domingo, 20 de abril de 2014


LA LLUVIA ES COMO UN SUEÑO

*
Una nube me sigue
en la oscuridad del tiempo único.

Recuerdo de tus labios el temblor
en la noche arropada por el frío.

En las calles
la luna
me habla
de tu herida.

La lluvia es como un sueño de papel
que me hace ver tus iris en los charcos.

Mis pupilas
te buscan en las sombras
y en la luz del silencio...


Ana Muela Sopeña

viernes, 18 de abril de 2014


PÁJAROS MUERTOS

*
Del cielo llueven
pájaros muertos
que me sorprenden
en días negros.
Como la lluvia
dentro del cieno,
como la sangre
sobre los miedos.
De sombras nubes
desciende el fuego,
nieve en el árbol
humus del tiempo.
Tus ojos suaves
son como el sueño,
aman el aire
odian el eco.
Del cielo llueven
pájaros muertos
mientras me besas,
piel de recuerdo.
Una luz surge
bajo tus dedos,
la noche clara
me trae beleño.
El agua sabe
que soy tu cuerpo,
libre de jaulas
en nuestro ensueño.


Ana Muela Sopeña

QUIERE MI PIEL

*
Mi cuerpo enamorado de tu sombra
se parece a la luz
de un muelle solitario entre la niebla.
Quiere mi piel tus dedos de rebelde
en la noche atrapada
por el hondo silencio de la luna.


Ana Muela Sopeña

martes, 15 de abril de 2014


EL NÚMERO PI

*
Contenido en el número
el caos de lo real y lo irreal
la belleza del arte y de la herida
la música de Dios y del diablo,
el orden innombrable de los átomos,
un lugar donde todo se hace nada,
un espacio de luz, lo imprevisible.

Ecuaciones, secuencias y matrices,
los códigos del mundo y de la historia.

Un misterio insondable
que abandona su suerte
a la perplejidad del universo.

Océano infinito
de datos que se integran
a la velocidad de las galaxias.

El círculo creador
que late desde eones
en el centro inmutable de las cosas.


Ana Muela Sopeña

sábado, 5 de abril de 2014


IMÁGENES DE FRÍO

*
Veo farolas llenas de silencio
en la oscuridad, también la ausencia...

Calles con transeúntes despistados
y tus besos que mutan la belleza
en labios de la noche.

El vacío transforma la distancia
en animales que no aguantan
los precintos de un mundo soterrado
por obstáculos del hambre.

Las plazas se parecen a imágenes de frío:

bancos donde la sombra
alguna vez fue alguien

y la neblina siempre en la visión...


Ana Muela Sopeña

viernes, 4 de abril de 2014


RECUERDO NUESTRO TREN

*
Recuerdo nuestro tren,
el beso clandestino
en los labios sinuosos
en un vagón de arena.
Mi rostro en el andén
y tus ojos danzando en el vacío.


Ana Muela Sopeña

PALABRAS PROHIBIDAS

*
La soledad del mundo
me arrastra hacia el abismo
y me susurra suavemente
las palabras prohibidas.


Ana Muela Sopeña

HUESOS

*
Los pájaros de sombra
habitan en la noche melancólica
y mis huesos de plomo
escuchan los sonidos
en el árbol del miedo.


Ana Muela Sopeña

martes, 25 de marzo de 2014


ASOMBRO

*
La lluvia de la noche
se sumerge en el frío cotidiano
donde el agua demora con su asombro
la tormenta vacía.

Recuerdo al animal entre los árboles
que acecha en la quietud del gran silencio.


Ana Muela Sopeña

sábado, 22 de marzo de 2014


DESLUMBRAMIENTO

*
Palpo el deslumbramiento de tu piel de escarcha,
acaricio tu rostro de universos oscuros.
Inicio la canción de nebulosas,
observo las canciones en el agua.

Todo va diluyéndose en el sueño
como un portal de ámbar.

Indago con la escuadra y el compás
en la noche silente.

Noto el asombro lúdico del viento
en la puerta que pacta con lo desconocido.

Aprendo de un gorrión la ingenuidad
y me voy pareciendo al infinito
que abandona sus huellas en la nada.


Ana Muela Sopeña

domingo, 16 de marzo de 2014


LA CASA

*
Al recorrer la casa me detengo en los detalles ínfimos. Un jarrón al trasluz que refleja la vida no vivida, una escultura llena de silencio, el libro no leído que se quedó en la mesa tantos años. Permanezco a la espera de una señal extraña que me indique cuál es el manantial de la belleza. Palpo con mis dos manos los objetos que se quedaron solos en instantes adheridos a la magia de las horas. Todo parece eterno y al mismo tiempo efímero. Es una sensación muy peculiar. Cada adorno trasluce su diminuta historia de placer y dolor. Regalos, compras, viajes, símbolos de la vida trepidante vibrando entre los tomos de las enciclopedias.
Al recorrer la casa con la vista veo que casi todo es prescindible, menos la caracola de los sueños que habita en la burbuja subterránea de una imagen azul, difusa y tenue...


Ana Muela Sopeña

sábado, 15 de marzo de 2014


CONFESIONES

*
¿Por qué me odian?

Me odian porque soy la luna roja,
instinto que seduce al universo
en las noches oscuras de susurros.

Porque respiro libre entre las calles
y no acumulo polvo
en los bolsillos.

Porque salto sin miedo en las hogueras
y me arrastro al abismo
sin el vértigo.

Me odian porque soy un fiel espejo
de lo que nunca han sido ni serán.

¿Por qué me aman?

Me aman porque miro los crepúsculos
con la desnudez del sueño puro.

Porque juego con armas de caricias
en medio de las luces interiores.

Porque soy compañera de las diosas
que peinan su cabello por las noches.

Me aman porque soy una crisálida
que les recuerda el ciclo de un volcán.

¿Por qué unas veces me odian y otras me aman?

Porque son caprichosos en su éxtasis
y lo que un día quieren
al rato lo rechazan sin razón.

Me odian y me aman
porque conjuro a la galaxia sin pudor.

Me aman y me odian
porque soy sólo un símbolo
que no les deja ser olvidadizos.

Yo les hago mirarse
en túneles extraños de silencio
donde ninguna máscara funciona.


Ana Muela Sopeña

A VECES LA BELLEZA DE LA VIDA

*
A Mario Martínez


A veces la belleza de la vida

parece sólo un sueño de cristal,

se oculta sin descanso en lo abisal

y pasa todo el tiempo adormecida.


A veces nos parece que la muerte

nos amenaza siempre con su espada

y nos lleva por sendas de la nada

donde el azar se esconde con la suerte.


En mitad de una cumbre ensimismada

encontramos las luces de la noche

que nos llena las horas con su broche

y nos ofrece mundos sin parada.

La existencia es sirena ya varada

en las aguas del mar tras el naufragio

que adivina en la sombra su presagio.

En pretiles del muelle hay un sonido

que se asemeja a un gato muy querido

y nos ofrece música sin plagio.



Ana Muela Sopeña

YIN YANG

*
VACÍO

La sombra de las calles
se detiene en estatuas de obsidiana
para llorar al viento
en mitad de la herida más atávica.
Crece el vacío en medio del silencio
que recorre ciudades infinitas
y alarma a los espíritus del hambre
como a lobos que aúllan en el bosque.
Crece el desgarro en torno a la violencia
que rompe la semilla creadora
y la transmuta en vértigo del caos.


LLENO

La luz en avenidas
se adhiere a la belleza de las fuentes
con sonrisas de sol
que alimentan a seres de otro tiempo.
Se completan vasijas con los pétalos
que fertilizan urbes
y avisan a las almas del Aleph
como si fueran ángeles del cuantum.
Se acrecienta el color en la conciencia
y una burbuja azul
se transfigura en círculos de vida.


Ana Muela Sopeña

martes, 11 de marzo de 2014


TERCER ANIVERSARIO DE FUKUSHIMA

*
Japón gime con lágrimas de estroncio
y sus peces se sienten torturados
en medio de las aguas radiactivas.

Hay muchos elementos
que amenazan con símbolos de muerte
y no se desintegran
en un pozo de olvido sin escrúpulos.
El cesio con el yodo y el plutonio,
el uranio, el estroncio más el tritio.

No crecen más los pétalos de sol
ni vuelan mariposas sin secuelas.
Mutaciones terribles
en la oscuridad de las especies.

Avanzando corrientes oceánicas,
que envenenan las aguas
con su carga letal.

Dando la vuelta al mundo
los vientos radiactivos para ver si miramos lo evidente.

Y el lobby nuclear con sus mentiras
argumenta que todo es muy seguro
ignorando que el ADN muta
aunque seas experto:
un ingeniero o físico
sicario de lo atómico...

Y el humano dormido todavía,
iniciando proceso
para desconectarse de lo absurdo
y mirar lo real
sin huir hacia un mundo que no existe...


Ana Muela Sopeña

miércoles, 5 de marzo de 2014


NUESTROS OJOS DE LUZ

*
Un animal me mira
y tus labios sonrojan a la noche
mientras las calles pulsan laberintos.

La luna se hace eco de mi voz.

Nuestros ojos de luz son casi eternos
en la soledad de la memoria.


Ana Muela Sopeña

CARACOLAS

*
A Jerónimo Muñoz


Caracolas de mar sobre los sueños
que emprenden recorridos en umbrales
donde todo es posible en lejanía.

La mirada hacia el agua
desde un balcón de niebla:
sonido de las olas
amamantando el aire
y la furia del viento por las noches.

Un hombre que seduce al universo
para escribir palabras
que exorcicen la duda y la nostalgia.

Recuerdos congelados
a través del abismo y la memoria
y pronombres que huyen
de la ebriedad del mundo.

Detalles sumergidos en la bruma
resuenan en la arena
que aguarda las pasiones, sin un límite.


Ana Muela Sopeña

domingo, 2 de marzo de 2014


COMIENZA LA JORNADA

*
La ciudad se despierta con los trinos de pájaros nocturnos y el aire de este frío de febrero que parece emular a otros inviernos. Despacio por la ría pasan barcos y transeúntes solos van corriendo a sus trabajos sórdidos. Comienza la jornada somnolienta entre sirenas de las fábricas y sonidos de coches a lo lejos. Las aceras desnudas se diluyen en letreros de tiendas, restaurantes, los bares que sonámbulos emergen con premeditación y alevosía.

La ciudad suavemente va tomando el pulso de la vida trepidante entre la lluvia fina y los pasos veloces de la gente. Abren las oficinas, los comercios, los bancos, los colegios, institutos, el mercado y los trenes con horarios, autobuses y kioscos de periódicos. Nadie se fija en nadie, todos huyen de la verdad desnuda y primigenia que habita en las esquinas de las plazas.

Cada ser es un mundo diferente, la incomunicación es lo que impera, pero aún en el fondo del silencio habitan las estrellas del azar. Las personas construyen unas máscaras que les permiten ser entre las sombras animales oscuros, despiadados, para fagocitar al oponente.

Vamos todos descalzos por la urbe, intentando que nada nos disperse, concentrando el esfuerzo en algún rumbo para llegar deprisa al laberinto.
Pero todo es inútil porque hay niebla en los relojes densos de la especie.

La prisa va inclinando hacia el abismo a nuestra extraña especie: Homo Sapiens. Somos los kamikazes de lo urbano, persiguiendo los pétalos del alba en medio de la bruma.

Contemplo por las calles a los desconocidos de los sueños que albergan la esperanza en el ojo del bien.

Diviso en un termómetro el número que marca casi cero y justifica llevar guantes. Veo cómo la gente se desliza encima del asfalto traicionero y atrapa por la espalda la belleza del agua y de la herida.

La ciudad se despierta del insomnio y comienza su giro en medio de camiones de reparto.

Una niña recorre su trayecto para ir hasta la escuela con sus libros, cuadernos y sus lápices y aprende de memoria lo absurdo de correr si no hay amor, la orfandad de las almas solitarias que carecen de hogar...


Ana Muela Sopeña

jueves, 27 de febrero de 2014


DE LA LLUVIA Y DE SUS ECOS

*
La soledad me lleva por los túneles
de la noche sin lágrimas,
en la mirada turbia de tu olvido
al tiempo que la luz se hace mi aliada.

La espera silenciosa
convierte al animal de tu guarida
en mis huesos antiguos como el mundo.

Deambula por la Antártida
mi desnudez de agua como un árbol de hielo.

Los sonidos altivos de lo oscuro
se llenan de la lluvia
y de sus ecos
con un temblor de frío
entre las calles negras,

para sobrevivir ante la nada...


Ana Muela Sopeña

DEL CONJURO

*
A Paco de Lucía 


Una infancia de leyenda
rasgando el eco desnudo
de tu guitarra española
en consagración al mundo.

La música con tus manos
surgió siempre del conjuro,
volando por los rincones
desde el barrio del embrujo.

Fusionaste los estilos
con tu arte siempre puro
y conseguiste exportar
el flamenco en cuerdas de humo.

Llevaste a muchos países
el alma abierta, sin muros,
para sorprender al público
con la belleza de culto.

Has vivido como un sabio
y ahora has tomado otro rumbo,
con el aire del invierno
y el sonido de lo oculto.

Ayer nos dijiste adiós
de repente, en un segundo,
mas nos quedarán tus obras
como espíritus nocturnos.



Ana Muela Sopeña

LOBO HAMBRIENTO

*
Te veo en la distancia de la noche
avanzando deprisa
para cabalgar sobre las calles.

Recibo tu ritual:
una luna de piedra
se torna mariposa de la luz.

Amo sobre la sangre
de esta ciudad de magos y de locos.

Extiendes sobre mí
tu mirada sensual de lobo hambriento.

Analizo las plazas
y los contenedores
de aceras sumergidas en el sueño.

Vislumbro la belleza
de una estación de metro surreal.

En mis huesos percibo
el frío de lo oscuro que me acecha
y mi piel desde el agua se desliza
por tus manos de lluvia.

Respiro los latidos de tu cuerpo
y construyo una gruta
con nuestras voces ávidas
del calor primigenio, sin heridas.

Abandono sin miedo mi soledad desnuda
en el vagón de arena de tu infancia.

Recibo de tus labios
los códigos antiguos del deshielo
y aguardo a que el reloj de las edades,
en su complicidad,
nos retire el castigo
de esta glaciación interminable.


Ana Muela Sopeña

domingo, 23 de febrero de 2014


DEL BOSQUE MÁGICO

*
Quiero soñar con lunas y asteroides
en el cuenco de un mundo iluminado.
Deseo que la vida me sorprenda
con una lluvia cálida
que me lleve a parajes
donde la rosa azul me fertilice.

Quiero amar sin censuras las tormentas
y relámpagos llenos de milagros.
Anhelo ver el sol de medianoche
con hielo entre los árboles
y un duende sumergido en la leyenda
persiguiendo la luz del bosque mágico.

Quiero escribir poemas desde el frío
en mitad del secreto,
abrazando la noche y sus enigmas,
para dejar constancia en esta Tierra
de mi paso sutil...


Ana Muela Sopeña

AL ALBA ENTRE LA LUZ

*
Al alba entre la luz,

veo estanques dorados
en el invierno duro
con los cisnes y patos,
en el agua, sin miedo,
susurrando sonidos desde el barro.

Tengo la sensación,
en horas de lo amargo,
nadie sabe del punto
gutural en la esencia de lo amado.
Olas entrelazadas con el sol.

Frecuento la belleza de lo sacro,
río de tanta sombra,
intuyo en el umbral de lo sagrado
ondas alucinadas de energía

y disuelvo los círculos de un árbol.


Ana Muela Sopeña

viernes, 21 de febrero de 2014


EN TU CUERPO CAUTIVO

*
Dejo mi corazón
abierto por la rosa,
vestido con el manto de la noche.

Envuelvo mi piel híbrida de ti
con las estrellas muertas
que habitan los crepúsculos.

Diviso el horizonte con la luna
y espero que las sombras
me lleven por los campos del enigma.

Laberintos amados del destierro
me seducen con música del alba
y me dictan palabras
que provienen de lágrimas de exilio.

Diluyo mi perfume
en tu cuerpo cautivo
de las tormentas ávidas de arena.

Intuyo que la luz se hace de abismo
cuando miro tus ojos del océano.

Abandono el latido de la sangre
en tus manos de mundos invisibles.

Permanezco a la espera
de tu respiración indestructible.

Disuelvo entre tus párpados
el instinto robado a las crisálidas.

Amo tus horas lúdicas
contenidas en tiempos donde hay vértigo.


Ana Muela Sopeña

SE ENTRETIENEN LOS NOMBRES

*
A Bruno Laja


Se entretienen los nombres con los árboles
y las piedras se burlan en las calles
para sobrevivir ante el vacío
de ciudades dormidas bajo suelos
donde los hombres beben sus cervezas
y enhebran las agujas de la noche.

Se diluyen mujeres
en jarrones antiguos
donde la porcelana es irrompible.

Se disuelve aquel niño
en un desván repleto de cómics de aventuras
con bicicletas viejas y muñecas
y telarañas en el techo
inclinado por lluvias silenciosas.

Se intuyen las palabras
más allá de los trenes, los aviones,
los juegos de la infancia y de la herida.

Se rompen en papeles
las niñas que no hablaban
por temor a ser ciervas sin zoológico.

Y a veces cuando pasan los relojes
en el insomnio suave de lo triste
una burbuja alegre te sonríe...


Ana Muela Sopeña

S.O.S. (SAVE OUR SOULS)

I
EL ÁRBOL DE PLUTONIO

Las raíces del mundo
tiemblan en lo más hondo.

El árbol de plutonio se pregunta por qué
el ser humano vibra
en la maldad del ojo más satánico.

Debemos escuchar
las canciones del árbol radiactivo
que nos instruye siempre
con su silencio triste.

Llora desde su túnel
con sus ramas de arena primigenia.

Se nutre de satélites
cabalga en diccionarios de la luna.

El árbol de plutonio
solloza
con lágrimas amargas
en la melancolía y la locura.

Mutación del genoma en el futuro,
humanidad en cárceles de estroncio.

El árbol hoy nos habla
y nos cuenta la historia más atávica
del hombre de los hielos.

Una oportunidad late en cronómetros
ahora que hay oxígeno
antes de que la atmósfera
se vuelva irrespirable...


II
LA BALLENA DE ESTRONCIO

La ballena de estroncio
nos avisa con cantos de agonía
de la muerte de todos los océanos.

Sus ojos consagrados
se están volviendo ciegos.

La mutación nos muestra
un ejemplar bicéfalo.

Siente sobre las sombras
nuestra codicia estéril
y la prepotencia colectiva.

Nos susurra al oído
que queda poco tiempo...


III
EL CESIO ENTRE LAS ALGAS

Gimen las algas pardas por el cesio
y elaboran informes
con sus células
para que comprendamos el desastre.

No bastó Chernóbil,
ahora Fukushima
amenaza con ser el detonante
de la sexta extinción.

Gritan las algas rojas en los mares
que ya no pueden más,
que el ser humano es un cubo de basura
untado por los dólares y yenes,
los euros y los yuanes,
los rublos, las coronas y los pesos
en medio del vacío, sin futuro...


IV
EL TRITIO EN LAS PARTÍCULAS DE LLUVIA

Atemoriza el tritio de la lluvia
con castigarnos pronto
con su azote sin timbres, sin avisos.

Nos recuerda en silencio
vulnerabilidades de la piel,
los huesos, los pulmones,
la médula y la sangre.

Atemorizan gotas
con átomos...
la muerte.


V
BEQUERELIOS QUE LLORAN

Cáncer sobre la tierra,
bequerelios que lloran
en féretros sellados con cemento.
Residuos radiactivos
símbolo de las almas más corruptas
y millones de humanos
queriendo renacer
a la vida buscando entre tumores,
y diosas prostitutas de cobalto
y sicarios del Nasdaq,
el sentido de Gaia y de la historia.


VI
S.O.S. (SAVE OUR SOULS)

S.O.S., humano.
El reloj de las horas se abalanza
a un tiempo diferente.

S.O.S.,
cambio,
¿alguien me escucha?


Ana Muela Sopeña

lunes, 17 de febrero de 2014


ELEMENTOS

*
A Leticia Garriga


I
MADERA

Árbol de sílabas
en el bosque del alma.
Álbum del sueño.

La distancia se torna irrepetible
en las canciones áureas del submundo.


II
FUEGO

Sol de crepúsculo
en la tarde rojiza.
Respiración.

Estrellas entregadas a la luz
se disfrazan con huellas de la infancia.


III
TIERRA

Sobre las rocas
una luz en silencio.
Visión de tierra.

Un túnel con las sombras escondidas
y siluetas de seres espectrales.


IV
METAL

Suenan campanas
de una iglesia distante.
Reloj de ensueño.

El sonido de plata que se oculta
en la red de los hielos.


V
AGUA

Reflejos blancos,
estanque de nenúfares.
Flores del alba.

La lluvia entre los pétalos
atrapa las historias de otro tiempo.


Ana Muela Sopeña

domingo, 16 de febrero de 2014


EN CIELOS INVERNALES

*
A Pere Bessó, aliado en la palabra


Los círculos del aire
me dejan ver el hielo de los Polos
y a través de la luz
contemplo los poemas.

En lo oscuro los hombres
divisan las esferas de los astros
en cielos invernales
y escriben sus estrofas en silencio.

Despacio cae la nieve entre los árboles
al tiempo que los versos se deslizan
por rampas de belleza.

La soledad castiga con la locura gélida
mas las palabras sanan nuestra sangre
de la nostalgia apátrida.


Ana Muela Sopeña

sábado, 15 de febrero de 2014

POEMA "LLUVIAS" DE DOMINGO F. FAILDE

Este poema "Lluvias" con el que Rosa Iglesias ha realizado un montaje de vídeo pertenece a Domingo F. Failde y está incluido en su último poemario "La mala letra".


Es un poema realmente impresionante.




Espero que lo disfrutéis a través de este excelente vídeo.

viernes, 14 de febrero de 2014


TU SOMBRA ENCENDIDA

*
No olvido tu misterio
en las calles amadas de la urbe.

Más allá de la luz
siento que el vértigo
de tu sombra encendida es animal.

Te veo como un lobo solitario
en la depredación del tiempo único.

Las plazas y edificios nos vigilan.

Son mis labios mutismo de la noche.

Tu sonrisa recorre
un reflejo de mundos de cristal

y un gorrión diminuto me hace ver
tus ojos infinitos
en la ciudad desierta.


Ana Muela Sopeña

jueves, 13 de febrero de 2014


EL TIEMPO SE HIZO LUZ

*
A Domingo F. Failde (1948-2014)


El tiempo se hizo luz en la distancia
mientras sombras de mundos
iban abalanzándose hacia ti
y en tu piel de poeta
un espejo de verbos invisibles
resonó con la herida más profunda.

Euterpe te acogió en sus brazos de arena
y los ángeles músicos te dieron las palabras
para inundar galaxias con metáforas
de universos amados.

Un púlsar sumergido en el silencio
te espera en nebulosas
donde la creación es lo importante.

El espacio vacío se oscureció de pronto
y una rosa lejana
te llevó por el centro de las constelaciones.

Las puertas subterráneas de la ciudad desnuda
te mostraron el punto de inflexión
del que no se retorna
y una ráfaga suave de belleza
te impulsó hacia los círculos del sol de medianoche.

Ahora eres un mago
activando los códigos
de la luminiscencia y el sonido.

Vagas libre, sin cuerpo, por la tierra de nieve
y amparas con tu nombre las visiones
adheridas al alma de los árboles.


Ana Muela Sopeña

martes, 11 de febrero de 2014


HA FALLECIDO EL POETA DOMINGO F. FAILDE

*
Hoy, día 11 de febrero de 2014, a la 1 del mediodía, ha fallecido el poeta español Domingo F. Failde, nacido en Jaén en 1948.
Era el marido de la poeta Dolors Alberola.



Gran poeta, mente lúcida, gran persona.

Hoy la poesía está de luto.

Descanse en paz.


*****

Un poema de Domingo F. Failde:



DEMIURGO 


Contempla, a cada instante, los signos de la luz.
En su penumbra el mundo fue inscribiendo
los nombres liminares
y esa palabra aún no pronunciada
que, contra la evidencia, le incita a navegar.
¿Pudo hacer otra cosa? ¿Hubo acaso
otra estrella?
No eligió campo para la batalla:
el magma, el sol, las fresas,
excavaron azules galerías por donde
fantasmas sin futuro buscaron cobijo
y, desoladamente,
como quema la vida sus cuarteles,
quedó, liviano, el humo, un cierto olor a pólvora
y confusión, en fin.

Al filo de los mapas, ordena la escritura
lugares, piezas, pecios,
en que la luz se expresa.
El resto, farsa, fábula,
materiales a salvo del viento.
O el poema.


Domingo F. Failde
Del poemario "Náufrago de la lluvia"
Tomado de su Página Web:

http://www.domingoffailde-poesia.blogspot.com.es/

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.

SU BIOGRAFÍA


Domingo F. Faílde (Nació en Linares, Jaén el 17 de octubre de 1948. Murió en Jerez de la Frontera, Cádiz el 11 de febrero de 2014). Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada. Profesor de Literatura. Comparte su residencia entre las ciudades de Algeciras y Jerez de la Frontera.

Fundador de revistas y otras publicaciones. Miembro de número del Instituto de Estudios Campogibraltareños, de cuya Sección VI (Literatura y Periodismo) fue presidente.

Socio fundador de la Asociación Andaluza de Críticos Literarios. Coordinador de La Isla, suplemento cultural del diario Europa Sur. Colabora en Cuadernos del Sur (diario Córdoba), Papel Literario (Diario Málaga-Costa del Sol) y otras publicaciones especializadas.

Ha obtenido, entre otros, los premios Juan Alcaide (1987), Ciudad de Algeciras (1991), Miguel Hernández (1993), Antonio González de Lama (1994), Cálamo (2003) y Arenal de Sevilla (2004).

OBRA POÉTICA: - Materia de amor. Barcelona, Rondas, 1979. Cinco cantos a Himilce. La Carolina, La Peñuela, 1982. Ese mar de secano que os contemplo. Tomelloso (C. Real), Jaraiz, 1983. Patente de corso. Algeciras, Cuadernos de al-Ándalus, 1986. De lo incierto y sus brasas. Valdepeñas, Col. Juan Alcaide, 1989. Rosas desde el Sur. Algeciras, Cuadernos de al-Ándalus, 1992. Cuaderno de experiencias. Algeciras, separata revista Almoraima, 1993. Náufrago de la lluvia. Alicante, Aguaclara, 1995. Manual de afligidos. León, Excmo. Ayuntamiento, 1995. La noche calcinada. Almería, Batarro, 1996. La Cueva del Lobo. Jaén, Excma. Diputación Provincial, 1996. Elogio de las tinieblas. Córdoba, O. S. C. Cajasur, Los Cuadernos de Sandua, 1999. Conjunto vacío. Málaga, Puerta del Mar (Excma. Diputación), 1999. Amor de mis entrañas. Málaga, Corona del Sur, 2000. Testamento de Náufrago. Antología poética (1979-2000). Introducción de Alberto Torés. Jaén (Excma. Diputación), 2002. Decomo. En colaboración con Dolors Alberola. Gijón, Cálamo, 2004. El resplandor sombrío. Salobreña, Alhulia, 2005. Las sábanas del mar. Málaga, Ancha del Carmen, 2005. La sombra del celindo (en prensas). Poemas en diversas revistas españolas e hispanoamericanas, algunos de los cuales han sido traducidos al catalán, inglés, francés y alemán.
PRESENCIA EN ANTOLOGÍAS. - Jaén y sus poetas, de Diego Sánchez del Real. Jaén, El Olivo, 1978. - Poetas jiennenses, de Juan M. Molina Damiani. Jaén, Excma. Diputación Provincial, 1983. Polvo serán... (Antología de la Poesía Erótica Actual), de Rafael de Cózar. Sevilla, El Carro de la Nieve, 1988. Poetas en el Aula, Proyecto “Juan de Mairena” de la Junta de Andalucía. Sevilla, 1991. - Entre el sueño y la realidad. Conversaciones con poetas andaluces, de Rafael Vargas. Sevilla, Guadalmena, 1992. Plateado Jaén, de Antonio Rodríguez Jiménez. O. S. C. Cajasur, Los Cuadernos de Sandua, 1996. Elogio de la Diferencia. Antología consultada de poetas no clónicos, de Antonio Rodríguez Jiménez. Córdoba, Cajasur, 1997. ...Y el Sur. La singularidad en la poesía andaluza actual, de José García Pérez. Málaga, Corona del Sur, 1997. Paisajes, de Antonio Rodríguez Jiménez. Córdoba, O. S. C. Cajasur, Los Cuadernos de Sandua, 1997. Libro de las ciudades, de José Lupiáñez. Córdoba, O. S. C. Cajasur, Los Cuadernos de Sandua, 1998. Las flores idílicas, de Francisco Peralto. Málaga, Corona del Sur, 1998. Encuentros. Nueva poesía española, de Fernando de Villena. Archidona (Málaga), 1998. De lo imposible a lo verdadero. Poesía española 1965-2000, de Antonio Garrido Moraga. Madrid, Sial, 2000. Poesía andaluza en libertad. Una aproximación antológica a los poetas andaluces del último cuarto de siglo. Por Antonio García Velasco, Francisco Morales Lomas, José Sarria Cuevas y Alberto Torés García. Málaga, Corona del Sur, 2001. La línea interior. Antología de poesía andaluza contemporánea. Por Pedro Rodríguez Pacheco. Córdoba, Cajasur, 2001. Poesía española (1975-2001). Por Alberto Torés. Málaga, Aljaima, 2002.


Datos biográficos tomados de la Antología de Poetas Siglo XXI de Fernando Sabido

http://poetassigloveintiuno.blogspot.com.es/2010/07/277-domingo-f-failde.html

lunes, 10 de febrero de 2014

RUMORES

*
Escucho los rumores de la noche
y presiento el vacío
en mitad de las horas.

Recuerdo tus palabras
adheridas al frío
en las alamedas de la luz.

Anhelo tu sonrisa
abierta sobre calles y semáforos.

Antes de que la sombra nos inunde
y el vértigo infinito nos atrape
he de nombrarte todo.


Ana Muela Sopeña

EPITAFIO

*
Cuando todo se apague
un vértigo de luces y de estrellas
me llevará por campos
de algodón y de sombras.
Entonces las palabras no serán
destellos de belleza
sino un simple epitafio.
Los poemas serán como relámpagos
que iluminen la noche
en la eternidad de lo innombrable.


Ana Muela Sopeña

EN LA CIUDAD DORMIDA

*
Noche de sombras
en la ciudad dormida desde siglos,
mostrando la belleza
a través del abismo.
Una farola
sonámbula entre árboles de frío
sueña con nuestros besos de obsidiana
y pájaros de hilo.
Plazas con lluvia
nos enseñan caminos
para crear la vida
envuelta entre las nubes y el granizo.

Las avenidas
acompañan sin miedo
nuestra respiración en el crepúsculo
más allá del deseo.
Los edificios
albergan la visión de los secretos
que pactan con la música
en mitad del enigma del invierno.
En los semáforos
tu rostro consagrado sin el velo
de máscaras suicidas
se entreteje con niebla en el ensueño.

Miro señales
en la cartografía de la rosa
y sostengo el contorno
en liturgia de ondas.
La urbe escapa
del horror subterráneo y mariposas
que huyen de sonidos
imantados por lobas.
Voy deambulando
sobre piedras antiguas como losas
que imaginan escenas laberínticas
entre nieve y metáforas.

Me hago de agua
y fluyo como gata de la luna
por espejos de jade
dentro de lo abisal y la locura.
Soy la partícula
sumergida en cristales como dunas
en medio de las luces
aliadas de la bruma.

Eres azul
enamorado siempre de mi verbo
que te permite ser en las palabras
ávidas de universos paralelos.


Ana Muela Sopeña

martes, 4 de febrero de 2014


EN LA SOLEDAD DE LOS PORTALES

*
El viento y el relámpago me hacen conectar
con aceras ocultas de belleza
en la soledad de los portales.
Los coches olvidados permiten ver la luz
de los escaparates de las tiendas.
El frío me detiene
en el tiempo sin tiempo de otra época.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 29 de enero de 2014


MATADERO

*
Llega en camiones y no ve la luz.

El animal se oculta
en lágrimas de sueño.
Nos pide detener esta masacre.

Desciende por la rampa
la vaca
con el miedo en sus párpados de ángel.

Sus ojos son los ojos
del espíritu antiguo de la Tierra.
Nos imploran vivir en libertad.

Apenas olfatea el ambiente
intuye
que muy pronto
morirá.

Ama ser de este mundo
pero la gula cárnica decide
que sea torturada
y muera lentamente.

La cuelgan de las patas
sin cuidado.
Le hacen un corte seco en una arteria
y aún viva se va muriendo sola,
se desangra colgada
en la cinta transportadora
con la cabeza abajo
aún sin comprender por qué a ella,
mientras su llanto silencioso
fluye hacia ninguna  parte.

El humano no piensa
mientras tiene en el plato
un filete de res
todo lo que ha sufrido este ser puro.
Se cree que le han pegado un tiro rápido
y ha muerto sin dolor.
Pero eso no es así.
Ha estado agonizando horas y horas
para su dieta paleo.

Aún viva la van despellejando,
luego la descuartizan sin piedad.

Dos tipos de empleados
trabajan sin descanso
en los mataderos.
Los sádicos que gozan
y los otros
que sufren la agonía de la vaca.
Estos últimos suelen ser detectados
y pronto alguien los echa de su empleo.

El miedo y el horror
que la vaca va experimentando
le hace segregar muchas hormonas:
cortisol y sustancias de defensa,
adrenalina y, claro, el gran terror.
Y cuando alguien se come un filete
ingiere este pánico que aún
permanece en sus músculos.

Da igual que luego vaya al psicólogo
o que tome las "Flores australianas".
El miedo de la vaca se lo traga
e inunda su organismo
y su alma vampírica de zombi.

El matadero es una barbarie,
es representación de nuestro mundo
que cree que el animal es una cosa.

Dentro de nuestro espíritu
aún hay esperanza
de compasión por las especies.

Si las paredes fueran de cristal
en los mataderos carcelarios
los humanos de Gaia
querrían abstenerse de la carne
pero todo se esconde en el mutismo.

Se hace necesario, urgente y necesario,
parar esta matanza,
holocausto brutal
que nos hace caníbales
de nuestros hermanos animales.


Ana Muela Sopeña

jueves, 23 de enero de 2014


INSOMNIO

*
La noche se hace densa
al tiempo que lo oscuro me posee
en un túnel de plomo.

Las horas van sonando
en iglesias lejanas
y hay pájaros nocturnos
que muestras sus secretos más atávicos.

Respiro sobre el sol de medianoche
y avanzo hacia la nada...


Ana Muela Sopeña

EL SUEÑO DE TU PIEL

*
El sueño de tu piel es mi vientre de diosa.

En el crepúsculo dorado escucho las canciones
de las estrellas muertas
que se alzan por encima de lo sórdido.

La vida del mundo se parece a las aguas
que se detienen en la sangre del hombre sin luz.

La escarcha de los árboles espera
la sombra suplantada por espectros
que pactan con relojes los sonidos
del viento sur
que sopla por las noches con lluvias tormentosas.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 22 de enero de 2014


DESPOJADO

*
Despojado de todo
has ido sin saberlo
a la desnudez de la caverna.

Muerta la mentira
han caído
las máscaras de amianto.

Circulas fríamente
habiéndote quitado los disfraces
de amante constructor.

Ahora, ya sólo eres un lobo,
un licántropo herido
que deambula sin norte
por
la
ciudad
dormida
en
laberintos.

Todo en ti es un espejo
de la destrucción y la entropía.

Pero yo,
consciente de tu fase
de crisálida,
espero
tu mutación al alba...


Ana Muela Sopeña

VÍCTIMA DE UN DIOS OSCURO

*
Víctima de un dios oscuro
podría destruirme
con las botas que llevan
los ejecutores de la muerte.

Camino en cementerios de pobreza
con el alma encendida
mientras mis mecanismos
de defensa
se van desintegrando en el exilio.

Soy víctima de alguien
que me mira sin verme
en los corredores más ocultos
de la locura enmascarada.

Podría revertir este desastre
para curar secuelas
de marginación y de orfandad
y en vez de ser la víctima
ser esa protectora
implacable, sin llanto ni penuria,
abierta a medicinas del espíritu,
invisible en la sangre de la condenación.

En una vida extraña
yo me quedo
para sanar el alma del espacio,
el alma colectiva de los seres
que sin norte encarnaron
para representar la tiranía.

Y en otra vida clara y silenciosa
me voy,
huyendo de lo denso
que lacera mi espíritu
con las flechas abyectas
que carcomen mi luz.

Me desdoblo en dos seres.

La hembra independiente
que escapa de la trampa
para ser simplemente una vestal

y la hembra con lágrimas de barro
que se queda en el ruedo
del símbolo del círculo,
con la serpiente medicina
cuyo veneno mata y cura
al mismo tiempo.

Las dos mujeres corren en abismos
donde los cronómetros están
avisando con timbres estridentes
y no se hallan las llaves
para sobrevivir
a la hecatombe
de lobos malheridos
por siglos y milenios de esclavitud absurda
a dioses belicosos y siniestros.

Las dos mujeres aman
con la pasión desnuda de los astros.
Se retuercen en pozos
donde el amor es sólo una metáfora.

Lucen con arrogancia
el rostro más brillante
de la creación de lo divino

o el rostro lacerado
mientras
un
llanto
amargo
acrecienta la herida
en las tinieblas.

La decisión se torna muy difícil.

La huida es sólo cura
de lo íntimo
mas quiebra de la especie.

Permanecer en cambio
es el reto sagrado
de la mutación mitocondrial.

Donde la víctima
se torna ahora una artífice
de cambios importantes:
como la masa crítica
o el centésimo mono.

Entonces ya no hay víctima
porque todo se altera
para siempre.

El juego de ajedrez
de púlsares sin pánico
avanza inexorable
por estelas divinas.

Células atrapadas por la luz
que dejan el período
cavernario,
los genes ancestrales
del Cromosoma Y
en los mundos antiguos
de Lemuria o la Atlántida.


Ana Muela Sopeña

martes, 21 de enero de 2014


EL TREN

*
La soledad lacera mi piel híbrida
y siento al animal en el vacío
mientras las calles alzan su temblor
en la inmediatez de la nostalgia.

El frío con la lluvia
me envuelve en ese manto de silencio
que administras con sangre de reptil.

Viajo hacia alguna parte
en el tren de tu infancia.
Allí estás dentro
de una visión de agua,
en mitad de la niebla de otra época.

Consciente del sonido de las horas
retrocedo al pasado.

Atesoro tu imagen,
cuando aún eras niño.

Abrazo en el espejo
a aquel ángel con alas, antes de la caída,
y siento interiormente tu pulso palpitando
como un gorrión de lluvia...


Ana Muela Sopeña

sábado, 18 de enero de 2014


LÁGRIMAS DE SOMBRA

*
I

Lágrimas de sombra
sobre mi piel de frío
en medio de la nieve.
Tu aguacero me inunda
de historias sórdidas.


II

Mundos de niebla
sumergidos en barcos de papel.
Los recuerdos me aproximan
a un naufragio sin luna.


III

La luz del círculo
se mueve entre los árboles.
Un lobo silencioso aúlla por las noches.


IV

Ciudad de hielo
en tus manos de otoño.
Niebla sonámbula.


V

Tu cuerpo se rebela
en la luz de mi vientre.
Somos un círculo.


VI

Sombras de nadie
en la ciudad desnuda.
Sueños dormidos.


VII

Soy en la noche
el agua del misterio.
Inspiración.


VIII

Un pájaro de lluvia
me recuerda en la noche
los presagios que emanan de ti.


Ana Muela Sopeña

jueves, 16 de enero de 2014


CIUDAD DE SOMBRA

*
Esta ciudad de sombra
nos cobija en sus calles de silencio.

Los coches aparcados en hileras
sueñan en soledad.

Relojes sumergidos en el tiempo
hablan de la otra historia.

Sucedáneos del eco
se escuchan por las plazas del presagio.

Intuimos el miedo en las aceras
y caminamos rápido al zenit de la luz.

Los portales abiertos en la noche
albergan los abrazos más ocultos.

Observamos los árboles
en las avenidas luminosas
y los escaparates de las tiendas
nos ofrecen artículos inútiles.

Esta ciudad de espejos laberínticos
nos conduce a otros mundos intangibles.

Bibliotecas de cuento
se alzan sobre vórtices de bruma.

La llovizna ha hechizado los parques del subsueño.

Noctámbulos los pasos nos dirigen
al centro de la urbe, donde todo es real
incluso aquellas máscaras antiguas
de transeúntes sin heridas.

La hermandad de la niebla
nos envuelve con su frío
en la desolación del habitante
que puebla
esta ciudad sin nombre...


Ana Muela Sopeña