante.

Los pasos desnortados por las calles
de transeúntes gélidos
que a veces van corriendo
como si el tiempo fuera a desaparecer entre la niebla.

Al llegar el uno de noviembre
mi madre siempre quiere merendar
los "huesitos de santo".
Es un ritual sencillo
que me habla en susurros
del paso de los días
y el devenir eterno de los ciclos.


Ana Muela Sopeña

LITURGIAS, SIMULACROS Y RITUALES

*
En el ojo del mundo hay una herida
hecha por los verdugos solapados
que pretenden salirse con la suya:
subvertir el origen de las cosas
para que todo sea un holograma.

Pantomima control del individuo.
En medio de ciudades
la confusión del árbol que seduce
con sus frutos amantes de lo críptico.

Liturgias, simulacros y rituales
para llegar al Nom
en mitad de la sombra y las revueltas,
en un sigilo bien argumentado,
con la ley como arma.

En la mente de Anubis los archivos
de todo lo que existe y existió
más allá del poder, sangre y violencia,
sacrificios antiguos en lo oscuro
con todos los engaños del abismo.

En el ojo de Horus
hay un virus
que ataca a los que miran sin ver nada
y se dejan comer por los demonios.

Papel
piedra
tijera
fruta
falo,
explosión de verdades milenarias.
El tiempo que recorre la existencia
mientras la lluvia cae en el subsueño
y vamos zigzagueando como zombis
con máquinas, narcóticos, frecuencias
de estrellas consagradas a Moloc.

Despertemos del cuento
que nos duerme
como Valium
prescrito por los brujos.


Ana Muela Sopeña

CANCIÓN DE LA OCTAVA GALÁCTICA

*
La ausencia se ha dormido entre las calles
y todo permanece respirando
más allá de la lluvia y sus secretos.

La belleza del agua posee la Canción
de la Octava Galáctica.

Por el aire se extienden los misterios
de las ondas inmersas en lo críptico
por su baja frecuencia.

Nuestro cerebro límbico no puede
procesar por debajo
de las ondas telúricas
salvo que se transmute
más allá de los límites del vértigo.
Las estrellas viajeras nos alumbran
en el trayecto lento hacia la luz.

Para salir del caos hay que soñar
con universos llenos de utopías
fuera de la prisión que nos presentan
como único camino.

Somos los creadores de este tiempo,
cada latido un mundo hacia el umbral
de galaxias abiertas a un futuro
de solidaridad y creación.


Ana Muela Sopeña

UTOPÍAS

*
Se caen por precipicios
el pensamiento crítico y el orden
y toma posiciones el caos sobre la sangre y la memoria.
Angustia en territorio español,
ansiedad en el mundo catalán,
temores ancestrales en la herida
que jamás se curó, sólo en el sueño.
Muere la dignidad
y los perros aúllan en la noche
y el imperio sin ley
se apodera del tiempo.
Un espacio rendido a lo imposible.
Utopías que buscan su fulgor
en la estación de octubre.
El frío, con la lluvia,
se apodera de todas las tristezas.
Se han revolcado en tierra
los pétalos de un mundo ya caduco.
Ganar ganar parece muy difícil
porque se han traspasado
en el vértigo inútil de la tarde
todas las líneas rojas.
Perder perder es sombra de lo ínfimo.
Ganar perder es algo peligroso.
Porque nadie es capaz de alzar el vuelo
cuando muerde la mano de su cómplice..
Perder ganar es simple simulacro
para elevar el número de adeptos.
Sean, la transparencia del discurso,
los motivos del lobo.
Como un extraño grito desde el orbe
se van enamorando multitudes
de los cielos sin luz.
Lo oscuro colectivo ha de volver
por el camino claro de otro sol
para arreglar el humo de tinieblas.
Renazca en nuestras mentes
el discernimiento de lo ético
y la elección correcta de lo íntegro.
Abandonemos pronto
la emoción visceral desorientada
para encontrar sin prisa, como el astro,
la espiral consagrada a la intrahistoria
del nombre sumergido en la penumbra.


Ana Muela Sopeña

sábado, 28 de octubre de 2017


LABERINTO DE TRISTEZAS

*
Las calles se preguntan en la noche
por las luces aisladas de las plazas
mientras caminas solo
por el laberinto de tristezas.

Los árboles sonríen invisibles
más allá del misterio de los bancos
que impasibles esperan
la lluvia subrepticia de lo oscuro.

Todo me habla de ti en la distancia
al tiempo que mi piel se hace de sombra
para susurrarte sin herirte.

Respiro sin saber adónde voy
y recuerdo en aceras
el enigma tardío
de la belleza ciega del otoño.

Este octubre es materia del exilio,
emana los temores de la historia
cada hora transida de recuerdos
en los relojes ebrios
del sueño en la memoria.

El silencio recubre los secretos
que pugnan por salir a plena luz,
para sanar la brecha más profunda
de las falsedades del pasado.

Se entremezclan el humo de las masas,
la fiebre colectiva
de una embriaguez sumida en las tinieblas
con los pasos extraviados
de cada uno de nosotros.


Ana Muela Sopeña

MARIONETAS

*
Nos mueven, nos dirigen, manipulan
como a colgadas marionetas
bajo un cielo oscuro
donde las nubes nos advierten
con sellos apocalípticos
de un futuro posible.

Un rato de cordura sobre el borde
de las plazas cargadas
de banderas que unen y desunen.
Y por encima un firmamento
hecho del material más frío de Saturno:
de la codicia interrogante.
Los unos que se tapan a los otros
los grandes capitales escondidos
mientras las masas piensan que es política
o identidades llenas
de un contenido inmerso en nuestra historia.
Pero no es esa trama la que cuenta,
son los húmedos números de serie
de billetes corruptos en la arena
que dormitan en bancos sin control.
He ahí las cuestiones más candentes
entre socios que simulan sin cortarse
la enemistad feroz y manifiesta.
Detrás del simulacro
los saludos tan cómplices...

Mientras en sombras degolladas
los corderos sufrimos esta angustia.

Nos mueven, nos dirigen y adoctrinan
como a esos personajes de los cuentos
de un escenario callejero de guiñol.

Con palabras vacías,
repletas de un incierto simbolismo
que parece real,
mas sólo es la imagen subvertida
de una matrix virtual
en la distopía más feroz.

Miramos la película bestial
clasificada ya
como ciencia ficción
en este mes de octubre
exiliado en la tristeza.

Todo se va cayendo
por precipicios vanos de preguntas.
En paralelo callan los "uols",
los "áenas", los unos y los otros
sonríen sin tocarse
sabiendo que la furia del instante
disimula su cetro tan corrupto
y el olvido se torna incongruencia...

Contemplo entre la bruma
la cortina de humo más abyecta...


Ana Muela Sopeña

lunes, 18 de septiembre de 2017


VÓRTICES DE NIEBLA

*
Caminas por las calles en tu mundo,
ensimismado en vórtices de niebla
mientras tu corazón en soledad
busca piedras de arena entre los árboles.

Te acercas a los bucles de otro tiempo,
para soñar despierto con las nubes
y vislumbrar las horas del espíritu
cuando todo era simple, como un juego.

Adoras la canción de medianoche
cuando el aire se abisma en el silencio
y las estrellas duermen en su hechizo.

Te empeñas en la búsqueda imposible
de las diosas paganas en la bruma
que te permitan "ser" sin castración.


Ana Muela Sopeña

SIMULACRO

*
El símbolo es el ojo de la noche
que nos revela el mundo cada día
a través de los medios, Internet,
las palabras y números maestros.
Sólo necesitamos ver y oír
para entender los signos de los tiempos.
Rituales en noticias y en anuncios,
liturgias que se esconden en las grutas,
las leyendas servidas en bandeja
mientras comemos, fríos, nuestro almuerzo.

El símbolo es ahora realidad.
Ha suplantado suave a nuestra vida.
Despacio se ha colado en nuestras mentes,
alrededor de músicas y rostros.
Todo con el sigilo de los juegos
desde cuevas ocultas en ciudades
que los turistas quieren visitar.

El símbolo es tan sólo simulacro
de las cosas que pronto llegarán
o quizá exorcicemos con prudencia
mientras nos consagramos a la luz.


Ana Muela Sopeña

viernes, 8 de septiembre de 2017


RECUERDOS EBRIOS

*
La sombra de las casas
desnuda en el silencio la verdad
que la noche persigue
en aceras vacías, donde la luz refleja
la penumbra del sueño inacabado.
Edificios altivos y árboles de lluvia
dejan ver los tejados contra el cielo.
Portales de nostalgia
muestran entre las calles esos miedos
que los hombres susurran
en los recuerdos ebrios de su infancia.


Ana Muela Sopeña

martes, 5 de septiembre de 2017


RESPIRACIÓN DEL MUNDO

*
Me entristece la niebla en el recuerdo de los amigos que se fueron... El sonido nocturno que me inunda mientras las horas pasan lentamente. Respiración del mundo que me deja sin miedo en una esquina, observando las mareas mientras el tiempo habla del eclipse. Imágenes de bruma se agolpan en mi mente y un pájaro de lluvia se libera de máscaras con la intención del sueño. Nadie habla de la muerte imperceptible, pero va deslizándose en trazos de acuarela sobre papeles vírgenes. Exorcizamos el horror en medio del vacío frente a la oscuridad de los que odian.


Ana Muela Sopeña

domingo, 3 de septiembre de 2017


NAUFRAGIO

*
Las calles permanecen silenciosas
ahora que la noche es sólo niebla.
La lluvia va dejando
el humo sumergido en la nostalgia
de la ciudad arcana.
En aceras, las luces,
me hablan del amor y de la muerte
en las horas que pulsan el naufragio.
Los portales del sueño
resbalan con el pánico adherido
al enigma del mundo.
En un taxi va sola y melancólica
la bruma de los días
y la intangible fórmula del alma.
Los relojes de agua se han parado
en el minuto exacto de la herida.
Infinito es el árbol jeroglífico
que oculta los misterios del deseo.


Ana Muela Sopeña

ME ENAMORÉ DEL VIENTO

*
Me enamoré del viento
que habitaba desnudo
en el corazón del bosque.


Ana Muela Sopeña

ME ENAMORÉ DE LA LLUVIA

*
Me enamoré de la lluvia
que me hizo sentir húmeda
a pesar del destierro.


Ana Muela Sopeña

lunes, 28 de agosto de 2017


ATARDECERES DE CRISTAL

*
A Fernando Sabido que hoy hubiera cumplido años...


A través de los años una luna
te habitó como el sueño de la niebla,
te conectó a los seres de la tierra
para darte palabras nada oscuras.

Caminaste despacio bajo lluvia
y viste en la distancia las estrellas
al tiempo que pintaste con destreza
la realidad visible con sus dunas.

Recorriste las calles de tu infancia
con sus luces y sombras por paisaje
y sus atardeceres de cristal.

Ofreciste presentes desde Gaia
en abrazos con círculos de aves
que volaban muy alto por el mar.


Ana Muela Sopeña

NIEBLA

*
Me enamoré de la niebla
que en la sombra soñaba
que yo era el mar...


Ana Muela Sopeña

domingo, 20 de agosto de 2017


TICTAC

*
Sabes que el cambio empieza con palabras
en frases que se ocultan en la nube.

En medio del terror hay mucha nieve,
lamentación en muro de cristal.

Caminamos a oscuras y un tictac
alumbra la belleza de una estrella
murmurando las claves del gran álbum,
bajo la luna blanca: un baobab.
Irradiación del tiempo de maní,
ondulando las horas con el viento.

Que todo es un teatro, incluso Iraq,
un escenario siempre hacia Ulurú
enamorado en tierra como un duende.

Queremos la radiancia de la q
uniendo las verdades de grisú
imantando el instinto colibrí,
enredado en el árbol de una nave
recordada en la sombra del soñar,
en el mundo esbozado con el hambre,
sumergido en plegarias de los santos.

Vaticinios repletos con la v
en círculos ocultos por la fe
rugiendo cual leones en el mar.

En las claves encuentro que hay un fuerte
nada contemporáneo y un balcón.

Estamos adheridos a la estirpe
luminosa en la zona abisal.

Me gusta ver la noche de Mirzam,
usar siempre el eclipse con tutú,
nadar frente a las costas con un don
dividido por números, en red,
orando con el ansia de infinito.


Ana Muela Sopeña

sábado, 19 de agosto de 2017


PLEGARIA A LOS ÁNGELES

*
Ángel de la Guarda,
protege nuestros cuerpos del desastre.
Guíanos sin pánico
por caminos de esperanza y solidaridad.

Ángeles llenos de belleza,
custodiad nuestras casas
y sus umbrales
para que siempre permanezcan
libres de peligros.

Arcángeles amados,
proteged nuestras ciudades
de los demonios.
Tanto los que moran encarnados
como aquellos que residen
en los mundos intangibles.

Principados queridos en el sueño,
cuidad nuestras provincias y sus límites.

Que nuestras regiones se vayan serenando
con la energía pura
de las Potestades invisibles.

Virtudes sumergidas en plegarias
proteged nuestros países
de las acechanzas más abyectas.

Dominaciones,
más allá de tinieblas,
defended los continentes de lo oscuro.

Tronos,
que pronunciáis las sílabas sagradas,
curad con vuestras manos
el corazón sangrante de la Tierra.

Adorados Querubines,
que todo en el Sistema Solar
sea inmaculado en su ritmo.

Serafines,
proteged la Vía Láctea
de los peligros infernales.
Que la antorcha eonaria del amor
nos envuelva con frecuencias de hermandad.


Ana Muela Sopeña

viernes, 18 de agosto de 2017


REPUDIAMOS LA BARBARIE

*
A propósito del atentado del 17 de agosto de 2017 en Las Ramblas de Barcelona



No podrán derrotar la libertad
ni podrán instaurar entre las calles
la sombra del terror.

Llega el eclipse
oscuridad del mundo.
Las profecías.

No olvidaremos nunca a las víctimas
ni la paz anhelada.
Sin pánico y sin miedo
a pesar de lo ocurrido.

Mundos ocultos
que acechan en la noche.
Una plegaria.

Repudiamos con todas nuestras fuerzas
la barbarie asesina y sin sentido.

La historia pasa
a través de la niebla.
Bruma en las cámaras.

Después del caos terrible
que ha generado mucha confusión:
la solidaridad...

Tiempos de crisis,
reflexiones abiertas.
Cambio de rumbo.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 16 de agosto de 2017


DEL OTRO LADO DEL ESPEJO

*
Las calles permanecen solitarias
en este mes de agosto tan sombrío
mientras suena la música lejana
de las fiestas del verano.

Respiro sin saber adónde voy
y contemplo la ría con sus barcos,
mientras la noche cae
con reflejos de árboles
que parecen fantasmas en lo oscuro.

Me pregunto si todo es un teatro
y sigo caminando por el muelle
al tiempo que las nubes toman formas
de animales fantásticos.

Los días ya se acortan...
Las luces del crepúsculo se adueñan del entorno
como si fuesen almas extraviadas
que regresan
del otro lado del espejo.


Ana Muela Sopeña

martes, 15 de agosto de 2017


VISIONES

*
La soledad se oculta con la luz
que clandestina guarda los secretos
del aislamiento amargo entre las sombras.

Los gestos aparentes son teatro
del instante absorbido por el Eros
del reloj del amparo.

Todo vuelve a su centro cada noche
antes de que los hombres se delaten
con la impresión del mundo.

El eco es privilegio de los ángeles
que contentos descienden por el túnel
de la ilusión del sueño.

Hay cenizas en todos los rincones
que recuerdan las sogas más estériles
en el vértigo ácido del tiempo.

La belleza de un círculo de besos
es lo que me mantiene sumergida
en la imagen del agua.

A veces ya no sirven las palabras,
entre susurros vuelan jeroglíficos
que se abren en el orbe a nuevas rutas.

La utopía prosigue su camino
a pesar de lo oscuro custodiado
por los lobos del Ártico.

El planeta se anega en el silencio
y baja ciegamente a través de rituales
por una espiral negra de demonios.

Pero los seres águilas de eones
mantienen en el pulso de lo cuántico
la radiancia sumida en el genoma.

El amor es un código de letras
que duermen escondidas en las grutas
más allá del abismo.

Imagino recuerdos
en visiones de luna entrelazadas
a un árbol de promesas compartidas.


Ana Muela Sopeña

domingo, 13 de agosto de 2017


EN LA SOMBRA DE UN MUNDO ABANDONADO

*
A Manuel Martínez Barcia,
amigo poeta que nos dejó hace dos años (3-11-1952 / 13-8-2015)


Las Perseidas recuerdan tu partida
en los días más cálidos de agosto.
Después todo fue frío
en la sombra de un mundo abandonado.
Aridez de la vida cuando el alma
se extravía en las pérdidas.
Amigo embrujador, en la memoria
me dejaste una estela de recuerdos.


Ana Muela Sopeña

INTEGRIDAD

*
A Fernando Sabido, gran amigo y poeta (28-8-1950 / 2-7-2017)

Grita la herida
en los ojos del mundo.
Desolación.
La esperanza se mueve
mientras despierta el Hombre.

Quedan opciones:
cada niño que nace
es un Humano.
La integridad del sueño
oculto en mitocondrias.


Ana Muela Sopeña

sábado, 12 de agosto de 2017


SUBREPTICIAMENTE

*
A Fernando Sabido, gran poeta y amigo (28-8-1950 / 2-7-2017)


La muerte
inesperada
llegó
sin avisar
y
subrepticiamente
se hizo un hueco
en tu oído
para llevarte
preso
al confín
del abismo.

Pediste algo de tiempo
en mitad de la noche,
un instante de paz
más allá de la sombra...
pero tu cruel destino
se hizo pronto de arena.

El instinto del verso te cortejó sin pánico
en la niebla del bosque, entre sus sortilegios.
Un sonido de tierra abandonó una lágrima.

La lluvia te marcó con sus horas de sueño en la ciudad dormida
con pájaros de agua sin miedo a los desastres,
como un
d
e
s
l
u
m
b
r
a
m
i
e
n
t
o.


Ana Muela Sopeña

viernes, 11 de agosto de 2017


EN LA LUZ

*
A Fernando Sabido, In Memoriam...

Nunca más el verano fue tan frío,
como losa de hielo en los jardines
de un lugar sumergido en el destierro.

En la luz de los versos habitabas
con el sigilo amable de los grandes.

Te envolvió la belleza de la vida
y el pulso silencioso de la magia
en las noches ocultas por el viento
de la verdad sin máscaras.

La tristeza me ha hecho recordar
nuestras charlas abiertas, sin disfraces.

Me he quedado sin aire al enterarme
de tu partida inmersa en el misterio.

Huérfana queda, con heridas,
la memoria del mundo.

Viuda la poesía guarda luto
por esta despedida inesperada.

Consagrado a las letras, los amigos,
y la esencia sin tiempo.
Las palabras, metáforas,
y la respiración de lo inefable.

Danza sobre los cuásares tu espíritu
en mitad de las sílabas eonarias
de los poetas niños con sus ángeles.


Ana Muela Sopeña




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Fernando Sabido Sánchez nació en Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba, España), el 28 de agosto de 1950. Murió en Alcalá de Henares (Madrid, España), el 2 de julio de 2017, a los 66 años. Vivió por y para la poesía. Poeta, pintor abstracto y editor se consagró a la creación artística y a la divulgación de la poesía.


Dejó una antología poética universal impresionante.


Amigo de sus amigos, hospitalario, solidario y comprometido, vivió intensamente la vida con pasión y generosidad.


-Sus poemas han sido traducidos al Inglés, Italiano, Francés, Portugués, Hebreo, Búlgaro, Rumano, Catalán, Croata y Árabe

Sitio web personal:

http://fernando-sabido.​blogspot.com/


Antología Poetas Siglo XXI:
http://poetassigloveintiuno.blogspot.com


Poesía Solidaria
http://www.poesiasolidariadelmundo.com



Obras

Poemarios:

-El paso del tiempo
-Las diosas esconden su sexo detrás de la Luna
-Vivencias, ficciones y algún matiz utópico
-La muerte siempre culmina su trabajo
-España, Monarquía Católica Bananera, Sociedad Limitada

-El ojo del ciego
-En el nombre de la infamia


Antologías como autor:

-Autor de Antología de la Poesía Mundial con 20.237 poetas
-Autor de Antología de Poetas Andaluces con 2.221 poetas
-Antología de 50 Poetas de Castilla-León

Antologías del mundo que incluyen sus poemas:

-World Poetry 2010
-Antología Poetas del 15-M
-Antología “Uni-versos para Somalia
-Antología Escritores Solidarios: Una Navidad, Un Niño, Un Libro.
-Arte Poética: Antología de la Poesía Universal de El Salvador
-Biblioteca Digital Siglo XXI

-Revistas y Periódicos Literarios de todo el mundo
han publicado sus poemas

domingo, 16 de julio de 2017


TU RISA

*
Sonríes a distancia
desde el otro lado de la calle
y te recibo alegre y silenciosa
como una gata en celo.

Me abrazas mientras cruzas el semáforo
y te conecto pronto con el centro
de todo lo que existe en la ciudad.

Tu risa es pasaporte a las estrellas
donde todo es un mundo de origami.
Las horas son de niebla.

Te miro sin rozarte mientas veo
tu energía sutil
en las aceras.

La urbe late al ritmo
de la nostalgia apátrida.

Abrimos nuestros labios con los pájaros
que vuelan en las tardes del estío
trayendo los sonidos desde el sur...


Ana Muela Sopeña

martes, 11 de julio de 2017


MUNDO SIBARITA

*
El tiempo compartido es lo que me une
al mundo sibarita del ensueño.


Ana Muela Sopeña

EL SILENCIO DORMIDO

*
El silencio dormido entre las hojas
me libera de culpas y reproches
ocultos en la vida cotidiana.

Cuando no escucho nada salvo a un pájaro
entiendo que existir es sólo eso,
recostarse en lo eterno, sin codicia,
y respirar despacio con la luz...


Ana Muela Sopeña

SIBARI

*
Me atas con las cuerdas del hechizo
en mitad de la bruma
de una ciudad que late silenciosa
como un gato errabundo.

Te ato con el dulce sortilegio
de los besos robados a la sangre
que pulsa con instintos casi vírgenes,
en la ilusión del sueño.


Ana Muela Sopeña