miércoles, 25 de agosto de 2010

JUEGO DE LA OCA

*
A Pere Bessó, aliado en la palabra

El niño que se fue por otro lado
regresa con canicas en un tren,
para jugar el juego de la oca.

El tiempo no pregunta,
cabalga por las piedras sigilosas
en átomos de luz asalvajada.


Ana Muela Sopeña

4 comentarios:

Pere Bessó dijo...

Gracias (y mancias), Añuela.

Y, aunque fuera en avión o barco, ya es difícil ju
gar al juego de la oca con canicas de barro o de cristal, para el caso lo mismo hace, dificultad extrema, a no ser que, cielos, el niño que se ha ido por otro lado retorne con el libro de recetas del Mago de Oz que, mira por dónde, era turco, aunque cayera por tierras vascas de coz y de choz. Eso ya no es tan conocido. Pero la danza de los derviches da cierta ventaja.
Pere.

Ana Muela Sopeña dijo...

Pere:
Espero que tu viaje haya sido agradable. ¡Quien pudiera viajar a Estambul y recorrer sus calles lentamente!!!!

Gracias por estar ahí y por tus últimas traducciones a tu bella lengua.

Besos
Anna

estrella dijo...

Buenas noches Ana!!
¡Quién no ha vuelto a su niñez,alguna vez,a recordar esas partidas tan divertidas!
Yo lo he vuelto a hacer gracias a ti.
Un beso

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Estrella, me alegra que este poema te haya gustado.

Un abrazo
Ana