sábado, 28 de octubre de 2017

LABERINTO DE TRISTEZAS

*
Las calles se preguntan en la noche
por las luces aisladas de las plazas
mientras caminas solo
por el laberinto de tristezas.

Los árboles sonríen invisibles
más allá del misterio de los bancos
que impasibles esperan
la lluvia subrepticia de lo oscuro.

Todo me habla de ti en la distancia
al tiempo que mi piel se hace de sombra
para susurrarte sin herirte.

Respiro sin saber adónde voy
y recuerdo en aceras
el enigma tardío
de la belleza ciega del otoño.

Este octubre es materia del exilio,
emana los temores de la historia
cada hora transida de recuerdos
en los relojes ebrios
del sueño en la memoria.

El silencio recubre los secretos
que pugnan por salir a plena luz,
para sanar la brecha más profunda
de las falsedades del pasado.

Se entremezclan el humo de las masas,
la fiebre colectiva
de una embriaguez sumida en las tinieblas
con los pasos extraviados
de cada uno de nosotros.


Ana Muela Sopeña

4 comentarios:

carlos perrotti dijo...

Dicen que de los laberintos se sale por arriba, donde está la poesía. Y confirmo: a este tiempo le faltaba la tuya, Ana. Un gran abrazo feliz por tu vuelta.

RECOMENZAR dijo...

Mucha nostalgia emana de tus letras por la vida mima ..si parece un tango sin velas
me ha encantado tu rincón

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Carlos, por tus palabras.

Un abrazo
Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Recomenzar:

Me alegra que te parezca un tango sin velas.

Un honor tu visita
Abrazos
Ana