sábado, 27 de abril de 2013


ZONA SIN MIEDO

*
Un tren avanza
en el zigzag de hielo
y llega hasta tu piel
donde el mundo parece misterioso.

En mis sueños percibo los raíles
que me aproximan
a tu zona sin miedo,
al látigo ancestral que te aparta del grupo.


Ana Muela Sopeña

TU BESO

*
Tu beso fue un instante en el que tu mirada
me alumbró con su luz.
En la sombra
un animal sin pánico nos habitó tranquilo
con vínculos de fuego
en la respiración de lo invisible.


Ana Muela Sopeña

viernes, 26 de abril de 2013


PROHIBIDO EL PASO: ZONA RADIACTIVA

*
No hay flor de plutonio,
en el recuerdo sólo
la explosión y el lamento.

No hay pétalos de uranio,
jamás será el olvido de los astros
aunque los hombres sigan sin mirar.

El yodo radiactivo no da árboles,
ni frutos, ni semillas...

Los edificios muertos.

Una mujer dejó
fotografías sepia en un álbum.

Las sábanas tendidas,
la mesa con los platos y cubiertos.

Las señales lo indican:
Prohibido el paso: Zona radiactiva.

La soledad recorre este paraje,
pero
deberían llegar los autobuses
con los ingenieros nucleares
que aún dicen:
la energía nuclear es segura.

Que pasaran
unas vacaciones familiares
en una casa abandonada
y siguieran diciendo
que la energía nuclear es segura.

Que bebieran agua radiactiva
y comieran alimentos
ya imposibles
y siguieran diciendo
que la energía nuclear
es segura.

Y que los legisladores
tuvieran sus balnearios allí
y siguieran determinando
por Ley
que la energía nuclear
es segura.

Y que los grandes magnates
de las empresas eléctricas
dependientes de la energía atómica
tuvieran que viajar
una temporada a los infiernos
y pudieran argumentar
que la energía nuclear
es una energía limpia y económica.

¿Es esto posible?

Nooooooooooooo

Porque su pensamiento es:
- Sé un mutante tú
que yo quiero la energía
para llenar mis bolsillos.

Pero los mutantes seremos todos
si siguen las centrales funcionando
en esta Tierra de locura.

No hay flor de plutonio
y la Tierra será inhabitable
si no cambiamos
el rumbo de esta especie
kamikaze.


Ana Muela Sopeña

POEMAS SOBRE CHERNOBYL

POEMAS SOBRE CHERNOBYL


PRIPYAT

*
Ciudad fantasma
alojada en las nubes del tiempo.
En tus piedras la muerte
habitando los próximos siglos.
En los techos, los árboles,
nos hablan de una vida que se esfuerza...

Una noria extraviada en visiones oníricas.

Aquí el apocalipsis toma forma
de una palabra agónica en su símbolo.

Es el ajenjo puro
como en el libro de San Juan.

Al contemplar los muros
de Pripyat
sólo podemos
derramar una lágrima.

Ojalá el sacrificio de la gente,
las terribles secuelas
del accidente de Chernóbyl
nos permitan aprender de los errores...

En la imagen de tierra
desde satélites del aire:
un punto negro a la deriva...

En la espiral de fuego
con el espíritu del agua:
una lección para ver algo
y que caigan las vendas
y los cronómetros despierten...


Ana Muela Sopeña


Poema reeditado
Hoy hace 27 años que se produjo el accidente nuclear de Chernobyl.

jueves, 25 de abril de 2013


MUNDOS SIMULTÁNEOS

*
Campanadas de muerte / Símbolos del inicio
han avisado ya de este final. / me llevan al umbral de esta aventura.

El paisaje está helado / Hay un paraje cálido
y tu voz tan lejana / y tu voz se aproxima
va haciéndose inaudible. / hasta que puedo oírla.

En mi mundo de lunas / En mi reino solar
he querido integrarte para siempre, / habitas desde siempre
pero todo es en vano. / y me haces creadora.

No quieres ya mirarme, / Me miras en semáforos
huyes de las farolas que me alumbran. / y vienes a observarme entre la niebla.

Todo va diluyéndose en la noche / Todo se cristaliza en cada aurora
mientras mi piel atávica te nombra / mientras mi cuerpo cósmico te escribe
en medio del silencio. / en medio del sonido existencial.


Ana Muela Sopeña

LA DANZA DE LA MOZA DONOSA DE ALBERTO GINASTERA

*
La muchacha camina
por la ciudad de sol
mientras sus ojos miran
la belleza del agua
en las nubes del día
y en lluvia del recuerdo.

La muchacha se inclina
por las plazas en tardes
al tiempo que no olvida
sus sueños constelados.

La muchacha se mira
en aceras de luna,
seduciendo a la vida
con su cuerpo de diosa.
Su existencia respira
el pulso de la tierra
y presagia y anida
cual pájaro errabundo.

Vuelve a la madrugada
sobre calles desiertas
y persigue su danza
con párpados caídos.
Silencia sus palabras
y archiva sus historias
en medio de la nada
que la envuelve en el humo.


Ana Muela Sopeña

GNOSSIENNES DE SATIE

*
1

I

La ancianidad nos espera
en el tiempo futuro de la sombra.

II

Una mujer derrama
sus lágrimas al lodo de la tierra
y se pregunta
cómo las horas
han podido avanzar tan velozmente.

Ahora, con la cabeza perdida,
se halla extraviada en un asilo
con una muñeca en sus brazos.
Se abraza al cuerpo diminuto
y siente la ternura
de cuando aún era una niña.

III

Junto al fuego
un hombre solo
tiene la cabeza entre sus manos
mientras intenta no pensar.

IV

En el bosque
los amantes fugitivos
huyen
de las miradas de los otros.

V

Un ángel de piedra
llora desconsoladamente
por la muerte de su amigo
y sobre una sepultura
otro ángel victorioso
acoge en su regazo
a los que viajan
del otro lado de los muertos.

VI

Sobre las catedrales
las gárgolas protegen del infierno
y la música sigue sonando
en el corazón de la ciudad.

2

I

Nostalgia en los recuerdos
que las horas deslizan por los túneles.

II

Una muchacha rubia
aguarda junto a la escalera
las páginas de olvido
para volver a su infancia.

Se ve en un cuarto sórdido
mirando la oscuridad.

3

I

Una niña
deambula por el bosque
con un ángel guardián a su lado.

Se viste de luz...

Más tarde, vive la soledad
junto al esposo que un día amó.

Con un abrigo azul
y maleta de piel
camina
hasta llegar a un museo.

Allí ve los cuadros
en los que las personas
aman su aislamiento,
pero ella persigue aquella luz
que le hizo percibir en la ciudad
algo más que demonios
en las alturas.

II

La música de Satie lo inunda todo
y el crepúsculo da paso
a la disolución en lo infinito.


Ana Muela Sopeña

domingo, 21 de abril de 2013


DENTRO DEL JAGUAR

*
A Ana Franco Ortuño


Suena el  misterio dentro del jaguar
mientras las obsidianas
luchan por ser depósitos de fuego.

Los archivos del tiempo cambian soles por lunas
en el cielo ancestral de piedra y lodo

y se escucha el presagio
de la serpiente húmeda del sueño

y un animal de agua
me mata y me alimenta.

Los signos te renombran
el universo ávido de magia
a la vez que te acogen en sus círculos.


Ana Muela Sopeña

sábado, 20 de abril de 2013


PIEL DE UN MUNDO IMAGINADO

*
A veces esta vida es como un muro,
inaccesible en noches de tormenta
y peligrosamente lúcida.

Amo la piel de un mundo imaginado
que me hace cabalgar por el subsueño
hacia cumbres azules y nevadas.

A veces la existencia es como el hielo,
difícil en las tardes de la lluvia
y absurda como imágenes utópicas.

Amo el círculo rojo de visiones
que me hace aún creer en los humanos
y sostener el sueño de los pájaros.

A veces esta vida es como el viento
que mueve el sauce herido
en jornadas perdidas en las horas.

Amo las espirales de tu cuerpo
que me permiten ser mujer atávica
y contemplar la rosa en tus pupilas.

A veces la existencia es como tú
que caminas desnudo por los muelles.

Amo el instinto suave de la luna
que me acerca a tus manos creadoras
en la fugacidad de los minutos.

A veces esta vida es como yo
que deambulo descalza por las calles
y me dirijo a espacios de sonrisas.

Amo el paisaje frío de la arena
que me hace trastocar el universo
con el roce ancestral de diosas blancas.

A veces la existencia es una danza
que nos une sin planes ni destino
en burbujas de amor incombustible.

Amo las nebulosas y galaxias
donde mis cuerpos dobles son felices
y me hacen recordar que soy de luz.


Ana Muela Sopeña

FRAGMENTOS DE ABRIL

*
I

El equilibrio está en el arte de morir
porque el estancamiento
es un falso poder que deteriora.

II

La creación nos lleva a la locura
y al amor que amedrenta pero sana.

III

Las pasiones corruptas nos someten
a una vida sin éxito ni luz.

IV

El Yin y el Yang deslizan y convergen
en la soledad que nos ampara.

V

La fuerza es la victoria
que nos hace esperar tiempos mejores
rompiendo cualquier muro que nos frene.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 17 de abril de 2013

.



Fotografía: Ana Muela Sopeña

PUENTE DE DEUSTO

*
La tarde se diluye
sobre la ría del Nervión.
A lo lejos los montes,
más cerca los reflejos de las luces
sobre el agua que sabe
de una nostalgia ciega, imperturbable.

Los edificios alzan su temblor
desafiando a ese cruce de caminos
entre la tradición
y la modernidad
de esta villa que pugna por vivir
inmersa en el arte intemporal.

El color del crepúsculo
inunda con su luz todas las sombras.

El puente es como un híbrido
que integra lo más sórdido
a la vez que es espejo
de las constelaciones en la noche.

Los transeúntes corren
hacia ninguna parte.

Termina otra jornada creadora
que inicia los umbrales del subsueño.


Ana Muela Sopeña

PARA ENSOÑAR TU ALMA

*
Sonámbula desciendo por los túneles
de la pasión dispersa y melancólica
para ensoñar tu alma.


Ana Muela Sopeña

lunes, 15 de abril de 2013


SUPERMERCADOS DEL ENCUENTRO

*
Proliferan perfiles
en los supermercados del encuentro.
Portales de la búsqueda
del amor más sublime
coexisten con la caza
de la presa que exalte el ego sórdido.

La gente va dejando
su rastro de tristeza y orfandad
en las diversas páginas.

Mientras,
la máquina te espía,
te coloca los cockies
en tu máquina
y te hace soñar siempre
que el amor es posible
en el universo de Internet.

Pero hay un problema:
nadie ve lo especial que tú eres.

Tu perfil es un punto
insignificante
en medio de millones de perfiles.

Devienes un producto
para ser devorado
por miles de caníbales dispersos
en el planeta de los simios.


Ana Muela Sopeña

EL DORMITORIO EN ARLES

*
Yace sobre la angustia
una cama sonámbula y estrecha.
Dos sillas
presiden la agonía del silencio.

La mesa simboliza
la falta de amistades en el mundo.

El espacio vacío:
lugar de encuentro del genio en su guarida.

La pared con sus cuadros
una ventana al otro.

La habitación parece
un refugio sumido en la tristeza
de la desolación bajo la lluvia.

Los colores inician
trayectorias de nostalgia
hacia un aleph dormido en la memoria.


Ana Muela Sopeña

SUBURBIOS EN LA SOMBRA

*
Cae la noche en mi piel
donde un naufragio cóncavo
me acerca a las heridas más atávicas.

La ciudad
se esconde quietamente
de miradas indiscretas.

Suburbios en la sombra persiguen mis latidos
en la nada que baila en desnudez.

Las calles se retiran
a un sueño del abismo
donde el agua se vuelca en el deseo.

Deambulo por aceras y siento interiormente
la invisibilidad de la belleza.

Desciendo por los túneles
de la visión remota
y capto de la luz su impermanencia.


Ana Muela Sopeña

DESDE EL TEJADO

*
Contemplo la ciudad
desde el tejado de la casa de mi infancia.

Antenas parabólicas,
chimeneas y tejas.

Gatos
al sol de las auroras.

Cada noche los hombres se levantan
para sentir verdades absolutas
en su piel de crepúsculo.

Me pliego en mi guarida
y noto cómo el frío
invade mis espacios interiores.

Recuerdos melancólicos
me llevan sin preguntas
por los precipicios de la luz.


Ana Muela Sopeña

PINCELES

*
A Óscar Pinacchio con mi amistad y admiración

Sobre las aguas
los pinceles del tiempo.
Caleidoscopio.


Ana Muela Sopeña

domingo, 14 de abril de 2013


NO OLVIDO TUS PALABRAS

*
No olvido tus palabras
en la estación de tren
sólo de sueño.

Nuestra historia en penumbra se dilata
a través de los años y los meses
como un río de niebla.

El tiempo nos obliga
a recordar las horas
que compartimos juntos.

La ciudad ha extraviado su pulsar
al diluirse el cúmulo
de nuestros paseos solitarios.

Ahora sólo queda
perseguirnos sin demora
en la lejanía del azul
hasta que el crepúsculo nos una.


Ana Muela Sopeña

A RÁFAGAS

*
A ráfagas el sueño
nos deja con el humo
atrapado en la piel de los combates.


Ana Muela Sopeña

SIN AVISO

*
A veces las palabras
no pueden expresar nuestros silencios
y todo lo que nunca nos atrevemos a decir
irrumpe sin aviso
como un relámpago nocturno.


Ana Muela Sopeña

sábado, 13 de abril de 2013


SÓLO SEGUNDOS

*
Las horas pasan sobre el mar de sueño,
mientras no olvido nuestra ruta
escondida en la historia de la niebla.

Sólo minutos dentro de los túneles,
sólo segundos: nuestra piel de lobos.

El tiempo mece el látigo del humo
en palabras que nunca pronunciamos.


Ana Muela Sopeña

ESTATUA VIVIENTE

*
Pasa la gente rápido
sin mirar a la estatua
viviente como un pájaro sin nido,
en la orfandad de hierro.

De pronto una persona
deposita en su caja unas monedas.

La estatua cambia su postura
y sigue en su marasmo
a la espera
de otro futuro un poco más amable.


Ana Muela Sopeña

LOS COCHES SUEÑAN

*
La noche se presenta indomable
y un gato cruza la calzada
mientras los coches sueñan con ser búhos.


Ana Muela Sopeña



APUNTES DE ABRIL

*
I

En las agendas del pasado
yacen tus besos adheridos a mi sombra.

II

La noche deja entrever
papiroflexias del crepúsculo.

III

Un árbol que olvidó todos los nombres
nos obsequia con dulces y sonrisas.

IV

En laberintos ebrios de lujuria
habita tu mirada cómplice.
Bajo palabras nunca dichas:
un mausoleo
con cicatrices invisibles.


Ana Muela Sopeña

jueves, 11 de abril de 2013


ALFABETO DE LA AUSENCIA

*
Un diccionario suave
me persigue
en la sombra aterida
de tus labios.
Las lunas a lo lejos sólo saben
de apatía en la noche.

En la disolución de mis deseos
el éter sueña siempre
con la luminiscencia de las horas.

Hay un tiempo que avanza
y otro congelado en el no tiempo.

Las palabras de agua actúan sutilmente
como los pronombres adheridos
a nuestras plazas solitarias.

El alfabeto de la ausencia
es ahora mi aliado en el refugio.


Ana Muela Sopeña

SOMBRA EN LOS ESPEJOS

*
Hay sombra en los espejos de los coches.
La soledad y el frío me sumergen,
con lentitud de agua,
en la lluvia que sabe de tu ausencia.


Ana Muela Sopeña

HORMIGA

*
Veo una hormiga
en el bosque del alma.
La luz del sueño.


Ana Muela Sopeña

LUNAS

*
La luna negra me grita
desde un círculo de niebla,
me columpia en sus visiones
por elipses en aceras.
La luna blanca me escucha
en mi sueño de belleza,
para aquietar mi alma lúcida
más allá de las estrellas.
La luna roja me ampara
en su energía de fresa,
susurrándome al oído
música de las esferas.
Naranjita está la luna
desde nubes del planeta
que me permiten bailar
con los árboles de tierra.
Amarilla está la luna
al final de su caverna,
me canta sílabas suaves
mientras en las calles nieva.
La luna verde es mi amiga,
se aletarga entre la seda,
en el mar de los presagios
y en el corazón de amebas.
La luna se ha transformado
en un sollozo turquesa
donde la vida parece
lluvia clara, siempre eterna.
La luna azul es mi cómplice
y me cura de la pena,
mientras contiene mis lágrimas
dentro de una gran pecera.
La luna se ha hecho de luz,
brilla en su color violeta
mientras Gaia le dibuja
caligrafía de letras.
La luna se ha hecho de plata
en medio de una galerna,
los humanos son de paz
en la utopía que reza.
La luna de oro germina
en espíritus de fieras,
para consolar al mundo
con los sonidos de quena.


Ana Muela Sopeña

LATIDO

*
Púlsar de fuego
en tu piel estelar.
Latido antiguo.


Ana Muela Sopeña

miércoles, 10 de abril de 2013


CIUDAD

*
I

Camino por las calles de la duda
en medio de la luz de la ciudad.

II

Los coches me seducen
con sus faros potentes en la niebla
y me hacen sentir como en un cuento.

III

Los transeúntes corren
por plazas adheridas a los sueños.
La utopías hablan
a través de visiones en el metro
y en las escaleras automáticas.
Los ojos de la gente
conservan las imágenes
de lo que ha de llegar y nunca llega.

IV

Un rayo de crepúsculo
me traslada al lugar de los espejos.

V

Respiro tu recuerdo en la nostalgia,
mientras las horas pasan
y yo me hago invisible
en tardes como esta.

VI

Las aceras se cubren con la bruma
y un reloj hechizado por las normas
nos mata lentamente...


Ana Muela Sopeña

INCERTIDUMBRE

*
.....A veces todo parece un caos y la vida fluctúa entre una grieta oscura y una extraña luz que nunca termina de llegar. Lo importante es surfear la ola de la incertidumbre y si nos sumergimos bajo el agua volver a levantarnos, poniéndonos de pie sobre la tabla, antes de que nos tire la próxima ola.


Ana Muela Sopeña

VIAJE SIDERAL

*
Viajo por los planetas y te contemplo a ti
formando una amalgama con los números galácticos.

Los asteroides hablan de la música
que suena en mi interior mientras disfruto
de tu cuerpo de dios griego.

Una galaxia en espiral
me invita a seducirte
en el sueño inducido por los chips de la memoria.

Supernovas amantes de lo lúdico
me dictan al oído las palabras
para que te quedes a mi lado.

En un cuásar reposo
al tiempo que relojes siderales
me permiten quererte sin un límite.

Desde un púlsar rojizo alguien cuida sin vértigo
nuestra respiración en el silencio.

Hay una nebulosa
que gira en el ocaso,
centrífuga en la fuerza de las noches,
y contemplo las huellas
de tu genoma antiguo y cósmico.

En otros universos
se oyen los sonidos
de nuestros cuerpos dobles.

Ahora es el instante
de sentir esos vórtices
desde la Vía Láctea,
para sincronizarnos con la onda
del círculo sublime de la luz.


Ana Muela Sopeña

martes, 9 de abril de 2013


QUIERO ASPIRAR ESA NIEBLA

*
Quiero aspirar esa niebla
que tus pasos dejan siempre
en las calles, con la lluvia, sumergida en los átomos
del corazón de la urbe.

Rozar el aire de ti
cuando camino deprisa a través de los espejos,
por jardines, con el frío, esta primavera extraña.

Y tocar todas las puertas
que tú has abierto horas antes,
para sentir la emoción
de un déjà vu melancólico.

Quiero inundarme de bruma
en la ciudad que tú observas,
para esbozar la sonrisa
en el centro de los parques.

Persigo ser esa sombra
que te dote de energía
al cruzar en un semáforo
o detenerte en tu coche.

Deseo ser como el agua, diluirme en tus contornos,
acariciarte con éter, ser la dueña de tu tiempo
y sentir que somos uno.

Convertirme en tus partículas
para ser una contigo y mezclarme con tu piel,
para que esta lejanía
se transforme en espejismo.


Ana Muela Sopeña

TU NOMBRE ME LLEGA

*
Cuando llega el crepúsculo
tú eres la nostalgia de los astros.

El gris de la ciudad la convierte en suburbio,
las aceras desiertas me inundan con su luz,
la lluvia, en los escaparates de las tiendas,
es la melancolía en el espejo.

Tu recuerdo en el aire me seduce
y sigo caminando por la ruta
de la emoción y el miedo.

La historia en la penumbra
se agolpa en mi cerebro
y tu nombre me llega
sin esperarlo...


Ana Muela Sopeña

lunes, 8 de abril de 2013


QUINTO ANIVERSARIO DEL BLOG

*
Hoy, 8 de abril, este blog cumple cinco años. El primer poema lo publiqué el día 8 de abril del año 2008.

Gracias a tod@s por leerme, por visitarme y por comentarme.


Un abrazo
Ana

TRAZOS

*
En tu piel sin historia yo dibujo
los trazos del deseo y las visiones.

La desnudez de un mundo de pasión
nos une en la distancia...

Cuando miro las calles
y la estación enorme
contemplo las imágenes de frío.

La ciudad desvanece su silencio
en mitad de las plazas y la lluvia.

La nostalgia me lleva por abismos
donde habitas en grutas de soledad sonámbula
y tristeza sin límite ni llanto...


Ana Muela Sopeña

domingo, 7 de abril de 2013


EN LA LEJANA HOGUERA

*
A Elisa Golott

Somos como las olas
en días de tormenta,
apreciamos la luna
salvaje entre la niebla.
Amamos como diosas
consagradas con fuerza
a la visión desnuda
del agua y de la arena.
Somos como los vientos,
amigas, siempre enteras,
de árboles nevados
y luces sobre ruedas.
Anhelamos lo libre
inmerso en la belleza,
atrapado en las hojas
ocultas en las cuevas.
Somos también de fuego,
cálidas como leña,
ardiendo quietamente
en la lejana hoguera.
Queremos ser las llamas
que ascienden por las venas,
protegidas por soles
vacíos de tristeza.
Somos la luz de Gaia,
nutrimos a la Tierra,
bailamos con las dríades
en noches de presencias.
Perseguimos el humus,
existir en violetas,
quitarnos los disfraces,
danzar con las estrellas.


Ana Muela Sopeña

EN DESNUDEZ

*
Somos como la vida en el arroyo,
despojados del mundo, en desnudez.
Caemos por abismos
hasta que nos rescatan de las sombras.


Ana Muela Sopeña

ERRANTE

*
Tu mundo errante
en la noche callada.
Melancolía.


Ana Muela Sopeña

viernes, 5 de abril de 2013


SOBRE EL CÍRCULO

*
La soledad se pierde por los pórticos
en un camino azul.

Las tardes se hacen largas y las horas se agrietan
el tiempo es elástico y flota como un círculo.
El espacio de luz se transmuta en abismo.

Las calles se hacen cómplices
de pequeños gorriones sobre asfalto
en medio de los árboles.

El sol es como un faro luciendo en su habitáculo
que nos despierta en la distancia.

Escucho las plegarias de la ciudad sonámbula
que canta melodías
inaudibles.
La belleza del gris presagia lluvia
y todo se convierte en un mosaico.
Los tejados contemplan
las avenidas llenas de transeúntes.

El ruido de camiones es el ritmo
que alimenta los sueños.

Un niño en su orfandad deambula por las plazas
y juega con un sable de cartón
mientras cree ser guerrero de los bosques.

Penumbras de crepúsculo
sorprenden con sus átomos al corazón urbano
y todo es un trasiego de gentes con sus prisas.
Parece una película francesa en mitad del vacío.

Un hombre solitario
regresa por las rutas del amor
en infinito vértigo
de edificios desnudos en el cielo
que buscan en las nubes las señales del agua.

Un semáforo en verde
le deja construir el universo.


Ana Muela Sopeña

A VECES EL SILENCIO

*
A veces el silencio es como un río
que fluye imperturbable hacia el océano
donde el reflejo es parte del paisaje.


Ana Muela Sopeña

EN LA DISTANCIA

*
En la distancia
otoño y primavera
se difuminan.


Ana Muela Sopeña

LA LUZ

*
La luz es patrimonio de los hombres
que realizan de noche su ritual
abrazando la estrella de los hielos.

En soledad de agua
no olvidan el pasado paleolítico
y aprenden a luchar entre las sombras.

Consiguen dominar las inclemencias
de un tiempo frío y árido
en medio del espacio sideral.

En la tierra el humano se despierta
antes de que la aurora le revele
la escritura ancestral de las edades.


Ana Muela Sopeña