lunes, 10 de mayo de 2010

UN VERSO YA OLVIDADO

*
Todas las ventanas dan al patio
donde el sol se presenta con su máscara
de espejos invisibles.

Las palabras esperan en cuadernos
su viaje sin retorno hacia la luna,
para que las visiones se hagan nítidas.

Un verso ya olvidado en su cuartilla
se convierte en la luz reveladora
de los sueños de infancia, sin historia.

Y retornamos siempre al agua azul
con pétalos de escarcha y de deseo
detenidos en lágrimas de exilio.

Las estrofas se mecen en columpios
de consonantes híbridas de sombra,
donde existe belleza primigenia
que pacta con el ángel de la muerte.

Buscamos ese instante de pureza
que mana de la herida más profunda
y conecta el espíritu a los vórtices
de un pasado silente y melancólico.


Ana Muela Sopeña

4 comentarios:

ELISA GOLOTT dijo...

Anita, me transportaste a mi niñez. Un poema muy melancólico con aroma a manzana acaramelada.

Un beso amiga, Elisa

Ana Muela Sopeña dijo...

Elisa, me encanta que el poema te haya gustado.

Un beso grande
Ana

Julio dijo...

Ana, cómo nos llevas a ese final y cierre de poema donde se concentra toda la melancolía del vivir, del ser; y como siempre, en la suave cadencia de tus versos que tan bien acompaña a la lectura. Enhorabuena.
Salud.

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Julio, es un placer verte por aquí, amigo.

Un abrazo grande
Ana