martes, 4 de mayo de 2010

EN UN VAGÓN VACÍO

*
Al escuchar tu voz me siento libre,
avanzo entre la lluvia silenciosa
y mis sentidos abren la mirada
a la noche secreta.

Me gusta seducirte muy despacio
en un vagón vacío.

Tus palabras me llevan hacia el vértigo
del enigma perdido en mi deseo.


Ana Muela Sopeña

2 comentarios:

Julio dijo...

Hermoso. La seducción se inscribe en los límites del vagón para hacerla más sugestiva en la desnudez de las paredes. Caben tantas interpretaciones de este vagón y del juego de la vida como lecturas.
Salud.

Ana Muela Sopeña dijo...

Julio, es una alegría que el poema te haya gustado.

Un beso
Ana