viernes, 11 de marzo de 2011

11 M

*
Después de siete años
hay gente que no puede ver trenes en raíles.

Para ellos no son trenes con destino,
son trenes de la muerte.

Perdieron a sus seres más cercanos
o se quedaron sordos
o perdieron la fe en la vida cálida...

Después de siete años
recordamos a todos los que fueron
contentos a su día de trabajo,
a sus horas de clase o a comprar
y nunca regresaron
sólo por un absurdo...


Ana Muela Sopeña

2 comentarios:

Unknown dijo...

Un tren que se estaciona en el dolor...

Ojalá sus raíles no chirriasen el silencio, meiga.

Un beso
Manuel

Ana Muela Sopeña dijo...

Ojalá, Manuel.

Gracias por pasar.

Un beso
Ana