domingo, 28 de agosto de 2011

PREMONICIONES

*
En la penumbra
nuestra historia se anuncia en un cristal,
más allá de las cartas
o las premoniciones.

Caminamos descalzos
por ciudades desnudas, derrumbadas,
entre polvo desértico.

Atravesamos campos y senderos
con la orfandad pegada a nuestros pies
y en los ojos la niebla.

Se oscurece la luz
entre la bruma fría de las noches
de este verano de agua que se oculta.

Entre sombras de mundos invisibles
nuestras miradas cruzan universos,
para sentir que todo es como antes.

Y el tiempo nos arropa con su luna
ataviada con música de humo.


Ana Muela Sopeña

2 comentarios:

Julio Díaz-Escamilla dijo...

"(...)para sentir que todo es como antes.". En derecho está el lector a dejarse atravesar por un verso lanzado en susurro desde el vientre del poema.
Un abrazo.

Ana Muela Sopeña dijo...

El lector hace suyo el poema y lo convierte en otra cosa. Un poema se convierte en poema cuando hay al menos un lector ajeno a quien lo escribió que lo recibe como algo mágico.

Un abrazo
Ana