*
A propósito de su cuento "La piedra con forma de riñón
que se desplaza día tras día".
Ella
hacía funambulismo entre edificios,
con el riesgo extremo de caer al vacío.
La vida era cáotica en lo alto.
Cómplice del viento
mantenía
su coherencia interna frente al mundo.
Ana Muela Sopeña
domingo 19 de julio de 2009
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