viernes, 26 de abril de 2013

PRIPYAT

*
Ciudad fantasma
alojada en las nubes del tiempo.
En tus piedras la muerte
habitando los próximos siglos.
En los techos, los árboles,
nos hablan de una vida que se esfuerza...

Una noria extraviada en visiones oníricas.

Aquí el apocalipsis toma forma
de una palabra agónica en su símbolo.

Es el ajenjo puro
como en el libro de San Juan.

Al contemplar los muros
de Pripyat
sólo podemos
derramar una lágrima.

Ojalá el sacrificio de la gente,
las terribles secuelas
del accidente de Chernóbyl
nos permitan aprender de los errores...

En la imagen de tierra
desde satélites del aire:
un punto negro a la deriva...

En la espiral de fuego
con el espíritu del agua:
una lección para ver algo
y que caigan las vendas
y los cronómetros despierten...


Ana Muela Sopeña


Poema reeditado
Hoy hace 27 años que se produjo el accidente nuclear de Chernobyl.

4 comentarios:

María Socorro Luis dijo...


Aterradora belleza, Ana. Desolación.

Y lo mas triste, que no aprendemos.

Mi abrazo impotente.

Ana Muela Sopeña dijo...

Soco, debemos aprender. Ya no hay mucho tiempo...

Fuerte abrazo para ti
Ana

Miguel Iñiguez dijo...

Ana, quiero creer que las sociedades, un estado, una tecnología, avanzan desde la depuración de sus actos, pero es entonces, como tu dices, cuando pasa a ser ya una cuestión de tiempo.

Muy interesante toda la aportación documental. El vídeo lo vi por televisión, creo que en la noche temática, y me resultó espeluznante.

Un abrazo

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Miguel. Es cuestión de tiempo y no queda mucho...

Un beso grande
Ana