martes, 27 de octubre de 2015

LAS ESTATUAS

*
Las estatuas dormidas me observan
en la ciudad solitaria.
Mientras,
deambulo por las calles
y la lluvia me roza
al tiempo que la luz se hace mi aliada.

Las farolas alumbran los sueños
en las plazas del olvido
y un gato
avanza sigiloso por aceras
ocultándose en todas las esquinas.

Mi vida se parece a esos semáforos
que cambian de color sin inmutarse.
En verde todo fluye,
sonrío y soy la reina de las horas,
me alojo en las moradas de la luna.
En ámbar debo estar más vigilante,
los peligros acechan, tengo insomnio.
En rojo voy frenada, me bloqueo,
parece que la suerte me abandona.
Encuentro callejones sin salida.

Las estatuas sonámbulas me miran
y semejan con esa desnudez
la muerte melancólica del mundo,

pero todo renace en la llovizna...


Ana Muela Sopeña

4 comentarios:

Nahuel dijo...

Siempre bello Ana, y nunca paras de escribir, ni cesa el ritmo; a pesar de los años. Admirable.

Saludos, Nahuel

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Nahuel, por tus palabras.

Es siempre una alegría verte por aquí.

Un abrazo
Ana

Juan Antonio B. dijo...

Nos miran sin ver, tan lejos, tan frías y ardientes a un tiempo.

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Juan Antonio, por venir a mi blog...

Abrazos
Ana