viernes, 17 de mayo de 2013

DESDE UNA RAMA HELADA

*
Las palabras seducen a la noche
mientras mi cuerpo yace en el silencio
y un gorrión nos observa
desde una rama helada.

El misterio de un mundo
abandonado
nos toma por la espalda
y nos dicta al oído los susurros
mientras la oscuridad
nos va llenando
de rosas en secreto.

Un cristal de ceniza puede ser
nuestro caleidoscopio del crepúsculo.

Alimento un poema con mi sueño
mientras un mirlo blanco
se desliza por tierras de nostalgia.


Ana Muela Sopeña

4 comentarios:

Miriam Tessore dijo...

sos tan onírica! siento que leo tras neblinas...son imágenes nuevas para mí.

abrazo Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Sí, Miriam, navego entre el sueño y la realidad. Todo lo veo a través de ese prisma onírico la mayor parte del tiempo en mi poesía.

Gracias por acercarte a mis letras.

Un fuerte abrazo, amiga
Ana

Nahuel dijo...

Hola Ana, me alegra visitarte de nuevo. Muy bello el poema, claro que siempre sobra decirlo.

Saludos, Nahuel

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Nahuel, por tus palabras.

Un beso
Ana