domingo, 5 de noviembre de 2017

HUESITOS DE SANTO

*
Al llegar estos días del centro del otoño
veo en pastelerías los "huesitos de santo".
Mazapán con membrillo, con yema o chocolate.

Cada año la lluvia
me hace sentir la vida trepidante.

Los pasos desnortados por las calles
de transeúntes gélidos
que a veces van corriendo
como si el tiempo fuera a desaparecer entre la niebla.

Al llegar el uno de noviembre
mi madre siempre quiere merendar
los "huesitos de santo".
Es un ritual sencillo
que me habla en susurros
del paso de los días
y el devenir eterno de los ciclos.


Ana Muela Sopeña

1 comentario:

carlos perrotti dijo...

Delicia de poema, Ana, que narra tu tiempo atravesado por tu trepidante sensibilidad. Versos inolvidables como estos me emocionan.

Abrazos y más abrazos.