viernes, 1 de noviembre de 2013

SÍNDROME DE ESTOCOLMO EN ESPIRAL

*
La víctima regresa
al útero materno maltratado
a la familia llena de violencia
al instante de tanto sufrimiento
y encuentra paradojas en el aire.
Es la espiral que vuelve a repetirse.
Desea ya la huida,
pero también se cree
que debe seguir viva
en la infancia dorada
que simuló ser protegida
porque el horror fue pena cotidiana
y los golpes quedaron en el alma
adheridos con trazos indelebles.

El pájaro se ha herido
en su vuelo hacia el árbol protector.

En eterno retorno
la víctima regresa a aquel momento
de espacio con el pánico vital.
Instante diminuto.
Es un microsegundo:
electrocardiograma algo distinto...
y quiere soluciones,
pero siempre las cosas van cayendo
hacia el nudo terrible sin final.

La flor busca el apoyo de la roca.

Síndrome de Estocolmo en espiral
que pide una respuesta colectiva,
más allá de la lógica y cordura.

Una montaña blanca
persigue a los demonios en los sueños.

Porque también los victimarios,
salvo alguna excepción no desdeñable,
de niños fueron víctimas de otros.

Amar es territorio de locura.

En círculos concéntricos se tocan
las víctimas, verdugos, victimarios,
salvadores y héroes y heroínas.

Pero ¿qué es este síndrome
que toca lo creado y lo increado?

Los círculos concéntricos suceden
a la mente que todo lo analiza.

Mariposas de luz se alzan sin alas...

Síndrome de Estocolmo en espiral...
¿Cómo ha de resolverse esta ecuación?

La sombra es pesadilla de otro tiempo.
Somos sólo el producto de la grieta.

Machismo radical
en el inconsciente del genoma.
Hembrismo vengativo
reaccionando a la norma de los noes.
Síndrome de Estocolmo
ataviado con galas de esponsales.
Síndrome de Estocolmo en todas partes,
que vengan los expertos y lo curen...
En el genoma hay síndrome también
por eso es tan difícil el barrido...

El rizoma errabundo toca el cielo
pero las hojas verdes van reptando
a un inframundo lleno, incoherente...


Ana Muela Sopeña

10 comentarios:

Luna de Cristal dijo...

Ana

muy buen trabajo poético en torno a este conocido Síndrome de Estocolmo, pienso que toda indagación poética o no, desde el punto de vista femenino ofrece una claridad para ir liberando la antigua opresión que no cesa de manifestarse en nuestras sociedades civilizadas. Repetición de modelos como insalvable obstáculo , exigen educación , acometer este tema sin miedo y con responsabilidad social .
felicitaciones por abordar estas temáticas.

Marisa Aragón Willner

Giovanna Benedetti dijo...

Excelente y perspicaz metáfora Ana (la del "sídrome de Estocolmo en espiral"), para significar poéticamente -y con mucho acierto- algo de esa temeraria angustia existencial de nuestro entorno.

Giovanna Benedetti(Panamá)
San Lorenzo de El Escorial, Madrid

JOSÉ IGNACIO RESTREPO dijo...

Se entrega el optimismo de la sal, por habitar sin prisa otro alimento...Los ojos que sonríen más allá, contemplan un fractal del desconcierto, murmurando a Tanatos, sus silencios, que en minutos semillas dejarán a lo ancho del mundo, que veremos...Bellas letras Ana, gracias siempre...

Guille Silva dijo...

Hola Ana, impactante tu poesía.
Ese interrogante debe ser resuelto, no hay más tiempo para que otras flores se golpeen contra las rocas. Triste síndrome, interminable espiral. Creo firmemente que se pueden cortar las cadenas de una vez por todas, que las almas de los abusados pueden ser restauradas, puedan llegar a encontrar el perdón liberador para no continuar siendo un eslabón de la tristeza.
Un beso amiga, te felicito por el valor de tus letras y me identifico con tu compromiso desde el arte.

Maria Germaná Matta dijo...

Ana,
Un planteamiento muy interesante "Sín drome de Estocolmo en Espiral".
La familia, esas huellas grabadas que muchas veces nos impiden ir más allá.
Un abrazo

Ana Muela Sopeña dijo...

Querida Marisa:

El Síndrome de Estocolmo nació para explicar por qué las víctimas del robo del Banco Estocolmo en Suecia, después de 6 días de estar capturados por los atracadores desarrollaron sentimientos positivos hacia ellos. Incluso una mujer se comprometió con uno de sus captores. Posteriormente el nombre del síndrome también se ha aplicado
a las relaciones de pareja.
Y...sinceramente creo que no solo las mujeres víctimas de hombres maltratadores desarrollan sentimientos positivos hacia ellos sino también los hombres víctimas de mujeres maltratadoras hacia ellas. Es algo alucinante, pero rigurosamente cierto.

Gracias por tu comentario
Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Muchas gracias, Giovanna, es cierto lo que dices. Nuestro entorno caótico es demencial en muchos aspectos y este síndrome puede explicar bastantes cuestiones.

Besos y gracias por venir
Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias a ti, José Ignacio, por venir a mi espacio y brindarme tus palabras.

Un fuerte abrazo
Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Muchas gracias, Guille, por tu aportación.

Sí, también creo que desde el arte se pueden abrir las conciencias. En realidad desde cualquier campo.

Arte, ciencia, deporte. Necesitamos despertar y cuidarnos unos a otros...

Besos
Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Muchas gracias, María, por visitar mi espacio y dejarme tus palabras.

Besos, amiga
Ana