viernes, 28 de junio de 2013

EXISTÍAMOS

*
Existíamos sobre el filo de la navaja
y allí bailábamos nuestra particular experiencia
cada segundo de estar vivos.

Luego vino la institucionalización del tiempo,
la cuenta de resultados,
la insoportable pérdida
de la calderilla para comprar bono loto,
el deslumbramiento del cálculo
y el gambito de dama.

Permanecí en la sombra
como la primera vez,
pero tú seguiste deambulando
por los territorios imposibles
de la razón
y el lazo que te unía a mi matriz de loto
se cortocircuitó
cayendo en el absurdo.

Yo,
en cambio,
continué vinculada a tu esencia
de huérfano y licántropo.

Como señor de las bestias
me descuartizas en tu sueño.

Mas yo no habito en ese sueño
que es una proyección de tu pánico.

Yo sigo cabalgando quietamente
sobre tu cuerpo liviano
que abraza la montaña de jade.

Existíamos
sobre la cuerda de un funambulista
y todo era terriblemente bello.

Ahora,
contabilizas con un ábaco
todos tus movimientos
y crees que el ahorro
es lo más adecuado.

Has concebido la idea
de que el amor sin meta ni objetivo
es una pérdida de tiempo,
y tú, ignorante de todo,
te estás asfixiando
con los relojes que inundan
tus lugares habituales.

Sólo tus ojos navegan
por océanos de ámbar.
Tu cuerpo yace adormecido
con el licor de mandrágora,
poseído por las brujas de Salem
y torturado por la rueda del Samsara.


Ana Muela Sopeña

8 comentarios:

Miguel Iñiguez dijo...

Retomas la sutileza, fino hilo, lo mejor de ti, Ana.

…Y es entender lluvia en tu laberinto.

Enhorabuena por este poema.

Un abrazo grande!

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Miguel, por venir y brindarme tus gratas palabras.

Un abrazo, amigo
Ana

Guille Silva dijo...

Wow, de verdad que atrapas con tus letras...

"Como señor de las bestias
me descuartizas en tu sueño"

Me pegó.

Te felicito! Me quedo en tu laberinto aunque moje.

Ana Muela Sopeña dijo...

Muchas gracias, Guille, por venir a mi laberinto y ofrecerme tus palabras.

Espero que te encuentres a gusto por aquí...

Besos
Ana

Maria Germaná Matta dijo...

El poema nos lleva como una madeja con sus hilos múltiples desvelando sentimiento y pasión con la crudeza del desamor y su desgaste.
Ana te felicito es realmente hermoso, me conmueve.
Te dejo un abrazo querida amiga

Ana Muela Sopeña dijo...

María, es siempre un placer compartir contigo poesía y literatura en general.

Besos agradecidos
Ana

Helena Bonals dijo...

Existir sobre el fil del ganivet és el millor que es pot fer!

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Helena, por venir.


Un beso
Ana