miércoles, 5 de diciembre de 2012

LA LLUVIA SE DERRAMA

*
La lluvia se derrama por aceras
y el frío del otoño se hace cómplice
de este instante feroz y solitario.

Un camión a lo lejos se detiene
y luego sigue rumbo
a lo desconocido.

La ría desvanece sus fantasmas
en la noche callada.

El gasolino duerme en su refugio,
al tiempo que los vientos
soplan sobre el espíritu del hombre.

Diciembre se ha hecho nítido en sonidos
que parecen de invierno...

La carretera finge que los seres
van hacia alguna parte y tienen metas,
pero todo es mentira, en realidad
la vida se ha parado en una zanja
y la gente se mueve sin un norte.

Y fluye a la deriva ya, sin tregua,
el Nervión con sus barcos,
en el sonambulismo de las luces,
y nos trae el placer
de otras latitudes más amables
con la extraña elegancia
de un mundo sin fronteras...


Ana Muela Sopeña