sábado, 9 de julio de 2016

VOCALES

*
A María Germaná Matta

Saltan vocales llenas de misterio
sobre los escenarios de la herida
y de nuevo sentimos en la vida
la paz de un sosegado monasterio.

Aman entre palabras nuestros versos
la belleza de un mundo renovado
que surge en un planeta abandonado
y acompaña de luz los universos.

Dormitan los poemas en lo oscuro
mientras aguardan quietos su destino
más allá del amor y de la muerte.

Nos enfrentamos siempre con un muro
en un hotel suicida, clandestino,
y regresa en la sombra nuestra suerte.


Ana Muela Sopeña

2 comentarios:

María Germaná dijo...

Que más puedo añadir a tan hermoso soneto que me ofreces, maravilloso regalo.
Agradecida y emocionada quedo querida amiga.
Un beso

Ana Muela Sopeña dijo...

Me alegra, María, que te haya gustado.

Un beso grande, amiga
Ana