*
Un cazador furtivo,
en territorio fértil de la luna,
ha colocado trampas para ciervas.
Posee muchas flechas
en un carcaj de agua.
Las ciervas ya no saben meditar
y caen en la ceguera,
por los acantilados de los lobos.
Dispongo mi vestido
en el bosque secreto y consagrado a las vestales,
para informar al viento
de las mareas.
Camino de la mano
de Júpiter y el fuego
hacia hogueras con círculos de luz.
El cazador furtivo
espera que la caza le haga ver
el ojo de las diosas,
pero las diosas nunca son cazadas.
El cazador desnudo
oculta el camafeo de su hermana
en un cofre de oro.
Ana Muela Sopeña
lunes, 10 de agosto de 2009
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6 Gotas de lluvia:
Las ciervas ya no saben meditar
y caen en la ceguera,
por los acantilados de los lobos.
Muy buenos versos.
abrazo,
d.
Gracias, Diana, por tu visita a mi blog.
Un abrazo
Ana
Ana: llego a tu blog por la conexión con el poeta Fernando Sabido.
Descubro una bella poesía que abre nuevos conceptos.
Afectos:
Elsa.
Gracias, Elsa.
Es una alegría verte entre mis versos.
Un abrazo de amistad y poesía
Ana
Felicitaciones Ana
Un maravilloso poema
que me ha entusiasmado
Cada fragmento una enseñanza
y cada enseñanza una belleza
poética
Mil abrazos niña
Te quiero y
lo sabes
Rosa
Rosa, es una alegría verte en medio de estos versos.
Siempre bienvenida a mi rincón de letras.
Un besito, niña
Ana
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