sábado, 9 de febrero de 2019

LÍNEAS INDEXADAS

*
De nuevo la noche,
con un rumor de pájaros,
nos sueña y nos hechiza
por su conjuro mágico del mundo.
Nos abraza en el límite
de las líneas indexadas en la lengua,
más allá de la luz de un sortilegio.
Entonces nos cerramos
con suavidad de luna,
como si nada fuera para siempre,
después de prometer con anillos de fuego
en los bosques salvajes
que respiran la utopía.


Ana Muela Sopeña

1 comentario:

carlos perrotti dijo...

Tal vez nada, efectivamente, sea para siempre, Ana. Para eso existen la poesía y la utopía como promesa.

Me encantó, amiga.

Abrazo hasta allá.