lunes, 21 de mayo de 2012

LA CIUDAD SE RESISTE A ABANDONARNOS

*
La ciudad se resiste a abandonarnos.

Quiere nuestros paseos
solitarios
en medio de la bruma y la desidia,

nuestros cafés con lluvia
y viento huracanado de la noche,

nuestros besos furtivos
detrás de los tranvías,
en aceras sin pánico al futuro.

Tus manos son las manos
de la melancolía en el presagio.

Mis pupilas se acuerdan
de la nostalgia cálida de ti.

Nos amparamos siempre entre las horas
al tiempo que el reloj
de la Estación de Abando
marca con sus agujas nuestras huellas,
más allá de los límites del mundo.


Ana Muela Sopeña

2 comentarios:

Beatriz dijo...

Sensitivos, profundos, hermosos... penetran hasta lo profundo del alma...
Un placer leerte.
Gracias por compartir
Mil besos de luz
. Bendiciones.

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Beatriz, por venir y por tus palabras.

Un abrazo de luz
Ana