martes, 11 de agosto de 2009

EN EL HUMO

*
En el humo contemplo ya tu risa
como sombra que sigue enamorada
del animal que inicia su alborada,
al hilo de otro cuerpo que se alisa.

La belleza sureña me requisa
el coral de mis manos y, calmada,
la mar se crece pronto sublimada
en la escarcha que inhibe ya su brisa.

La luz se hace mistérica ilusión,
con cuerdas adheridas a otro río
y el insomnio varado en la memoria.

Me intriga que me hables de pasión
entre la niebla núbil del gran frío,
en una playa alada, sin historia.


Ana Muela Sopeña