viernes 5 de febrero de 2010

PÁNICO ANCESTRAL

*
- Amo la sombra
de los hombres sin ojo,
porque venden el humo de la nada.

- Detesto el abismo del amor.
Más allá de las letras o los nombres,
el mundo se hace niebla entre los códigos
y las noches me ofrecen
el pánico ancestral de lluvia y lodo.

- El vagabundo aspira a ser un núcleo
y el hombre de familia quiere huir.

- En la imposibilidad de la locura
el orden imperante quiere sangre.

- Cuando todo termina,
el árbol del silencio busca el vórtice
de la luz escondida en el naufragio.

- Amo el espectro
de las mujeres-luna
que un día fueron boas en un sueño
y otro iguanas de hielo entre dos lágrimas.

- Amo lo oscuro de los hombres sin sombra
que caminan erguidos hacia el norte,
buscando la ilusión de la conquista.

- Persigo las quimeras en la Antártida,
allí donde la cópula es de hielo,
para sobrevivir a glaciaciones
y dejar la semilla en esta Tierra.

- Amo los sueños de los niños adultos
que escapan de castigos y de jaulas,
al tiempo que sollozan en crepúsculos.

- Un día escribiré todos los libros
que lloran la partida de la infancia.

- Adoro la canción de medianoche,
cuando el espía híbrido
se retira la máscara de fuego
y se muestra como un primate extraño.

- Me invade la nostalgia del pasado
cuando consigo ser un triunfador,
recuerdo en los relojes las secuencias
de la vida entregada a la utopía.

- Amo los párpados de acero en la distancia
y asumo que la aurora
es un fugaz instante,
para volar despacio sobre el mundo.

- Destapo con el nido a las cigarras
que luchan por llegar a fin de mes.
Las hormigas olvidan cualquier baile,
tan sólo saben ser dinero al cubo.

- Amo el delirio
de las noches sin humo,
allí pierdo el instinto, en barcos de papel.

- Resistiré el silencio de los días,
más allá de los límites del sueño,
con pesadillas llenas de temores
que lleven al impacto del futuro.

- Amo el secreto de los bosques de lobos,
consagrados al cáliz de la rosa.

- Me envuelvo en una música del alba,
para que los jilgueros me acompañen.


Ana Muela Sopeña


*****

En cursiva: Mujer arquetípica.
En letra normal: Hombre arquetípico.

2 comentarios:

Manuel dijo...

En silencio: Lector arquetípico que alucina con el vuelo de tu pluma en interpunctus.

No sé si es a duo, o de ti sólo ensamblado, pero me parece en cualquier caso, sencillamente genial, meiga.


Un beso
Manuel

Ana Muela Sopeña dijo...

Manuel, me encanta que el poema te haya gustado. Lo he escrito yo y está concebido para leer con otra persona. Las estrofas en cursiva una mujer. Las estrofas en letra normal un hombre.

Un besito
Ana