martes, 11 de agosto de 2009

APÁTRIDA Y SIN DUEÑO

*
En la ausencia
me he prendado de tu alma.

El juego de las máscaras
se entretiene con sombras y con números
en el agua de un tiempo traicionado.

Y el hielo de mi piel,
apátrida
y
sin
dueño,
imagina visiones
en los núcleos de células hambrientas.

Permanezco a la espera,
en la ecuación de un mundo sin raíces.


Ana Muela Sopeña