*
Apenas te contemplo como un nombre
en espacios oscuros del espejo,
mientras te siento mío y yo tuya.
Te veo en noches suaves siendo un hombre
que me abraza en la estrella del reflejo
y me permite ser figura suya.
Te rozo con mis dedos para amarte,
me pides que te brinde una caricia,
seguimos en el fuego, en la delicia,
y sumisa me inicio en ti en el arte.
Acudo a tu reclamo como loba,
sin saber si tu voz es verdadera
o si la llama empieza en mi cadera
y la aventura es sólo para alcoba.
Ana Muela Sopeña
martes, 18 de agosto de 2009
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2 Gotas de lluvia:
Me gusta este poema erótico. Un tema-registro al que yo no me atrevo.
Grscias por dejárnoslo. Soco
Gracias, Soco.
Me he inspirado en los sonetos de Tomás Segovia. Sus sonetos son todos así...
Un abrazo
Ana
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