miércoles, 8 de febrero de 2017

HOMO DIGITAL

*
Viajo en el metro y miro
la gente obsesionada con su smartphone.
Ya casi nadie observa a los demás,
ni mira a través de las ventanas.

Simplemente se enfrasca en sus e-mails,
sus whatsapps y sus juegos,
sus canciones, sus vídeos y sus blogs.
Sus sitios web y los SMS.

De todos los viajeros
el ochenta por ciento
va mirando su móvil en silencio.

Ahora el Homo Sapiens
se encuentra en peligro de extinción
como los antiguos dinosaurios.
Ahora está naciendo el Homo Smartphone
o el Homo Digital
o el Homo Big Data...

Estamos convirtiéndonos
en bichos algo raros,
de códigos binarios, digitales,
visuales, chateadores,
navegadores llenos de ansiedad.

Deseamos saber...
lo consultamos todo,
el tiempo, las noticias,
los trailers de películas, canciones,
biografías e imágenes
de galaxias cercanas y lejanas.
Cadenas de correos...
Contemplamos las fotos y los vídeos.

Este proceso es una locura.
Fagocitamos todo
lo que podemos dentro de unos límites.
Estamos olvidando
los parámetros simples
del diálogo.

Las miradas, fragancias,
el roce de una mano,
el calor, la energía
de otro ser humano...

Esta interconexión parece que nos lleva
a sentirnos más cerca de los otros,
pero es sólo una farsa,
una simulación,
la realidad virtual
que amenaza con ser
nuestro gran tampolín
hacia una realidad
despersonalizada, casi zombi.

¿Cómo se sale de aquí?


Ana Muela Sopeña

2 comentarios:

María Germaná dijo...

Querida Ana:
Vivimos en un vértigo, preocupa. La poesía también forma parte del mundo actual, por eso es importante abordar este tema y buscar nuevos ángulos.

Me encantó tu poema. En un momento se siente el vértigo, la absorción de los usuarios en las redes.

Un placer leerte. Besos.

María

Ana Muela Sopeña dijo...

Es cierto, María, deberíamos reflexionar sobre lo que nos está pasando.

Una cosa es que usemos Internet y las Redes sociales y otra muy diferente que Internet y las Redes nos usen a nosotros para sus propios fines.

Un abrazo grande
Ana