viernes, 18 de marzo de 2011

EN EL PRESAGIO

*
La luna nos sonríe
y mi piel busca en ti el espejo lúcido.

Eres amado siempre en mi solsticio
con la belleza etérea del crepúsculo.

Mi cuerpo te reclama
en el presagio,
en la sombra
de un mundo inextinguible.

Tu luz es mi pilar en las tinieblas.

Te acaricio en el fondo de los sueños
por calles entre siglos, con sus árboles.

Habitamos cafés a mediatarde,
deambulamos por plazas con aceras.

El numen del lugar nos va invitando
a esta ciudad sin nombre,
mientras la lluvia cae en la nostalgia.

El frío nos invade,
pero tu abrazo siempre nos protege
y mis pupilas aman las estrellas
con adverbios que saben de visiones
y pronombres tejidos con el mar.

Errante es el misterio de tus besos
en un cosmos de códigos antiguos.


Ana Muela Sopeña

2 comentarios:

faustino lobato dijo...

Cada verso es un poema. Interesante tu forma lírica de describir ciertas situaciones. Un abrazote. Tino

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Tino. Es una alegría verte por aquí.

Un abrazo
Ana