martes, 23 de agosto de 2011

EN UNA LLAVE

*
¿Cómo esperar tu piel, suave y tan cálida?
¿cómo ser tu salvaje amante y fiera?
¿cómo correr por campos sin un límite?
¿cómo estrechar tu cuerpo contra el mío...?

El secreto se encuentra en una llave
que abre el cofre del tiempo
y de la herida
con el instinto agudo del mutismo.


Ana Muela Sopeña

12 comentarios:

Marina Centeno dijo...

Mantener la puerta cerrada y no dejar escarse ni un suspiro. Hay amores que pasan la vida dentro de un libro cerrado, bajo no sé cuántos poemas, callados como los relojes que se les fuera la hora...

Me ha encantado, querida Ana, muchas gracias por el deleite de tus letras.

Besos, muchos.

Marina Centeno.

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Marina, es un placer verte entre mis letras.

Un beso, amiga
Ana

Nahuel dijo...

el primer instinto...

saludos, nahuel

Julio Díaz-Escamilla dijo...

(Prueba. He dejado dos mensajes y nada. Prueba)

Julio Díaz-Escamilla dijo...

Llaves podrán haber muchas, pero ¿y la cerradura? Todo un universo el poema, tantos caminos los versos.
Un abrazo.

centauronueva dijo...

Preciso, precioso............mil.......y gracias

Joana dijo...

Infinits els camins i les dreceres de l'univers poètic que el llautó del temps ens capgira convertint-los en laberints de dubtós destí.
Sols el vers trobarem la clau que obri el so del silenci.

M'encanten els teus versos, Ana. Un plaer llegir-te.

Joana dijo...

Perdó, volia dir "Sols al vers..."

Ana Muela Sopeña dijo...

Nahuel, gracias por venir.

Besos
Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Julio:

La cerradura puede adoptar múltiples formas. Ahí reside el enigma.

Abrazos
Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias por estar...

Un beso
Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Hola Joana:

Gràcies per venir al meu espai.

És bonic el so del silenci, en ell habiten les claus de la felicitat i de la creació. Quan ens comuniquem no solament és important el que es diu sinó el que no es diu. Quan escrivim deixem paraules en l'aire per a imaginar mons que resideixen on habita el no-pensament.

Una forta abraçada
Ana