jueves, 6 de junio de 2013

EN LA ARENA

*
Una mujer se diluye en la arena
para soñar con la luz de un alarde
mientras el sol se pregunta en la tarde
cómo sanar en lo oscuro la pena.

Fluya el amor como el agua que suena,
como ese árbol, que no se acobarde,
sobre los campos de trigo, que guarde
la estrella blanca de dulce azucena.

Una mujer se disuelve en el mar
con la visión de una luna rojiza
cuando su alma se muere de frío.

Y los espíritus saben de azar
entre la hierba y la piedra caliza
con la nostalgia de un mundo sombrío.


Ana Muela Sopeña

2 comentarios:

Miguel Iñiguez dijo...

Ana es un soneto bellísimo. No es fácil hacer fluir elementos tan ancestrales apresados en es duro juego de la rima y de la norma.

Enhorabuena!

Un abrazo grande

Ana Muela Sopeña dijo...

Me alegra, Miguel, que te guste.

Un beso
Ana